La familia de Ronald Snhaider Castillo Castillo denunció presuntas fallas en la atención médica luego de que el joven recibiera cinco impactos de bala cuando, según sus allegados, se desplazaba por las canchas del sector de Ciudad Córdoba, en el oriente de Cali.

De acuerdo con el testimonio de su tía, Keila Stefania Castillo, el ataque ocurrió hacia las 9:00 o 10:00 de la noche. Un amigo lo trasladó inicialmente al Hospital Carlos Carmona, donde permaneció varias horas mientras esperaban una remisión a un centro de mayor complejidad.

Desde las 10 de la noche hasta casi las 2 de la mañana estuvo allí. Nos decían que no habían dado la orden de remisión para el HUV y que lo que yo podía hacer era firmar el acta de salida voluntaria para llevarlo”, relató.

Según su versión, en medio de la angustia firmó el documento para trasladarlo al Hospital Universitario del Valle (HUV), ya que, por recomendación de los médicos, consideró que allí podrían atenderlo mejor por la gravedad de las heridas.

Sala de urgencias del Hospital Universitario del Valle. Foto de referencia. | Foto: El País

Traslados entre hospitales

La familiar aseguró que al llegar al HUV, hacia las 3:00 de la madrugada, no fue recibido porque, según le indicaron, no había camillas disponibles.

“El cirujano dijo que si tenía camilla, lo ingresaba para hacerle las imágenes, pero que si no tenía, no lo recibía. ¿De dónde iba a sacar una camilla a las 3 de la mañana?”, cuestionó.

Posteriormente, afirma que fue remitido al Hospital Duarte Cancino, donde, según el relato, les indicaron que no contaban con los recursos quirúrgicos necesarios para atender un caso de esa gravedad y que debía regresar al HUV.

La familia también acudió a la Fundación Valle del Lili y al Hospital Mario Correa Rengifo. En este último centro fue valorado, pero, según la tía, les habrían indicado que el único hospital con capacidad para atender la complejidad del caso era el HUV.

Estamos en el paseo de la muerte desde las 3 de la mañana, yendo aquí y allá. El sistema me obliga, aun él teniendo EPS y siendo Emssanar, a endeudarme y a buscar recursos económicos, no sé de dónde, para poder llevarlo a una clínica privada que sea la que le brinde la atención”, manifestó.

El joven recibió cinco impactos de bala. Foto de referencia. | Foto: El País

También señaló presuntas irregularidades en la entrega de la historia clínica del primer centro asistencial y afirmó que el CD con las imágenes diagnósticas que les entregaron estaría en blanco, situación que, según dijo, les generó más incertidumbre.

La familiar indicó que interpuso una acción de tutela para exigir la garantía del derecho a la salud del joven, aunque reconoció que ese mecanismo no tiene efectos inmediatos.

Respuesta del HUV

Frente a las denuncias, El País se contactó con el HUV y desde el centro hospitalario señalaron que el paciente no habría sido ingresado formalmente debido a la alta ocupación del servicio de urgencias y a la falta de capacidad instalada para atenderlo en ese momento.

Según la versión entregada por la Coordinación de Urgencias, al joven se le ofreció la realización de imágenes diagnósticas para que la familia contara con soporte médico sobre su estado, pero se les habría indicado que debían gestionar su traslado a otra institución, ya que el hospital no tenía “ni camilla ni forma de atenderlo”. De acuerdo con lo manifestado por el centro asistencial, esta situación habría sido explicada a los familiares y aceptada por ellos.