El Sol News, 40 años

Septiembre 14, 2022 - 11:50 p. m. 2022-09-14 Por: Medardo Arias Satizábal

Cuando se escriba la historia de la prensa hispana en los Estados Unidos será menester ubicar ahí, en un lugar muy destacado, el semanario ‘El sol news’, de Nueva York, New Jersey y Connecticut, dirigido por el periodista colombiano Arnulfo Arteaga Realpe. Nacido en Altaquer, corregimiento de Barbacoas, llega triunfal a los 40 años de este periódico, tan conocido ya como el tradicional Diario La Prensa. Hace diez años y con motivo de su 30 aniversario, el gobierno de Barack Obama le hizo reconocimiento a través de su ministra de Trabajo Hilda Solís.

La actividad periodística ahí es incesante; nacen y mueren semanarios. Durante mi residencia en Connecticut, además de corresponsalía para
El País y la revista Cambio, escribí para El Extra de Hartford, Identidad Latina, El Águila del Valle del Hudson, La Prensa y Hoy de Nueva York, El Puente Latino, el primer portal hispano en Internet, el cual escribía en compañía de Eduardo Márceles Daconte, y La Raza, de Chicago. La directora de El Águila, Norma Máximo, me solicitó en algún momento la escritura de un horóscopo, el cual circuló con éxito, pues lo pergeñé inspirado en el Tarot de los Bohemios.

Algunos de estos medios no sobreviven; esta es la gracia de El Sol News, de Arnulfo Arteaga, quien además es novelista. Hace un par de años presenté en Cali su novela ‘Carmela Cienfuegos’.

En ese momento escribí: “Al presentar la novela 'Carmela Cienfuegos’, de Arnulfo Arteaga Realpe, pienso en la soledad neoyorquina de José Martí y su trasiego por las tierras del norte, mientras llevaba en el corazón, como una medalla, el compromiso de ver a Cuba liberada del yugo español; o en los inviernos de José Eustasio Rivera, quien, de acuerdo al autor tolimense Boris Salazar, encontró ahí su “otra selva”.

Martí había dicho, con justicia, que había vivido en el vientre de la bestia; José Eustasio, curado de espanto, se asomó a esa ciudad que ya se fatigaba en los trajines de la era industrial, prefigurada por Walt Whitman en sus hojas de hierba.

Whitman cantó a Manhattan como un niño encandilado con un juguete nuevo; celebró sus obreros que ascendían a los cielos en vigas de acero, y miró al río, el Hudson, que se desperdigaba en una nueva armonía de botes y casas, para ver florecer el Siglo XX en esas aguas.

Rivera era el mismo que había declarado al inicio de La Vorágine que antes de apasionarse por mujer alguna, había jugado su corazón al azar y se lo ganó la violencia.

Ninguna violencia quisiera el buen salvaje, el inmigrante que llega con ojos de inocencia a los Estados Unidos, solo que las calles le devuelven una realidad muy distinta a la que había soñado antes de emprender la aventura.

Al azar silvestre, al compasivo libertinaje de la infancia y la juventud vividos en Amerindia, se une luego un mundo racional donde no siempre halla un trabajo, un lecho, un amor, sino cárceles, cortes, jueces, multas.
Al albedrío de la cultura latinoamericana le surgen de pronto las aristas de un mundo en el que es menester estar mosca por donde quiera para sobrevivir en el cada vez más esquivo ‘sueño americano’, del que se ha ocupado también Arteaga en su creación literaria.

Inició su vida periodística a los 22 años con la creación del periódico ‘La verdad costeña’, en Tumaco. Los gobernadores del Estado de Nueva York, Mario Cuomo y George Pataki, así como los alcaldes Edward Koch, Rudolph Giuliani y Michael Bloomberg, han reconocido su tarea periodística y literaria. Este último burgomaestre declaró el día 21 de agosto como ‘Día del periódico El sol news’ en la ciudad de Nueva York.

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