En la antesala de la conmemoración del Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+, que se celebra cada 28 de junio, el programa Cali Cómo Vamos presentó un balance sobre las condiciones de calidad de vida de esta población en Cali y Yumbo, evidenciando avances en educación, pero también importantes desafíos en materia de empleo, vivienda y seguridad.
De acuerdo con el informe, el 3 % de la población LGBTIQ+ de Cali-Yumbo se autorreconocía como indígena, el 23 % como afrocolombiana y el 74 % manifestó no identificarse con ningún grupo étnico.
Según estimaciones del DANE a partir de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), en 2025 residían en Cali-Yumbo 36.260 personas mayores de edad que se identifican como parte de la población LGBTIQ+, lo que representa cerca del 2 % de la población total. Esta cifra equivale al 52 % de la población LGBTIQ+ estimada en el Valle del Cauca y al 8 % del total nacional (468.132 personas).
Uno de los principales hallazgos del estudio está relacionado con el mercado laboral. Aunque la población LGBTIQ+ presenta mayores niveles educativos que el resto de la población, enfrenta una tasa de desempleo significativamente más alta.
Mientras que al cierre de 2025 la tasa de desempleo en Cali-Yumbo se ubicó en 8,8 %, entre la población LGBTIQ+ alcanzó el 14 %. La diferencia también fue superior a la observada a nivel nacional, donde la tasa de desempleo de esta población se situó en 10,7 %.
“Un elemento a resaltar es que la brecha en la tasa de desempleo de la población LGBT frente al dato promedio del total de la población fue mayor en Cali-Yumbo que a nivel nacional”, señaló Danny Angarita, director de Cali Cómo Vamos.
Sin embargo, el informe encontró que quienes sí logran vincularse al mercado laboral presentan menores niveles de informalidad. Mientras el 40 % de la población LGBTIQ+ ocupada trabajaba en condiciones informales, en el resto de la población la proporción ascendía al 46 %.
En materia de acceso a la salud, el 7 % de las personas LGBTIQ+ afirmó no estar afiliada, cotizar o ser beneficiaria de alguna entidad de salud, frente al 5 % registrado en el resto de la población.
El estudio también muestra diferencias en las condiciones de vivienda y composición de los hogares. Entre la población LGBTIQ+ fue más frecuente vivir sola: el 17 % habitaba en hogares unipersonales, frente al 9 % registrado en el resto de la población. Además, solo el 22 % era propietario de la vivienda donde reside, una proporción inferior al 35 % observado entre quienes no pertenecen a esta población.
No obstante, también se evidenció una menor concentración de personas LGBTIQ+ en los estratos 1 y 2, donde se ubicaba el 39 % de esta población, frente al 50 % registrado en el resto de habitantes de Cali-Yumbo.
Mayor nivel educativo
El informe destaca que la población LGBTIQ+ de Cali-Yumbo registra niveles educativos superiores al promedio.
El 52 % alcanzó educación terciaria, mientras que en el resto de la población el porcentaje fue del 36 %. Las diferencias también se observan en educación universitaria, donde la proporción fue del 29 % frente al 17 %, y en estudios de posgrado, con 7 % frente a 4 %.
Preocupan las cifras de violencia
Otro de los aspectos que genera preocupación es la situación de seguridad. De acuerdo con datos del Observatorio de Seguridad de Cali, durante 2025 fueron asesinadas nueve personas de la población LGBTIQ+, una cifra que representa un aumento considerable frente a los dos casos reportados en 2024.
De esos nueve homicidios, cinco víctimas fueron hombres y cuatro mujeres. Además, cuatro de los casos correspondieron a personas jóvenes entre los 18 y 28 años.
Aunque en 2026 las cifras muestran una reducción parcial, el problema persiste. Entre el 1 de enero y el 20 de junio se registraron dos homicidios de personas LGBTIQ+ en la ciudad, ambos contra mujeres y ocurridos durante la madrugada.
El informe también advierte sobre otros tipos de violencia. Con base en datos de Medicina Legal, la incidencia de violencia sexual entre personas LGBTIQ+ mayores de edad en Cali-Yumbo fue de 24,8 casos por cada 100.000 habitantes, superior a la tasa de 17,8 registrada en el resto de la población.
Asimismo, la violencia intrafamiliar en hombres LGBTIQ+ duplicó la tasa observada entre hombres no pertenecientes a esta población, con 108,6 casos por cada 100.000 habitantes frente a 52,6.
“Es posible que el tamaño de la población LGBT que presentan estas cifras esté subrepresentado; algunas de ellas prefieren no revelar su orientación sexual o identidad de género por temor a la discriminación, estigmatización o pérdida de privacidad. Esto refuerza la necesidad de seguir mejorando su visibilidad en estadísticas oficiales, permitiendo caracterizar mejor su calidad de vida y el alcance de los programas que se diseñen para atenderles”, expresó Angarita.