La situación de las familias afectadas por el terremoto que sacudió al país el pasado 10 de agosto continúa generando preocupación en Altos de Santa Elena, en la zona de ladera de Cali, donde muchas personas estarían damnificadas y varias permanecen en carpas instaladas a un costado de las vías.
La emergencia se complicó con las lluvias registradas en los últimos días, que han deteriorado las condiciones de quienes permanecen fuera de sus viviendas y aumentan la incertidumbre entre las comunidades afectadas.
Los habitantes solicitan carpas, plásticos para cubrir sus objetos personales, ropa, cobijas, colchonetas y alimentos no perecederos.
Por ahora, la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana –EDRU–, en articulación con la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres, la Secretaría de Vivienda y con el apoyo del Área Metropolitana del Valle de Aburrá –AMVA– de Medellín, desplegó un operativo integral en el sector para atender a las familias damnificadas y evaluar las condiciones estructurales de las viviendas afectadas.
Mientras esperan una respuesta de las autoridades, la concejala de Cali por el Pacto Histórico, María del Carmen, explicó a través de redes sociales que “cientos de personas que dormían en la calle en zonas como Chiminangos, Ramalí, altos de Santa Elena y otras volvieron a sentir angustia a causa de la lluvia”.
Ante las precipitaciones, la funcionaria alertó sobre posibles cuadros gripales o virosis por el hacinamiento que se podría registrar en estos hacinamientos.
Por el momento, algunos puntos de la ciudad continúan con la presencia de rescatistas, quienes están buscando a los caleños entre los escombros de varias edificaciones colapsadas.
Conforme al reporte del Puesto de Mando Unificado, al corte del 17 de agosto, se presentan 132 personas fallecidas, 1.485 heridas y 56 desaparecidas, mientras que 88 personas han sido rescatadas y 124 cuerpos ya fueron entregados a sus familias.
En cuanto a infraestructura, las autoridades han procesado 4.373 reportes ciudadanos y verificado 835 edificaciones: 24 presentan colapso total, 126 colapso parcial y 182 registran daños estructurales.
Además, para las acciones adicionales, la entidad señala que ya se retiraron 25.032 toneladas de escombros, se evaluaron 8.329 daños y necesidades identificadas (RUFE), van 141 animales rescatados y en la ciudad hay 1.913 personal activo.
Finalmente, desde la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo (UNGRD), el director David Santiago Tamayo hizo un llamado a los alcaldes y gobernadores para que solo se avance en la remoción de escombros cuando exista certeza de que no hay más esperanza de encontrar sobrevivientes tras el movimiento telúrico con magnitud 7,4.