A casi un mes del terremoto que sacudió a Cali el pasado 10 de agosto, el alcalde Alejandro Eder hace un balance de los días más difíciles de la emergencia y de los retos que apenas comienzan. En esta entrevista con El País, habla de las escenas que más lo han marcado, de las familias que aún esperan una solución de vivienda y de los recursos que la ciudad destinará a la reconstrucción. Eder reconoce que será un proceso largo y doloroso, pero insiste en que Cali no se va a detener.

¿Cuál ha sido el momento que más lo ha impactado a usted como alcalde durante estas cuatro semanas?

Primero que todo, quiero saludar a las personas que han estado afectadas por esta tragedia, ya que todos lo somos de alguna u otra manera. Pero también quiero saludar a las personas que nos han ayudado y apoyado para recuperarnos de esta emergencia.

Yo diría que son varias cosas las que lo impactan a uno, y la primera de ellas es la rapidez con la que cambia la realidad. El lunes 10 de agosto yo estaba fresco, entrando a una entrevista radial, cuando ocurrió el terremoto y, en ese momento, entender que había pasado algo muy difícil. Nos tocó tratar de dimensionarlo lo más rápido posible, sacar a la calle a los rescatistas y todos meternos en modo exclusivo de salvar vidas.

Fue muy impactante todo desde el primer momento, pero, a medida que avanzaban las horas e intentábamos saber cuáles edificios todavía tenían sobrevivientes, hubo que conseguir los bomberos y ejecutar los rescates. Me da mucha alegría por los rescates, pero también mucho dolor por todas las víctimas fatales.

Sin embargo, hubo momentos muy especiales, como ver cómo todos los caleños, jóvenes, adultos mayores, de todos los barrios y de todos los sectores, nos volcamos a ayudar en la recuperación de personas.

¿En qué momento usted dimensiona que esta tragedia era grave y que había varias edificaciones derrumbadas?

Tan pronto ocurrió el terremoto, inmediatamente recibí una llamada diciéndome que aparentemente había edificaciones colapsadas y lo primero que hicimos fue identificarlas.

Sin embargo, yo también soy papá y soy esposo, y también necesitaba saber cómo estaba mi familia. Lo primero que hice fue irme para la casa también, ver que mi familia estuviera bien, abrazar a mi esposa y mis hijos y despedirme porque sabía que no los iba a ver por un buen rato.

Luego de eso me devolví y empecé a dimensionar todo lo que había ocurrido. En medio de todo, tuvimos una bendición en Cali, y es que si el terremoto hubiera durado 10 o 15 segundos más, quizás hubieran colapsado decenas de estructuras más. Solo colapsaron 24 totalmente y más de 100 estructuras colapsaron parcialmente.

Alejandro Eder Alcalde de Cali entrevista en el centro de acopio de la ciudadela Petronio Álvarez | Foto: El País

Esto, de cierta manera, fue una bendición porque no hubo tanta afectación, pero era parte de la complejidad porque había que decidir cómo salir a determinar dónde estaban las edificaciones colapsadas.

Nos tocó salir a desplegar los cuadrantes de Policía por todos lados, y también con información de los bomberos y de funcionarios de la Alcaldía que estaban en diferentes puntos. Así fue como dimensionamos el tamaño de la tragedia y, confieso, fue una gran dificultad.

¿Cuál ha sido el día más complejo de esta emergencia?

Todos los días traen su complejidad, sin lugar a dudas. Obviamente, los días más difíciles, yo diría que fueron los primeros tres, porque lo primero que ocurre en una tragedia de estas es que rápidamente, en la primera hora, se copa la capacidad de respuesta de los Bomberos de Cali. Una hora después de la emergencia, los bomberos de Cali ya estaban copados. También estaban ocupados todos los rescatistas de la Cruz Roja y la Defensa Civil.

Allí, en esas primeras horas, hubo que pedirle apoyo a otras ciudades y al Gobierno Nacional para que nos mandaran más rescatistas. Además, fue muy complejo identificar rápidamente dónde estaban la mayoría de sobrevivientes, ya que había 24 edificaciones colapsadas y teníamos que determinar si en todas había personas o no.

Además, hubo que organizar la respuesta. Fue excepcional la llegada de voluntarios, pero fue fundamental organizar esos trabajos de los voluntarios con los rescatistas para lograr un sistema que funcionara. Pero esos primeros tres días, que además son la ventana de oro de salvar a alguien con vida, fueron los más duros.

En algún momento, ¿llegó a pensar por qué ocurrió esta tragedia en medio de su gobierno?

Jamás he pensado eso. Yo lo único que he hecho es agradecerle a Dios, agradecerle todos los días porque yo soy el alcalde en este momento de Cali. Le doy gracias a Dios porque tengo el equipo que tengo y porque tenemos la posibilidad de servir a nuestra ciudad en este momento de absoluta necesidad.

En este momento estamos haciendo la entrevista en la Comuna 19, una de las más afectadas por edificios colapsados y averiados. ¿Qué decirles a las personas vecinas de este lugar, en el barrio Cuarto de Legua?

A las personas de este barrio, a las personas del norte, en el barrio La Flora, en la Comuna 18, en Altos de Santa Elena, en la zona rural, les digo que estamos trabajando por ellos.

Un dato muy importante que quiero contarles es que, de las 40 mil familias damnificadas que tenemos registradas, más o menos el 70 % son de estratos 3, 4 o 5. Es decir, de clase media y media alta. Los programas de recuperación de una emergencia en Colombia y en América Latina no están pensados para familias de clase media, y ese es un primer gran reto que tenemos.

Alejandro Eder Alcalde de Cali entrevista en el centro de acopio de la ciudadela Petronio Álvarez | Foto: El País

Ahora, el 34 % de los damnificados son personas mayores de 62 años y hay muchos adultos mayores. Y eso lo que significa es que tenemos que pensar en soluciones muy novedosas e innovadoras para que todas estas familias no pierdan el trabajo de toda una vida y, sobre todo, para que estos adultos mayores, muchos de los cuales ya estaban pensionados, se encontraban tranquilos, ya trabajaron lo que iban a trabajar y hoy no están en condiciones para empezar a trabajar de nuevo. Ellos ya no están para volver a buscar un crédito y comprar un apartamento.

Hoy estamos trabajando para cuidar a estos caleños y caleñas, para cuidar la clase media y también a las personas de estratos 1 y 2 que están necesitadas porque hay afectaciones en la Comuna 18 y en algunos sectores de la Comuna 2. Y allí también estamos enfocados y vamos a buscar soluciones de vivienda social.

Se entregaron las primeras cuatro viviendas a los afectados por el terremoto en la ciudad. ¿Qué se está haciendo para entregar más opciones de vivienda a quienes lo perdieron todo?

En este momento hay 20.000 viviendas evacuadas y quiero que lo dimensionemos. Son 20.000 viviendas, de las cuales el 70 % son estratos 3, 4 y 5, que también necesitan ayuda.

Por eso, ahora lo que estamos haciendo es con un ejército de ingenieros, que lo estamos montando porque hay escasez de estos profesionales, ir revisando los edificios afectados para ver quiénes pueden volver a sus casas.

Nosotros estimamos que unas 2000 a 4000 familias necesitarán soluciones de vivienda. Por eso, ayer estuvimos reunidos con el Ministerio de Vivienda todo el día y estamos buscando soluciones.

Lo que quiero que sepan las personas afectadas es que no los vamos a soltar, porque todos los días estamos trabajando para encontrar soluciones con el Gobierno Nacional y con el Gobierno local, con el sector privado, con organizaciones de la sociedad civil, y vamos a levantarnos más fuertes los caleños.

En la noche del 4 de septiembre se llevó a cabo una conmovedora velatón en las Torres del Limonar para honrar la memoria de las personas y mascotas que perdieron la vida en este complejo residencial tras el devastador terremoto de Cali. | Foto: El País

El presidente Abelardo de la Espriella propuso que bienes que han sido incautados al narcotráfico en Cali sean entregados a familias que han perdido sus viviendas. ¿Cómo ve esta propuesta?

La veo 100 % viable. En este momento está reunido el equipo de Vivienda con el equipo de la SAE (Sociedad de Activos Especiales), y estamos identificando cuáles edificios están listos, porque aquí hay edificios de apartamentos que llevan confiscados hace 20 años y ahí están.

Lo que buscamos es que el Gobierno Nacional nos los entregue lo antes posible para poder utilizarlos y darles una solución a las familias que perdieron sus viviendas.

Alcalde, ya ha pasado casi un mes del terremoto. ¿En qué está enfocada la Alcaldía y cuál es el plan para las siguientes semanas?

Yo lo he dicho desde el 10 de agosto y les he dicho que nos preparemos porque esto apenas comienza. Nosotros estamos haciendo esta entrevista en un centro de acopio, pero hay personas que todavía no lo entienden y no saben que hay todavía 40.000 familias damnificadas que están donde familiares, donde amigos o que alquilaron algún lugar para estar. Mientras tanto, y como esto no lo tenían en sus presupuestos, necesitan mercados o subsidios.

Además, la reconstrucción no va a ser de solamente 24 edificios ya que posiblemente van a ser decenas. Estamos revisando y hay sectores donde probablemente tendremos que demoler manzanas enteras y volver a reconstruirlas.

Esto es un trabajo que va a tomar tiempo y va a ser doloroso. Pero también, si los caleños lo tomamos bien va a ser una oportunidad para construir una Cali más resiliente, con más proyección, con más inclusión para nuestros jóvenes y que consolide esa solidaridad y esa unión que nos caracterizó a los caleños durante la emergencia.

Homenaje a las personas que murieron en el colapso del edificio Torres del Limonar, en el sur de Cali. | Foto: El País

¿Cuál ha sido la instrucción que usted le ha dado a su director de Hacienda, John Quinchua, para que traslade recursos rápidamente y se pueda atender de manera oportuna la emergencia?

En este momento, lo que hice fue citar a sesiones extras al Concejo de Cali y les presentamos unos proyectos para atender la emergencia. Uno de esos proyectos es facultades para modificar el presupuesto y poder mover rápidamente los recursos para atender la emergencia. Estamos esperando que ese proyecto avance y yo espero que ya esté listo a principios de la semana entrante.

¿Cómo se tomó la decisión de que había que continuar con la temporada de festivales que se realiza en Cali durante el segundo semestre del año y que finaliza con la Feria de Cali? ¿Quién influyó allí?

Esa decisión es parte de la reconstrucción de Cali y la tomé yo. Nosotros no nos vamos a frenar. Es claro que tuvimos un golpe muy duro, pero a Cali no la tumba nada. Entonces nosotros estamos buscando que la ciudad vuelva a tomar su curso.

Esta semana estuve con Rigoberto Urán, ya que el evento del Giro de Rigo continúa y se va a realizar en noviembre. Además, el 25 y 26 de octubre es la Feria de Ciudades Inteligentes. Después, durante la semana del primero de noviembre, es el Premio Macondo. Luego también vendrá el Mundial de Salsa y finalizaremos con la Feria de Cali, que será un evento ejemplar.

Los únicos dos eventos grandes que se vieron afectados por el terremoto fueron el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que era el 12 de agosto, y el otro fue el Agroexpo Cali, que se moverá al mes de febrero probablemente, ya que esta es la primera vez que este evento se hace en Cali. Nuestra ciudad va para adelante, va para arriba y siempre llegaremos más lejos. A los caleños que están por fuera, que están en otros países o ciudades, los invito a que vengan a visitar su ciudad, ya que esa es la mejor forma de apoyar.