Un ambiente de tensión se vivió al cierre de la sesión ordinaria del Concejo de Cali de este martes 7 de julio, cuando el concejal Juan Felipe Murgueitio, del Centro Democrático, intentó dejar una constancia sobre la situación política nacional y el respeto a los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio.

Su intervención fue interrumpida por abucheos y gritos provenientes de algunos asistentes al hemiciclo, situación que obligó a la presidenta de la corporación, Daniela Plaza, a intervenir para restablecer el orden y garantizar el uso de la palabra.

La constancia comenzó con un llamado de Murgueitio a defender la institucionalidad y las reglas democráticas, por encima de las diferencias ideológicas.

“Yo quiero hoy hacer un llamado que creo que está por encima de cualquier diferencia política y tiene que ver con la estabilidad, el futuro de nuestro país y nuestra democracia”, manifestó el cabildante al iniciar su intervención.

Posteriormente, sostuvo que las diferencias políticas hacen parte de la democracia, pero que esta solo puede sostenerse cuando todos los sectores respetan las reglas de juego establecidas: “La democracia no se sostiene porque todos pensemos igual. De hecho, se enriquece en la diferencia y se sostiene porque aceptamos jugar con unas reglas que compartimos”, afirmó.

Durante su intervención, el concejal aseguró que las diferencias electorales deben resolverse a través de las instituciones y rechazó cualquier intento de desconocer los resultados de las elecciones presidenciales: “Las diferencias electorales las resolvemos en las instituciones que tanto tiempo y tanto trabajo nos ha costado construir”, señaló.

Daniella Plaza, presidenta del Concejo de Cali. | Foto: Álvaro Pío

Murgueitio también cuestionó el anuncio del presidente saliente, Gustavo Petro, de presentar una demanda para solicitar la nulidad de las elecciones presidenciales y aseguró que una decisión de ese tipo “no tiene precedentes en la historia democrática de Colombia”.

Mientras desarrollaba estos planteamientos, varias personas presentes en las barras del Concejo comenzaron a gritar y a abuchear al cabildante, impidiendo por momentos que continuara con su intervención.

Ante el incremento de las interrupciones, la presidenta del Concejo, Daniela Plaza, tomó la palabra para exigir respeto por el reglamento de la corporación y recordar que todos los concejales, sin importar la bancada a la que pertenezcan, tienen derecho a expresar sus posiciones.

“Le voy a pedir el favor, el concejal está dejando una constancia. Aquí podemos no estar de acuerdo, pensamos diferente”, expresó Plaza.

La presidenta recordó además que, una vez terminara la intervención de Murgueitio, también harían uso de la palabra otros concejales de diferentes sectores políticos, entre ellos Sergio Mauricio Zamora y Alexandra Hernández.

“Aquí somos 21 concejales que representamos diferentes sectores de la población. Eso es precisamente lo que les estoy pidiendo: respeto”, manifestó.

Concejo de Santiago de Cali. | Foto: El País

Incluso, luego de que uno de los asistentes calificara al Concejo como una “dictadura”, Plaza rechazó esa afirmación y reiteró que en la corporación se garantizan todas las posiciones políticas.

“En lo absoluto es una dictadura”, respondió la presidenta de manera vehemente, antes de pedir nuevamente que quienes no compartieran la intervención esperaran su turno o se retiraran del recinto para permitir el normal desarrollo de la sesión.

Superado el momento de tensión, Murgueitio retomó su constancia y señaló que lo ocurrido en el hemiciclo demostraba precisamente la importancia de preservar las reglas democráticas.

“A mí me alegra mucho que esto ocurra en el hemiciclo porque efectivamente muestra justamente lo que yo estoy diciendo”, afirmó.

El concejal añadió que quienes no compartían sus planteamientos tenían pleno derecho a manifestarse, siempre que lo hicieran de manera pacífica y respetuosa, e insistió en que la Constitución, las instituciones y la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas deben ser respetadas.

“El llamado con esta constancia es a que la Constitución se respete, a que las instituciones se defiendan y a que la voluntad del pueblo no se negocie nunca bajo ninguna circunstancia”, concluyó.

Concejo de Cali durante una sesión en su sede provisional. | Foto: El País

Finalizada esa intervención, la presidenta del Concejo concedió el uso de la palabra a la concejal Alexandra Hernández, quien aprovechó su intervención para hacer un llamado a disminuir la confrontación política y defender el respeto entre quienes piensan diferente.

La cabildante recordó que hace cuatro años también se respetaron los resultados electorales y afirmó que ese mismo principio debe mantenerse ahora, independientemente de las preferencias políticas de cada ciudadano.

“Tanto respeto merece la izquierda como merece la derecha”, señaló la concejal Hernández, al tiempo que invitó a privilegiar el diálogo y a trabajar por los ciudadanos que no se sienten representados por ninguno de los extremos políticos.

Según dijo, el país necesita menos polarización y más capacidad de construir consensos, pues, a su juicio, la confrontación permanente termina afectando a toda la ciudadanía.

Posteriormente, intervino el concejal Sergio Mauricio Zamora, del Pacto Histórico, quien respondió a los planteamientos hechos por Murgueitio. En el inicio de su intervención sostuvo que durante los últimos cuatro años algunos sectores políticos aseguraron que el presidente Gustavo Petro no entregaría el poder al finalizar su mandato, algo que, según dijo, no ocurrió.

Zamora también defendió que el Mandatario Nacional ha manifestado públicamente que permanecerá en la Presidencia hasta el término constitucional de su gobierno y aseguró que las actuaciones anunciadas frente a los resultados electorales corresponden al uso de los mecanismos institucionales para presentar denuncias sobre el proceso.

El episodio cerró una sesión del Concejo marcada por un fuerte intercambio de posiciones políticas alrededor de la coyuntura nacional y dejó en evidencia el ambiente de polarización que también se trasladó al hemiciclo caleño, donde la Presidencia de la corporación tuvo que intervenir para garantizar el orden y el derecho de los concejales a expresar sus posiciones.