Un recorrido realizado por las calles de Cali evidenció una problemática que se ha vuelto cada vez más visible para sus habitantes: la acumulación de cables en los postes, especialmente en zonas del norte de la ciudad.
Los tendidos aéreos forman enredos que atraviesan las vías y se agrupan en los postes en forma de rollos, generando lo que muchos ciudadanos describen como ‘telarañas’ que afectan el paisaje urbano.
De acuerdo con observaciones en terreno, una gran parte de este cableado corresponde a servicios de internet, televisión y telefonía. Sin embargo, una proporción significativa estaría en desuso.
Aunque se han planteado soluciones como la instalación de cajas subterráneas para organizar o eliminar los cables sobrantes, una medida que permitiría reducir la contaminación visual y mejorar el orden urbano, estas iniciativas aún no se han implementado de manera efectiva en la totalidad de Cali.
Avanza la subterranización en el barrio Obrero
Un ejemplo reciente de intervención frente a esta problemática se registra en el barrio Obrero, donde la Alcaldía de Cali inició el retiro de postes y cableado aéreo como parte del proyecto del Distrito Cultural y Turístico.
La Administración Distrital adelantó la subterranización de redes eléctricas, acometidas domiciliarias, alumbrado público y de fibra óptica de telecomunicaciones, tanto pública como privada, en un área de más de 9400 metros cuadrados, en la Calle 22A entre carreras 11 y 12 y la Carrera 11B entre calles 22A y 25.
Durante una jornada realizada el 30 de marzo de 2026, el alcalde Alejandro Eder inspeccionó los avances de la obra y señaló que este proceso hace parte de una apuesta más amplia de renovación urbana. “Se están retirando los cables eléctricos para completar la subterranización de las redes. Además, sobre la 11B ya se está entrando en la fase final del adoquinamiento y en las próximas semanas quedará lista la obra civil”, afirmó.
La intervención también incluye obras complementarias como adoquinamiento y, en una siguiente fase, la adecuación artística del sector con murales, lo que busca dinamizar la actividad cultural y económica de la zona.
Habitantes del barrio destacaron el impacto positivo del proyecto, especialmente en términos de turismo, cultura y oportunidades económicas. Sin embargo, este tipo de iniciativas aún son puntuales frente a una problemática que se extiende a gran parte de la ciudad.
Mientras tanto, la acumulación de cables sigue creciendo en diferentes sectores de la ciudad, convirtiéndose en una problemática persistente que, por ahora, no tiene una solución clara a corto plazo.