América de Cali: Marlon, el hijo de una ‘dinastía’ que sigue...

Julio 23, 2022 - 08:00 p. m. 2022-07-23 Por:
César Polanía - Editor de Afición
Marlon Torres

Marlon Torres, durante un juego entre América y Pereira.

Foto: Dimayor

Y el defensa recordó que fue delantero alguna vez, cuando era chico y empezaba a correr detrás de una pelota en los potreros de Barranquilla.

Entonces, se coló raudo por la banda izquierda, como un ‘win’ del fútbol del ayer. Eludió un defensa, le quebró la cintura al siguiente y engañó al arquero para embocarle la pelota por su propio palo.

Aquello sucedió en Daytona, Estados Unidos, el pasado 2 de julio, en un amistoso entre América y Millonarios. Y el autor de ese gol de antología, que recorrió en mundo por las redes sociales, fue Marlon Torres, zaguero vinculado a los ‘Diablos’ desde el 2019, tras su paso por Atlético Nacional, Leones y Bucaramanga.

Bicampeón con América en 2019 y 2020, el defensa de 26 años (17 de abril de 1996) ha sido uno de los jugadores de mejor nivel en un equipo que no tuvo brillo en la temporada pasada ni en lo que avanza de esta.

Aquejado por algunas lesiones en ese lapso, Torres ha vuelto recargado, como lo mostró en la pretemporada y en el único partido que han tenido los escarlatas en la Liga del segundo semestre del 2022, pues acumulan dos juegos aplazados.

Luego del empate 0-0 contra Envigado como visitantes, los ‘Diablos’ tendrán su segunda salida este domingo en el estadio Doce de Octubre, en Tuluá, donde oficiarán como ‘locales’ ante el verdadero local,

Cortuluá, y a puerta cerrada, por cuenta de una sanción. El Pascual Guerrero está en adecuaciones para el Mundial Juvenil de Atletismo que tiene a Cali como sede.

Marlon, quien desea perpetuar su nombre y el de su padre, al igual que el de sus dos hermanos –todos se llaman así– habló con El País sobre sus expectativas, el América de Guimaraes y algo de su vida personal.

¿Qué conclusiones saca de la primera aparición del América en la Liga?
Creo que hicimos un gran trabajo en defensa. Seguimos ajustando cosas para mejorar y brindarle seguridad al equipo y, por supuesto, a la hinchada.

Desde que está usted en el América (2019), le ha tocado alternar con varios defensas. ¿Eso ha afectado de alguna manera la zaga, sobre todo en la época de Juan Carlos Osorio?
Esto es fútbol y todos los días hay que trabajar, acoplarse a los nuevos compañeros, a las rotaciones. Cuando se mantiene una base, pues es más fácil, como sucedía en el 2019, pero ahora se está ajustando una nueva nómina desde el año pasado y esperamos hacer las cosas bien para acertar en lo deportivo.

Este América de Guimaraes juega a cuidar más el cero que el América de Osorio, es lo que uno percibe desde afuera…
Sí, estamos buscando que no nos hagan tantos goles o hacer más que el rival. En lo personal, lo más importante para mí es que no nos marquen, me da mucha rabia cuando nos convierten y en esa seguridad venimos trabajando día a día.

Al margen de lo que tiene que hacer Marlon como defensor, lo vimos haciendo un gol de antología en Estados Unidos. ¿Cómo pudo suceder eso, lo había hecho al menos en un entrenamiento?
En microfútbol lo he hecho, jugando con los amigos. Ese día se presentó la jugada, se prestó para hacerlo, y fue un bonito gol. Cada que iba avanzando con la pelota surgía un nuevo reto, eludí a Perlaza, al otro defensa, y pensé hacer el pase atrás, pero vi que Montero salió y definí.

Fue una definición de crack, de delantero…
Claro, definí como Adrián Ramos (risas). Uno aprende de tanto verlo.

¿Siempre jugó atrás en el fútbol profesional?
En mis inicios fui delantero, cuando era chico, a los 7 años. Ya después fui bajando de posición, hasta que me quedé de central y me fue gustando.

En diciembre vence su contrato con América. ¿Piensa seguir con el equipo o mira hacia afuera?
Yo prefiero pensar en el día a día. En este momento tengo un contrato vigente con América que siempre deseo cumplir con todo el amor del mundo y lo que venga se hablará en su momento.

¿Es cierto que lo buscó Junior este semestre o es simple especulación?
No quisiera hablar ese tema por ahora, no me lo permiten.

Eso quiere decir que Juan Cruz sí lo buscó…
Tengo una buena relación con Juan, pero prefiero no hablar de eso. Estoy en América y mi interés es defender mi equipo.

Desde atrás los defensas ven bien los partidos. ¿Qué diferencias ve entre el América de Osorio y el de Guimaraes?
El América del semestre pasado jugaba un poco más adelante. El América de este semestre es más táctico, busca que no le hagan goles y que de esa manera se llegue al ataque.

En el esquema anterior la defensa era la gran sacrificada y América recibía muchos goles…
Jugábamos muy adelante, casi en mitad de cancha. Ese era el modelo del ‘profe’, a muchos nos gustaba, pero por ahí nos cogían mal parados en muchas ocasiones.

¿Cómo será jugar de ‘local’ y a la vez de visitante contra Cortuluá en el estadio Doce de Octubre?
Siempre será difícil jugar de ‘local’ en un estadio que no es el tuyo, pero, aunque es a puerta cerrada, sabemos que esta hinchada del América siempre nos acompaña, siempre la sentimos cerca, sea como sea.

¿Ha sentido usted ese amor del hincha por Marlon?
Como en todo, a algunos les gusto, a otros no. Yo trato de hacer siempre bien las cosas. Hay hinchas y gente cercana que siempre apoyan en las buenas y en las malas. Y yo lo agradezco, porque hay momentos de golpes duros.

¿Cómo cuáles?
Como la muerte de mi padre, en octubre pasado. Hubo gente que siempre estuvo ahí, no me sentí nunca solo. Hubo mensajes, abrazos, solidaridad de toda la gente.

¿Su papá iba al estadio a verlo jugar?
Sí. Teníamos una relación muy estrecha. Los que me conocen saben lo que mi padre significaba para mí.

¿Hay alguien más vinculado al fútbol en la familia aparte de Marlon?
Sí, está mi hermano menor, de 20 años, que está en las divisiones menores de Atlético Nacional.

¿Cómo se llama?
Marlon, también.

¿Por qué Marlon?
Mi papá nos quiso poner así. Yo soy Marlon Aldaír; mi hermano, el de Nacional, se llama Marlon Junior. Cada uno de nosotros tiene un segundo nombre. Y tengo otro hermano que se llama Marlon Enrique.

¿Y cómo se llamaba su padre?
Marlon Ovidio.

¡Qué historia…! ¿Y cuál es la razón para ello?
No sé, mi padre quería que todos heredáramos su nombre.

¿Hay alguna hermana?
Claro, ella vive con mi mamá en Barranquilla y obviamente no se llama Marlon (risas). Se llama Cristina.

¿Y su otro hermano también es futbolista?
No, él se inclinó por la medicina y le va muy bien, gracias a Dios.

Usted acaba de ser padre de una niña. ¿Y el próximo Marlon?
Hay que buscarlo. La dinastía sigue...

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