A casi dos meses del terremoto del pasado 10 de agosto, Cali continúa enfrentando los efectos de una emergencia que, además de dejar afectaciones en infraestructura y alterar la prestación de algunos servicios, generó incertidumbre y temor entre numerosos ciudadanos.

Ahora, mientras avanzan las acciones para estabilizar la ciudad, el Concejo Distrital plantea que la recuperación también debe ocuparse de las consecuencias emocionales y sociales que dejó la emergencia.

Con ese propósito, este lunes, 5 de octubre, se realiza el conversatorio ‘Construir bienestar, transformar ciudad’, una iniciativa liderada por la presidenta del Concejo de Cali, Daniella Plaza Saldarriaga, que busca abrir una discusión sobre salud mental, convivencia y educación en contextos de emergencia.

El encuentro comenzó a las 9:30 de la mañana en el auditorio de la Cámara Colombiana de la Infraestructura y contará con la presencia de los secretarios de Salud, Germán Escobar Morales, y de Educación, Sara María Rodas, además de especialistas y representantes de diferentes organizaciones.

“Después del 10 de agosto, muchos caleños quedaron en modo de supervivencia”, señaló Plaza Saldarriaga, quien consideró necesario abordar las consecuencias psicosociales de la emergencia y generar herramientas que permitan avanzar hacia una recuperación más integral.

El secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, informó que luego del terremoto se triplicaron las consultas en la línea 106 de atención en salud mental.

Autoridades y expertos analizaron este lunes las consecuencias psicosociales de la emergencia del 10 de agosto y las estrategias que necesita la ciudad para avanzar hacia una recuperación integral y sostenible. | Foto: El País

“Normalmente teníamos un promedio de 860 llamadas al mes, ahora tenemos más de 3.000 llamadas al mes, producto obviamente de la afectación de salud mental. Es muy importante también dar el mensaje a la ciudadanía caleña que si hay todavía síntomas muy marcados de ansiedad, de estar hiperalertas, o cualquier otro síntoma de salud mental, acudan a un profesional en la materia, a un profesional de salud mental”, señaló.

Una emergencia que todavía se siente

Aunque la fase inicial de atención de la emergencia ya fue superada, para la Presidenta del Concejo todavía existen factores que pueden generar preocupación entre los habitantes de la ciudad.

La prestación condicionada de algunos servicios institucionales en determinados sectores, las dificultades relacionadas con la movilidad y la presencia de edificaciones afectadas que aún esperan procesos de demolición son, según Plaza Saldarriaga, situaciones que mantienen escenarios de zozobra.

Por eso, el conversatorio pretende poner sobre la mesa una pregunta que va más allá de cómo responder ante una emergencia: ¿cómo recuperar el bienestar de una ciudad después de vivir una situación que altera la cotidianidad de sus habitantes?

La discusión abordó qué hizo visible el sismo en materia de salud mental y cuáles son las acciones que se requieren para que la población pueda pasar de una etapa de supervivencia a una de recuperación y construcción de bienestar.

El conversatorio puso sobre la mesa una pregunta que va más allá de cómo responder ante una emergencia: ¿cómo recuperar el bienestar de una ciudad después de vivir una situación que altera la cotidianidad de sus habitantes? | Foto: El País

Para Plaza Saldarriaga, este desafío no puede recaer únicamente sobre el sector salud. “La salud mental no es solamente un asunto del sector salud: es un asunto de ciudad y de sociedad”, sostuvo.

Entre tanto, para Marlen Fernández Barrera, coach organizacional y de bienestar, explicó que después de un siniestro de esta naturaleza, lo más importante es procurar la salud emocional y mental de las personas, aportando contenido de valor y sobre todo la experiencia que, “como mexicana, tenemos en cómo ver, no perder el enfoque del aprendizaje de un siniestro de esta naturaleza, sino poder culturizarnos, poder abordarlo de otra manera para que la gente esté informada, tenga rutas, tenga hábitos y sobre todo pueda vivir con una realidad que inminentemente no podemos controlar”.