El fantasma de la guerra

El fantasma de la guerra

Septiembre 09, 2014 - 12:00 a.m. Por: Ramiro Andrade Terán

No entiendo la tesis de un columnista tan importante, Sergio Muñoz Bata, quien en El Tiempo afirmó que el mundo “No está al borde de una guerra mundial”. “Lo que vendrá es un largo periodo de hostilidades bélicas, de cuyo resultado pende la seguridad tanto de Europa como de Estados Unidos”. No se queda allí y remata afirmado que “Se trata de una larga guerra defensiva para preservar la integridad física y moral de los países de Occidente”. El versado e inteligente analista, se contradice. Si, pero no. Va más allá al afirmar que no estamos ante la posibilidad de una temible confrontación de Oriente y Occidente. Pero ignora la ambición de poder de los fundamentalistas islámicos; los “conflictos de baja intensidad” que menudean en el mundo. Y las tensiones de amenazante dureza entre los grandes bloques que dividen el planeta.Los hechos son tozudos. En Ucrania, los rusos enfrentan al gobierno de esa nación y entregan armamento a los separatistas prorrusos que andan a tiro limpio con ese gobierno. Ucrania es de notable importancia estratégica, calificada como: “El granero de Europa”. ¿Conflicto de Civilizaciones? Así han bautizado analistas occidentales al enfrentamiento que involucra la potente Europa y la no menos bien armada Rusia. Con armamento nuclear, capaz de destruir la humanidad. Las partes se enfrentan por el dominio territorial. Rusia busca que los separatistas prorrusos se separen de Ucrania y se incorporen a la antigua Unión Soviética; codicia su ubicación en el plano militar. O sencillamente aplican la de Putin de restaurar el antiguo poder imperial de Rusia. Al costo que Europa sea mutilada. Es decir: una guerra por intereses políticos y económicos, carente de toda razón si se hubiese permitido un plebiscito para saber con exactitud cual es la mayoritaria opinión de sus habitantes: seguir con Ucrania o vincularse oficialmente a Rusia.Es de naturaleza tan grave el conflicto -con miles de soldados rusos en la frontera listos para intervenir- que de agravarse más de lo que está, provocaría la intervención del gran ‘padrino’ de Europa: Estados Unidos. Que no se cruzaría de brazos frente a una invasión rusa a Ucrania. Así llegaría -lisa y llanamente- a una guerra de las dos potencias con el mayor armamento nuclear del planeta. A un posible y temido enfrentamiento con armas nucleares que la humanidad mira con horror y que sería el mayor episodio de destrucción vivido en la historia universal.

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