Estrato 18

Estrato 18

Septiembre 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Paola Guevara

Tiene toda la razón el corresponsal de la BBC de Londres en Bogotá, quien está escandalizado con la manera en que los colombianos se definen a sí mismos por el estrato, que no es una forma de ser y de existir sino una simple categoría que determina, del 1 al 6, si los servicios públicos son subsidiados o no. Expresiones como “se le salió el estrato”, contienen una carga de prejuicio que vincula las malas maneras, la ramplonería, al simple hecho de vivir o provenir de un sector determinado, cuando todos los días vemos casos de gente “divinamente” que arroja platos al calor de una pelea o le grita al agente de tránsito “usted no sabe quién soy yo”. “Se le salió el estrato” implica, también, que la proveniencia social es motivo inherente de vergüenza y que, por tanto, el origen hay que esconderlo, vestirlo, perfumarlo y jamás dejar que se note. Y si usted encaja en la extrañísima y puramente colombiana clasificación “estrato 18”, mucho cuidado con salir con “una niñita estrato tres”, o el equilibrio universal podría venirse abajo con terribles consecuencias para el POT.Y qué decir de la nefasta expresión: “Es que como ahora subió de estrato…”, una queja que lleva implícito un complejo de clase o ‘abajismo’. Una tara según la cual es digno de burla o de reproche quien progrese materialmente (con trabajo honesto), quien se mude a un mejor vecindario (porque le dio la gana) o quien se identifique con códigos distintos, lo cual será interpretado por sus pares como una gravísima traición de clase. A veces necesitamos que venga un extranjero y se escandalice con nosotros para darnos cuenta del absurdo que nos parece tan normal, porque ya integramos al lenguaje cotidiano sentencias como “este es mucho estrato cero”.Pero más allá de la anécdota, lo preocupante es la idea limitante que está de fondo: que en Colombia el pobre debe seguir siéndolo, que la clase media no puede aspirar a más, que el rico no se mezcla con el pobre, y viceversa; que el uno es uno, que el seis es seis, el cero un paria y el 18, inalcanzable. En conclusión, que la inmovilidad social es una regla y un destino. Y luego nos escandalizamos con la rígida sociedad de castas de un país como la India…

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