Luego de una denuncia publicada por El País sobre las condiciones de dos puentes peatonales de la Calle 5, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos de Cali (UAESP) realizó labores de lavado, pintura y organización en ambos puntos.
Esta intervención buscó mejorar las condiciones de movilidad y recuperar el entorno para los peatones que utilizan estas estructuras a diario. Como lo señaló Martín, el menor entrevistado en la denuncia, “se trata de cuidar un espacio que es de todos”.
Sin embargo, una nueva visita de este medio evidenció que persisten la acumulación de residuos y las necesidades fisiológicas realizadas por habitantes de calle, una situación que continúa deteriorando ambas infraestructuras.
Mantener los espacios limpios, tarea de todos
De acuerdo con personas que trabajan en ambos sectores, la recuperación lograda tras la intervención no se ha mantenido de la mejor manera debido al comportamiento de algunos ciudadanos y a la permanencia de habitantes de calle en estos espacios.
“Luego de la publicación de El País vinieron a lavar, pintar y organizar, pero eso no dura porque la gente no cuida esta zona”, afirmó un emprendedor ubicado frente al Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), quien aseguró llevar más de 15 años trabajando en el lugar.
Incluso, durante el recorrido, los ciudadanos señalaron que tienen identificadas a las personas que hacen sus necesidades en este puente de la Calle 5 entre las carreras 36 y 37 y que, al parecer, residen ahí.
“Son dos. Uno ya los conoce; ellos duermen en el día y en la noche salen a hacer este tipo de actos; llegamos a pensar que lo hacen por maldad”, dijo otra ciudadana.
Y es que las inconformidades también se extendieron al puente peatonal ubicado en la Calle 5 con Carrera 24A, donde residentes del barrio Miraflores señalaron que la infraestructura terminó siendo utilizada como lugar de permanencia por algunos habitantes de calle.
Según los testimonios, esta situación ha contribuido al deterioro del espacio y ha generado preocupación entre los vecinos por hechos relacionados con consumo y presunta venta de drogas, además de casos de inseguridad y hurtos reportados en el sector.
“Hay que decir que quedó muy lindo, porque se pintó y eso le da una apariencia mejor, pero sería bueno más vigilancia”, dijo una residente del barrio Miraflores.
Finalmente, desde la Administración señalaron que el reto ahora es conservar estas mejoras, promoviendo el cuidado y la corresponsabilidad ciudadana sobre los espacios públicos.
El País invita a sus lectores a enviar sus denuncias o noticias positivas al canal de WhatsApp 311 629 9843, junto con la información del caso y el material fotográfico.