Los seis puntos de discordia que enredan a la terminal Sur del MÍO

Julio 09, 2017 - 07:55 a.m. Por:
Por: Alda Mera / reportera de El País 
Terminal sur MÍO

La socialización de la Terminal Sur se realizó este jueves, en la Universidad Autónoma. El miércoles también hubo una reunión en el CALI 17. Comunidad cuestiona que la obra no se socializó antes de adjudicarse.

Giancarlo Manzano / El País

Diversos puntos de vista enfrentan a Metrocali con los residentes de la Comuna 17 de Cali, por la construcción de la Terminal Sur del MÍO y los patio talleres del mismo sistema integrado, que quedarían en lotes contiguos ubicados entre las Carreras 102 y 103 y desde la Calle 42 hasta la vía Panamericana, zona aledaña a barrios y urbanizaciones de Valle del Lili.

Líderes de 24 juntas de acción comunal se oponen además a la construcción de una estación de parada del MÍO sobre la Carrera 99 y a la intervención de la Calle 42 con carriles de uso exclusivo de los articulados, que dicen, impactará 120 unidades residenciales y al humedal El Cortijo y al río Lili.

En reuniones del pasado miércoles en el CALI 17 y jueves en la U. Autónoma, entre directivos de Metrocali y residentes de la zona, Nicolás Orejuela, presidente de la entidad, anunció que habrá mesas de concertación para tratar aspectos mitigables, pero ratificó que la obra se construirá allí y no será suspendida ni reubicada, como solicita la comunidad. “Tenemos obligaciones de orden legal, el 70 % de los recursos son del Gobierno Nacional y 30 % del Municipio” y la obra fue adjudicada mucho antes de que él asumiera el cargo hace cuatro meses.

Infraestructura 

“La Terminal Sur estaba programada inicialmente donde era Piedragrande, fuera de Cali y no sabemos por qué ahora nos la imponen dentro de la ciudad, en un sector residencial, cuestiona Edwin Rojas, arquitecto de Univalle.

Los residentes coinciden en que compraron sus viviendas allí, con inversiones de $200, $300 millones, por ser un sitio tranquilo, silencioso, con mucho verde, pero que con las obras van a tener más cemento, más tráfico y ruido de carros y buses del MÍO. “En una zona de uso comercial los predios sí se valorizan con obras así, pero en zona residencial se desvalorizan”, dice la ingeniera María Cristina Collazos, de Piedragrande.

Nicolás Orejuela, presidente de Metrocali, explica que el proyecto Terminal Sur reposa en archivos del Municipio hace 16 años: POT de 1993, 2000 y 2014 y en la planificación (acuerdo 0279 de 2009); el plan parcial del Centro Intermodal (patio talleres) es de 2011 y la proyección de la Calle 42 hasta la Carrera 143, en Plan Vial de 1993.

“Las obras no son nuevas, están planificadas en zona de uso dotacional, espacio público”. Jaime Quesa- da, director de Infraestructura de Metrocali, cita que los predios se valorizan según el estudio de Planeación Nacional de 2013 de la firma Steer Davies Gleave.

Movilidad

Rocío Ruiz, presidenta de la JAC Urbanización Lili, afirmó que “nos oponemos a la construcción de una estación de parada del MÍO en la Carrera 99, que es la única entrada (y salida) al barrio. Si con los tres carriles, ya estamos embotellados, cómo será cuando nos quiten un carril para el MÍO. Pasar de La 14 (almacenes) al otro lado de la Simón Bolívar es una odisea”. Edwin Rojas añadió: “No se puede meter una troncal por donde no cabe y mientras construyen la Terminal Sur, ¿por dónde vamos a salir?” Nicolás Orejuela dijo que el proyecto es para dar respuesta a la congestión porque falta interconexión en el sur, el oriente y El Hormiguero.

Jaime Quesada, director de Infraestructura de Metrocali, explicó que hay un empréstito por $135.000 millones para la construcción de trece obras en el sur que le darían movilidad al sector: la ampliación de la vía Cali-Jamundí, el puente sobre la Carrera 100 con Calle 25, el puente en la Calle 42 sobre el río Lili, ampliación del puente sobre la Calle 48 para que quede de dos carriles, la prolongación de la Calle 42 y de la Avenida Ciudad de Cali, la construcción de una estación intermedia sobre la Simón Bolívar entre carreras 64 y 65 y el mejoramiento de esta vía arteria´.

Patiotalleres

Los residentes de toda la zona de Valle del Lili cuestionan la construcción del Centro Intermodal o patio talleres de los buses del MÍO, en un lote ubicado detrás de la Terminal Sur, toda vez que continúa el litigio con el propietario Mauricio Rojas, quien se negó a hacer la entrega del predio. Carolina Cardona, jefe de defensa judicial de Metrocali, dijo que uno de los lotes que requiere Metrocali es para la construcción del Patio Taller Valle del Lili, ya está en propiedad de la entidad y así está inscrito en el folio de matrícula inmobiliaria.

Lote en discordia mío

El lote donde se construirá la Terminal Sur del MÍO se ubica en la vía Jamundí - Cali, en el sector cercano a la urbanización Bochalema. Actualmente, la obra está en preconstrucción.

Bernardo Peña / El País

Metrocali interpuso una acción judicial para la entrega del predio, pero cuando ya estaba lista la diligencia, el dueño interpuso tres incidentes de nulidad, que ya está resolviendo el juez 21 administrativo y se espera la reprogramación de la diligencia. Nicolás Orejuela añadió que no habrá líos porque la ley es clara en que prima el bien común sobre el particular.

Socialización 

“No estamos en contra del desarrollo, pero se nos están vulnerando nuestros derechos sin consultar con la comunidad. En la Comuna 17 vivimos 35.000 personas y no hay intereses personales sino colectivos, el único interés que nos mueve es el de vivir tranquilos”, dijo Rocío Ruiz, líder de Urbanización Lili.

Jhony Rojas, de esa unidad, denunció: “Nos negamos a la socialización hecha por Metrocali porque no nos han permitido conocer la documentación del proyecto. Socializar no es oír información sobre la cual no tenemos fundamento”, reclamó. “No nos muestran los permisos, las licencias y vienen a hacer la socialización cuando ya hay un contrato de inicio de obra y ya está impactado el sector”, agregó Rocío. Saúl Angulo, abogado del corregimiento El Hormiguero, añadió que “el desarrollo es importante, pero no a espaldas de la comunidad”.

Nicolás Orejuela, presidente de Metrocali, acordó entregar el pasado jueves la documentación a los líderes y a formar mesas de trabajo para debatir los temas que sean mitigables.

Voces que apoya el proyecto 

En la reunión realizada en la Universidad Autónoma de Occidente, hubo residentes del sector que apoyaron la construcción de las obras Terminal Sur del MÍO. Edwin Mejía, residente de los conjuntos Macarena y Macuira, en Parque Central Valle del Lili, dijo que estaba de acuerdo con el proyecto porque trae desarrollo al sector.

“Estas obras son completamente necesarias, la Calle 42 tiene que ser intervenida, en vez de retrasar este tipo de obras, se deberían apoyar. La gente necesita movilizarse y el transporte masivo como el MÍO es una buena alternativa”, sostiene Mejía.

Otro vecino del sector, dijo que “en estos casos prima el bien común sobre el particular, no se puede detener el desarrollo, hay que ver es cómo mitigar las posibles afectaciones y buscarle solución al tema”, manifestó.

También añadió que en el sector la mayoría de los árboles no tenían más de diez metros de altura, que son los que no se pueden intervenir, a quienes reclaman que se talarían 234 árboles.

Una señora residente del sector expresó que no se podía ir contra el progreso y que estaba de acuerdo con la ejecución del proyecto.

Otro de los asistentes contó que a él la constructora, antes de comprar su vivienda, sí le explicó que la Calle 42 sería ampliada hasta la 143 y que por ahí iba a pasar el MÍO.

Líos jurídicos de los lotes 

Los residentes vecinos a la futura Terminal del Sur alegan que los tres lotes donde van a construir la Terminal Sur y los patiotalleres o centro intermodal sur, todavía no tienen resuelta su situación jurídica toda vez que hay demandas en curso: una de Germán Andrade, quien reclama posesión por haber vivido 35 años en uno de ellos, después de que la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) sometiera a la extinción de dominio el predio que era de un narcotraficante.

Y otra del último propietario Mauricio Rojas, quien lo compró a la DNE porque no está de acuerdo con el precio que el Estado le va a pagar por el lote que le fue expropiado, toda vez que no se llegó a un acuerdo sobre el precio.

Carolina Cardona, jefe de defensa judicial de Metrocali, respondió que para los proyectos que se ejecutarán en Valle del Lili, Metrocali requiere dos inmuebles. Uno de ellos, para la construcción de la Terminal Sur, está en proceso de expropiación, para determinar el valor del mismo. Sin embargo ya Metrocali cuenta con un acta de entrega anticipada voluntaria por parte del propietario, que permite iniciar las obras pertinentes.

Juanita Concha, vicepresidente de Operaciones e Infraestructura, aclaró que ya será un juez el que decida si le paga a Rojas o Andrade, según reconozca cuál de los dos tiene derecho.

Datos
1632 hs. comprende el área de expansión del sur.
$60.000 millones costará la construcción de la Terminal Sur y $30.000 millones la de patio talleres.
75.779 mt2 son las áreas protegidas sobre el río Lili y el humedal El Cortijo.
La Terminal Sur será similar a la Terminal Menga, Paso del Comercio o Andrés Sanín.

 

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