La sequía del Pance

La sequía del Pance

Septiembre 12, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El problema del río Pance no es que se seque durante veranos intensos como el actual y que queden a la vista las piedras de su cauce.

Lo que le sucede a este afluente, el más querido y disfrutado por los caleños, es que durante décadas su riberas han sido invadidas, predios aledaños se han apoderado de su entorno y se ha abusado de sus aguas ante la incapacidad de las autoridades para evitarlo.

A ello se suman ahora las quejas por los daños que estaría causando la extracción de material de su lecho, actividad que si bien cuenta con permisos de la Autoridad Minera y es necesaria para evitar que se presenten desbordamientos o deslaves durante las temporadas invernales, no se le estaría haciendo el control necesario.

Si a ello se suma la contaminación que afecta a Pance o el impacto que tiene sobre él la deforestación o la minería ilegal que se practican en los Farallones, el panorama no es alentador.

Por eso hay que exigir a las autoridades ambientales del Municipio y del Departamento que le pongan atención a la agonía que muestra el río Pance.

Si no se actúa contra los males que lo aquejan, paisajes de sequía y de destrucción como los que se ven hoy serán permanentes y no sólo producto del verano.

Los caleños tienen el compromiso de ser los primeros cuidadores de este su río si quieren seguir disfrutando del que es uno de los más emblemático símbolos de la capital vallecaucana.

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