Cinco claves para hablar con sus hijos de homosexualidad

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Cinco claves para hablar con sus hijos de homosexualidad

Octubre 18, 2015 - 12:00 a. m. Por:
Redacción de El País
Cinco claves para hablar con sus hijos de homosexualidad

Si su hijo le pregunta por la homosexualidad, no salga corriendo. Nadie mejor que usted para orientarlo y resolver sus dudas, pero primero lea estas sugerencias y el glosario de términos LGTBI.

¿De dónde vienen los niños? Esta pregunta es generalmente para los padres el inicio de una escena de terror, donde deben disponerse a ilustrar un nuevo mundo para sus hijos que los acompañará por el resto de sus vidas.  Sin embargo, este es un asunto para el que los padres están relativamente acostumbrados, si se compara con la pregunta de ¿Qué es ser homosexual? Muchos sienten temor por el interés que puedan tener sus hijos en el tema y evitan contestar a sus preguntas. Grave error, ya que ellos en lugar de ignorar el asunto, sentirán mayor curiosidad y buscarán respuestas en cualquier lugar.  ¿Quién mejor que usted para educar e informar a su hijo? El deber de los padres es orientar  en temas tan espinosos sobre la homosexualidad, sobre todo en esta época en la que sentir amor o deseo por una persona del mismo sexo se trata abiertamente, contrario a lo que sucedía tan solo unas décadas atrás, cuando era considerado delito o enfermedad. En la mayoría de los casos, cuando un niño o joven pregunta sobre la relación entre dos personas del mismo sexo, o características que hacen que una persona se diferencie, es porque lo ha visto en algún lugar.  Para Nuris del Carmen Martelo Puerta, psicóloga de la sección junior del Colegio Jefferson de Cali, se debe iniciar el diálogo, “según la información que tenga el niño, y a partir de allí  explicar que todas las personas tienen diferentes formas de amar y de expresarse. Se debe contestar con suficiencia y sin profundizar tampoco mucho en el tema, para evitar confundir”.    Para la psicóloga es importante ofrecer una educación temprana sobre el respeto a la diferencia.  Se debe dejar claro que cada persona tiene derecho a hacer su elección sobre su género y sexualidad y debe ser válida ante los ojos de los demás.    Según explica la psicóloga de familia Milena Jiménez, “es diferente hablar de sexualidad con un niño de cinco que con uno de quince. El más pequeño será más abierto a la explicación, no le pondrá morbo ni misterio al asunto y entenderá todo desde una forma más practica porque no tiene prejuicios ni temores. Eso sí, hay que cuidarse de no generar en ellos sentimientos negativos, como irrespeto o aberración”. Jiménez aclara  que el hecho de que un padre tenga una opinión respecto a la homosexualidad no quiere decir que su hijo deba sentir lo mismo. Es por eso que hay que evitar discursos de odio y desprecio contra la comunidad gay.  Todos somos iguales La orientación sexual es algo muy diferente al género. La primera trata sobre los gustos de una persona y la segunda sobre si se identifica como un hombre o una mujer. La psicóloga Nuris del Carmen Martelo Puerta, comenta que cuando están definiendo su identidad, algunos jóvenes viven algunas experiencias con personas del mismo sexo,  pero no quiere decir que sea su elección definitiva.   Según  Mauricio Garcés, consultor en Agendas de Diversidad Sexual y de Géneros, “en la práctica cada persona desde su individualidad hace apropiación de los elementos asumiendo su identidad con características o preferencias masculinos y femeninos”. ¿Consecuencias?  Muchos padres creen que hablar de diversas orientaciones  sexuales con sus hijos puede ocasionar que sientan confusión por su propia sexualidad y los empuje a experimentar.  Sin embargo, los expertos coinciden en afirmar que el diálogo  no empuja a nada y que, por el contrario, al explicar  se pueden evitar situaciones de confusión y se pueden prevenir situaciones de riesgo causadas por la ingenuidad y el desconocimiento de temas que serán el pan de cada día en el mundo real.  Hablar con respeto también prevendrá situaciones de  homofobia y bullying,  y contribuirá a la convivencia pacífica  en los colegios. No es una enfermedad La homofobia es el odio o miedo irracional que siente una persona hacia otra con preferencias y actitudes diferentes en cuanto a su género y sexualidad,  generalmente por creencias y prejuicios sociales o de religión, la idea es que su hijo nunca la sufra ni la practique.  Por lo tanto deje sus miedos y prejuicios, si está en contra de la homosexualidad, no contamine a su hijo ni le haga creer que ser homosexual es una enfermedad y que por lo tanto tiene cura. Tampoco es contagiosa, así que si le plantea que uno de sus amiguitos se siente atraído por alguien del mismo sexo, no ponga el grito en el cielo ni les prohiba que sean amigos. Enséñele a respetarlo y a formar su propio criterio. ¿Cómo y cuándo decirlo?  Como padre nunca estará listo para afrontar la realidad de que su hijo está creciendo, sin embargo, la preparación nunca está de más. Existen algunos libros ilustrados y canciones que pueden ayudar a sensibilizar a los pequeños con el tema. Tome la iniciativa y pídale a su hijo que explique con sus propias palabras qué cree que significa y dónde lo ha visto y escuchado para ponerse en antecedentes. De este modo, evitará incurrir en temas que aún no son necesarios y tendrá un camino trazado sobre las dudas más específicas. Sea preciso, suficiente, haga uso de ejemplos pero evite las vulgaridades, los chistes de doble sentido, no piense que su hijo es ingenuo, ni haga juicios de valor. Usted más que nadie conoce a sus hijos, así que dialogue con ellos y asegúrese de resolver todas las dudas. Deje muy en claro que  llamar a una persona gay, lesbiana y homosexual no es una forma de insulto ni de burla, ni en espacios públicos ni privados.   Familias de todos los tipos Con la aprobación de la ley que permite a dos personas del mismo sexo contraer matrimonio son muchas las parejas que han legalizado su unión y han conformado una familia. Es recomendable que le explique a sus hijos  que existen muchos tipos de familias, las cuales pueden estar constituidas por un padre y una madre, dos padres, un  padre soltero  o una  madre soltera, abuelos y tíos viviendo bajo el mismo techo, hermanos de diferentes padres entre otras. Es importante aclarar que no importa el número o las características de una familia, todas son válidas y cada una funciona su propio ritmo. “Es importante explicarle a nuestros hijos que todos somos iguales, tenemos los mismos derechos y  deberes. Por fortuna, los niños tienen menos prejuicios que los adultos, por lo tanto entienden todo mucho mejor. Si le explicamos a nuestros hijos hoy, tal vez mañana la homofobia sea cuestión del pasado”, comenta Martin González, líder LGTBI. Glosario para hablar con los hijos Si su hijo le pregunta por qué el padrastro  de las Kardashian ahora se convirtió en  mujer, o por qué uno de sus compañeros de clase tiene dos mamás o dos papás, acuda a esta guía para explicar que no es igual la sexualidad que la preferencia sexual:  Homosexual: Es cuando una persona siente afecto, deseo o atracción sexual por alguien de su mismo sexo. Cuando son hombres se les suele llamar gays, y lesbianas a las mujeres. Bisexual:  Es cuando una persona se siente atraída física, sexual o emocionalmente por ambos sexos. Según explica el líder de la comunidad LGBTI, Luis Felipe Rodríguez, ”no es necesario tener relaciones sexuales para ser considerado bisexual, ya que se puede tener deseos o fantasías que nunca se hacen realidad por temor a revelarse”. Transexuales: Hay varios grupos y pueden ser hombres o mujeres. Transformistas son quienes se visten como el género opuesto para fiestas o eventos especiales. Los travestis modifican su cuerpo con hormonas o de forma más 'artesanal', pero no tienen cirugías estéticas. Los transgénero modifican su cuerpo mediante cirugías estéticas pero no hay un cambio de sexo. Transexual es quien “transita” de un género a otro por medio de una reasignación de sexo. 

 

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