Escuchar este artículo

Opinión: alimentación adecuada y saludable protege la salud de la sociedad y la del planeta

Julio 19, 2021 - 10:01 a. m. 2021-07-19 Por:
Sandra P. Alfaro B.* | Especial para El País
Sandra P. Alfaro

Sandra P. Alfaro B., nutricionista en la Clínica Imbanaco.

Foto: Especial para El País

En el mundo no lejos en Cali, Valle del Cauca si vive un problema de salud pública severo , la anemia afecta a menores, a mujeres menores de 49 años , el sobrepeso la obesidad no se quedan atrás ,afectando en promedio de 50% de la población infantil ,juvenil y adultos, en cuanto a seguridad alimentaria más de 5% no tienen acceso a alimentación inocua, sufriente a pesar que ambientalmente el desperdicio de alimentos en la ciudad hace estragos, ( frutas y verduras). En todo el mundo, las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud.

Desde la familia hay que contribuir a brindar una alimentación adecuada a los integrantes, que promueva la salud humana y la del medio ambiente, esta debe ser completa variada, sufriente y equilibrada para asegurar el aporte de todos los nutrientes que necesita el organismo diariamente: hidratos de carbono en un 60 a 60 %, proteínas del 20 al 25%, grasas de 25 al 30 %, vitaminas, minerales fibra y agua, repartidos guardando una proporción entre sí. La ingesta calórica debe estar equilibrada con el gasto calórico diario. Para evitar un aumento malsano de peso; por ejemplo en un desayuno, almuerzo y comida, deben incluirse una porción de fruta, verduras de todos los colores, harina entera, proteína como carnes, lácteos o huevos. En los refrigerios fruta y semillas y sufriente cantidad de líquidos.

Las compras de alimentos deben estar enmarcadas dentro del gasto diario de calorías por persona y los nutrientes requeridos. Se requiere hacer una lista de mercado con los miembros de la familia para comprar lo sufriente y no desperdiciar alimentos.

Lea el informe: ¿Cómo se alimenta Cali?, el estudio que revela la dieta en los hogares de la ciudad


Hábitos alimentarios sanos desde los primeros años de vida incluyendo la lactancia materna, ayudan a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles: diabetes, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares diferentes tipos de cáncer y en las trasmisibles como en la actual pandemia por covid 19 nos ofrece protección.

La alimentación estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios.

Consejos prácticos para un alimentación sana:

-  Asegurar la lactancia materna en la primera infancia hasta los dos años favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo.

- Controlar el consumo de alimentos procesados, de sal por debajo de 5 gramos diarios (equivalentes a menos de 2 g de sodio por día, prevenir la hipertensión, reduce el riesgo de cardiopatías y accidente cerebrovascular entre la población adulta.

- Aumentar el consumo de frutas, verduras y fibra, mínimo 400 g o cinco porciones al día, se reduce el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles.

- Limitar el consumo de azúcar al 10% de la ingesta calórica total. reduce el riesgo de obesidad, Pruebas científicas recientes revelan que los azúcares libres influyen en la tensión arterial y los lípidos séricos

- No superar el 30% la ingesta calórica total de grasas, incluir mono y poli insaturadas (pescados, aguacates, frutos secos y aceite de oliva) control en grasas saturadas (carne grasa, la mantequilla, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, la mantequilla clarificada y la manteca de cerdo), evitar las grasas trans producidas industrialmente (presentes en pizzas, tortas, galletas, pasteles, obleas, aceites de cocina salsas), reducir la ingesta de grasas saturadas a menos del 10% de la ingesta total de calorías.

-  Consumir diariamente alimentos naturales como Leguminosas, legumbres, frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, lenteja, frijol, habichuelas, ullucos, almendras maní, maíz, mijo, avena, quinua trigo o arroz moreno no procesados).

-  Limitar el consumo de alimentos fritos y envasados (por ejemplo, rosquillas, tortas, tartas, galletas, bizcochos y barquillos) que contengan grasas trans de producción industrial. Preferir cocinar al vapor o hervir

Todos los sectores del desarrollo incluyendo la familia deben velar por garantizar la seguridad alimentaria de manera sostenible y sustentable. Esto es fundamental en la creación de un entorno alimentario saludable que permita a las personas adoptar y mantener prácticas alimentarias sanas y se cuide el medio ambiente.

Sandra P. Alfaro B. es nutricionista en la Clínica Imbanaco.

Obtén acceso total por $4.700/ trimestre Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS