Escuchar este artículo

Ciclistas en peligro

Octubre 14, 2020 - 11:50 p. m. Por: Medardo Arias Satizábal

Francisco Javier Domínguez Gaviria es un joven emprendedor de 37 años, quien desde hace un tiempo apoya negocios y diversas empresas a través de su firma Doga Marketing. El pasado 8 de octubre como muchos colombianos salió en su bicicleta acompañado por un grupo y mientras descendía desde Santa Helena en busca de Amaime fue arrollado por un vehículo que se dio a la fuga. Eran las 8 de la mañana; hoy este joven palmirano se encuentra en una clínica sin saber si podrá volver a caminar.

Los atentados en la carretera contra ciclistas aficionados aumentan en el país; unas veces son víctimas de robo y en otras son arrollados por conductores que asumen la vía como propia. Recientemente en Bogotá se conocieron más de 40 casos de este tipo. La inseguridad no solo golpea a los ciclistas sino también a los senderistas; hace apenas 5 días tres caminantes debieron lanzarse al vacío por un precipicio en el Cerro de la Cruz aledaño a Bogotá para evitar ser robados. Uno de ellos sufrió politraumatismos y los otros se recuperan en un hospital.

En tiempos de pandemia muchos deportistas aficionados deciden salir en fines de semana para trotar o pedalear en sus bicis como una manera saludable de estar al aire libre, pero hoy sabemos que esta afición se ha vuelto sumamente peligrosa.

Hace menos de dos meses el Mayor retirado del Ejército Camilo Andrés Vergara López, salió con un grupo de amigos y en compañía de su hijo a practicar ciclismo en las estribaciones de Jamundí. Fue tiroteado miserablemente delante de su hijo y de sus compañeros de travesía. Él y Domínguez egresaron del mismo Colegio, el Seminario Diocesano de Cristo Sacerdote en Palmira. Fue un militar destacado al punto que hoy el Cuerpo de Lanceros No. 466 de Tolemaida lleva su nombre. El Batallón Pichincha le rindió exequias de honores y su viuda Gloria Mercedes Lizarazo Álvarez al igual que su primogénito Miguel Andrés recibieron la bandera en su despedida. El Mayor era hijo de Francisco Vergara y Lucía López y se le recuerda en Palmira y el Valle del Cauca por haber sido un Scout destacado, poseedor de nobles virtudes. Hizo parte de esa generación de palmiranos que crecieron en el Ingenio Providencia, por tener sus padres nexo laboral con esta empresa.

Parece que en Colombia nos acostumbramos a ver morir soldados todos los días sin que la comunidad se entere del dolor de las familias. El asesinato de miembros de las Fuerzas Armadas parece no importarle tampoco a algunos medios de comunicación empeñados en atizar diariamente la hoguera del odio y la desestabilización del Estado. La estrategia de los enemigos de Colombia está trazada y apunta diariamente a desprestigiar a las Fuerzas Armadas, a la Policía, a los valores cristianos. Ya el presidente de la nación no puede invocar el favor y la protección de la Virgen de Chiquinquirá, Patrona de Colombia, sin el riesgo de una tutela. Como vamos, la Policía no podrá detener a los delincuentes ni accionar sus armas para defender a los ciudadanos.

Desde su cama de hospital Francisco Javier Domínguez, hombre creyente, dice que Dios permitió que viviera para dejar un mensaje. Desde allí denuncia también que recientemente otro conductor asesino le dio muerte a la ciclista aficionada Carolina De los Ríos en el Kilómetro 18. Así las cosas, parece que uno de los espectáculos más gratos los fines de semana en la vía al mar, cual es el de ver grupos de ciclistas pugnando por alcanzar la cima y otros que bajan raudos por esas orillas donde se vende leche de chiva y merengón, tiende a desaparecer por la indolencia de quienes en la carretera no ven a un deportista sino a un estorbo. Pienso en los ciclistas que otro día le dieron gloria al Valle. Evoco a Carlitos Montoya, Luis H. Díaz, Edwin Ávila, Jarlinson Pantano.

Ojalá Francisco Javier pueda volver a caminar.

Sigue en Twitter @cabomarzo

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS