Cali busca que sus estudiantes respiren aire puro y recuperen la conexión humana fuera de las pantallas, así lo confirmaron las voceras de la Alianza de Ciudades Saludables y la Secretaría de Educación de la ciudad, quienes revelaron que la ciudad está en la fase final de la elaboración de un proyecto de acuerdo para prohibir el uso de vapeadores en entornos escolares.
La iniciativa surge tras detectar una preocupante normalización de estos dispositivos entre los jóvenes.
“Los muchachos se comieron el cuento de que no pasa nada con los vapeadores”, advirtió Sara Rodas, secretaria de Educación, señalando que el problema ya no es exclusivamente urbano, sino que se ha identificado con fuerza en la zona rural de Cali.
Para sustentar esta medida, la ciudad recibió apoyo técnico del experto mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en control de tabaco durante la reciente cumbre en Río de Janeiro.
El objetivo es que Cali sea declarada un territorio de “ambientes libres de humo”, incluyendo los cigarrillos electrónicos que hoy generan nuevas adicciones.
El proyecto de acuerdo será presentado ante el Concejo de Cali en las sesiones ordinarias de octubre, una vez se surtan los trámites de viabilidad con las secretarías transversales.
Cartas contra la dependencia digital Como complemento a la salud física
Cali ha lanzado una estrategia de uso responsable de pantallas que ha cruzado fronteras.
En lugar de correos electrónicos o mensajes de WhatsApp, los estudiantes de la institución educativa oficial Santa Rosa, en el oriente de la ciudad, están redescubriendo el placer de escribir a mano.
Esta iniciativa permitió que niños de Cali intercambiaran cartas físicas con estudiantes de Córdoba, Argentina. A través del papel, los pequeños caleños describieron alimentos locales como el chontaduro —que causó curiosidad en el sur del continente—, mientras que desde Argentina respondieron hablando del membrillo y las fresas.
“Cuando recibes una carta, recibes los olores, la huella digital del otro y la forma en que se asienta el papel”, explicó la secretaria Rodas, subrayando que este ejercicio busca alejar a los niños de la estandarización digital y fomentar “amigos a la distancia” que no dependan de una conexión a internet .
Con estas acciones, Cali se posiciona como una ciudad que entiende la salud escolar como un bienestar integral que abarca lo que se come, lo que se respira y cómo se interactúa con el mundo.