Una noche de alta tensión se vivió en el suroriente de Cali tras un grave ataque con explosivos contra miembros de la Fuerza Pública. El hecho ocurrió en el barrio Ciudad Córdoba, en la intersección de la Carrera 50 con la Calle 54, cuando un hombre lanzó una granada hacia un grupo de policías que adelantaba labores de verificación de antecedentes.
La detonación causó heridas por esquirlas a cinco uniformados, un intendente jefe, un subintendente y tres patrulleros, quienes fueron trasladados de urgencia a centros médicos de la ciudad. Gracias a la rápida reacción de las patrullas que estaban en la zona, las autoridades capturaron en flagrancia a un sospechoso de 23 años.
Ante el atentado, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, entregó un parte oficial para informar sobre el estado de salud de los uniformados heridos.
“Ya capturamos al responsable, eso es lo más importante; se capturó prácticamente inmediatamente. Lo más importante también es que los cinco policías están bien, están ahorita en el hospital recibiendo atención médica”, dijo el burgomaestre.
Posteriormente, el alcalde Eder vinculó directamente al capturado con las organizaciones criminales que infunden zozobra en el suroccidente colombiano.
Al referirse a las hipótesis sobre la autoría del atentado, el burgomaestre fue claro al señalar que el arrestado “está ligado a la Jaime Martínez y aquí lo único que hay que hacer es seguir apretando a esos bandidos”.
Finalmente, Alejandro Eder analizó la dinámica del conflicto en las zonas limítrofes con Cali y relacionó este atentado con la presión operacional que adelanta la Fuerza Pública. Al explicar el contexto de estos actos violentos, el mandatario afirmó:
“Lo he dicho desde el primer momento, que están escondidos en la parte alta de Jamundí, en el norte del Cauca. El gobierno nacional del presidente de la Espriella está actuando de manera contundente contra esta organización y por eso dan estas patadas de ahogados, pero los vamos a erradicar a todos”, señaló.
Por su parte, la Policía Metropolitana de Cali rechazó los actos violentos e invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier acto sospechoso.
Ante los hechos, la institución hizo un llamado a la ciudadanía para que aporte información relevante sobre el caso o sobre actividades sospechosas en el sector, habilitando la línea de emergencia 123 y garantizando reserva y confidencialidad a quienes colaboren.
La Personería Distrital de Cali también se pronunció, expresando su rechazo a cualquier hecho de violencia que ponga en riesgo la vida de los agentes y la seguridad de la comunidad. “Hacemos un llamado a la ciudadanía a mantener la calma, atender las recomendaciones de las autoridades y evitar difundir información sin verificar. La protección de la vida y la tranquilidad de los caleños debe ser una prioridad”.