Un angustiante clamor por auxilio asistencial conmueve a la capital del Valle del Cauca debido a las complejas barreras operativas que enfrenta una joven golpeada por la enfermedad.
La paciente Sandra Mora, diagnosticada con una patología oncológica, se encuentra atravesando una severa afectación a su salud dentro de su propia vivienda ante la falta de un manejo clínico integral del sufrimiento físico.
La denuncia pública fue interpuesta por su madre, la señora Graciela Salazar, quien expuso con profunda preocupación e impotencia el dolor constante que padece su hija.
Según el desgarrador relato familiar, la paciente ha acudido en múltiples ocasiones a los servicios de urgencias de los centros médicos de la ciudad buscando socorro médico prioritario, pero termina siendo retornada a su hogar sin soluciones efectivas ni medicamentos especializados para controlar las dolencias.
Frente a la aparente vulneración de sus derechos fundamentales a la salud y a la vida digna, los allegados de la paciente hicieron un llamado urgente a la Personería Municipal y a la Superintendencia Nacional de Salud.
La familia exige la intervención inmediata de los entes de control para que se ordene formalmente a las instituciones responsables la formulación y entrega del tratamiento necesario para garantizarle un manejo digno y paliativo.
La dolorosa situación que atraviesa Sandra Mora pone nuevamente de manifiesto la persistente crisis que golpea al sistema sanitario en materia de atenciones especializadas dentro del territorio vallecaucano.
Múltiples asociaciones de usuarios y veedurías del sector salud expresan con enorme inquietud cómo los trámites administrativos, la falta de oportunidad en las agendas y las demoras en la entrega de insumos terminan trasladando una carga desproporcionada e insostenible a los hogares de las personas con diagnósticos graves.
Esta compleja realidad hospitalaria quedó evidenciada también a finales de agosto con la situación de Valeria Pérez Jaramillo, otra joven paciente con cáncer en la ciudad que debió recurrir a las plataformas digitales para hacer visible la falta de oportunidad en sus controles.
En dicho escenario, la amplia difusión mediática de su video derivó en la posterior intervención directa del Ministerio de Salud y la EPS SOS para gestionar su internación prioritaria en la Clínica Imbanaco.
No obstante, voceros y defensores de los derechos de los usuarios reiteran con vehemencia que la garantía del bienestar no debería depender de la viralización de contenidos en redes sociales ni de influencias externas, sino de una cobertura institucional automática, transparente y oportuna para toda la población.