Un presunto hecho de vandalismo se registró en la mañana de este miércoles al interior de la Iglesia La Ermita, uno de los templos más emblemáticos del centro de Cali. Varias figuras religiosas que hacían parte del lugar resultaron destruidas, según se evidencia en fotografías y videos que comenzaron a circular en redes sociales.
Las imágenes muestran esculturas quebradas, fragmentos en el suelo y daños visibles en diferentes puntos del interior del templo, lo que ha generado reacciones de rechazo entre ciudadanos y feligreses.
Tras lo ocurrido, la Arquidiócesis de Cali emitió un comunicado oficial en el que lamentó lo sucedido y calificó el hecho como una “dolorosa profanación” de la capilla, ocurrida en horas de la mañana de este 6 de mayo.
En el pronunciamiento, firmado por el arzobispo Luis Fernando Rodríguez Velásquez, se indicó que los daños afectaron “todas las imágenes religiosas del templo” y que se trata de “un acto iconoclasta que va en contra de la fe de los fieles católicos y vulnera la libre expresión de los creyentes”.
La Arquidiócesis también señaló que, debido a la importancia de La Ermita como lugar icónico de la ciudad, lo ocurrido representa además “una afrenta contra los bienes culturales de Cali”.
Como medida tras el hecho, se anunció el cierre temporal del templo. “En razón de la profanación, la Capilla de La Ermita cerrará sus puertas hasta el sábado 9 de mayo a las 10:00 a.m., como signo penitencial por estas dolorosas acciones”, indica el comunicado.
Asimismo, la Iglesia hizo un llamado a las autoridades para que adelanten las investigaciones correspondientes. “Solicitamos a las autoridades de la ciudad y policía la atención adecuada y pronta ante estos hechos delictivos”, se lee en el documento.
Finalmente, en el mensaje se incluyó un llamado a la reflexión: “Oramos por quien cometió este delito” y se reiteró el deseo de que la ciudad pueda vivir en paz, en medio del rechazo que ha generado este caso.
Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial sobre los responsables ni las circunstancias exactas en las que ocurrieron los hechos. Entretanto, el caso sigue generando indignación en distintos sectores de Cali.