‘Relatos salvajes’

‘Relatos salvajes’

Septiembre 26, 2014 - 12:00 a.m. Por: Liliane de Levy

‘Relatos salvajes’ es el título de la deliciosa película argentina que llega a Cali y que recomiendo muy especialmente. La vi en Cannes y participé en la rueda de prensa que siguió a su presentación a los periodistas que la aplaudieron largamente. Allá estuvo su director Damián Szifron, un joven amable, elocuente y sobre todo muy inteligente personaje, aparentemente conocido en Argentina pero que por primera vez se mide a un mega festival como el de Cannes con una proyección ampliamente universal y con el honor de figurar en la Selección Oficial del certamen que de por si es un gran reconocimiento. Allá estuvieron también los actores de la película, entre ellos el popular Ricardo Marín y la profesional Érica Rivas, entre otras celebridades del cine argentino. Y también los productores de la película que incluyen a Pedro y Agustín Almodóvar, muy contentos de acompañar a Szifron a dar a conocer su importante trabajo.Califico de ‘deliciosa’ la película porque se disfruta desde el comienzo hasta el final. Se trata de una comedia sobre nada menos que… la violencia. A través de seis muy diferentes cuentos nos reímos a carcajadas y sin cesar de situaciones que comienzan normales, pero se tornan violentas y van escalando en agresividad hasta volverse incontrolables. Lo extraño es que son situaciones que todos y cada uno hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas, fruto de frustraciones cotidianas, del ambiente corrupto que soportamos, de las injusticias que agobian y de lo absurda que puede ser la existencia del ser humano. O sea que la película, deliciosa y divertida, es también muy seria. Es una denuncia inteligente que -a pesar de las violencias que desencadena- la llegamos a comprender y, a ratos, a aprobar. Véanla, se divertirán mucho y luego, pensarán mucho más.Por otra parte resulta imposible sustraerse a la realidad y la violencia terrorista que se ha apoderado del mundo; sus ‘relatos salvajes’ horrorizan. Hablo del llamado Estado Islámico (EI) que pretende edificar un riguroso ‘califato’ sobre tierras de Iraq y Siria y que Barack Obama ha decidido contrarrestar con la ayuda de cuatro países árabes, cuidadosamente seleccionados y son Arabia Saudita, Jordania, Qatar y Bahrein. Surge la pregunta: ¿Por qué esta selección exclusiva de países árabes y sunitas cuando se sabe que alrededor de 40 naciones más poderosas y experimentadas en el manejo de las guerras se han ofrecido a integrar la coalición? La respuesta tiene que ver con la sicología y la sensibilidad de la región. Da la impresión que con esta guerra contra el EI, Obama persigue varios objetivos. El primero sería neutralizar la capacidad del EI de aterrorizar al mundo. El segundo, demostrar que la ideología y la interpretación del islam sunita del EI no es aprobado por los máximos líderes de esta corriente religiosa. Es también una manera de eximir al islam sunita de los horrores que le pueden atribuir por el brutal comportamiento de EI y, a la vez, enviar un mensaje claro a sus seguidores sobre los verdaderos valores de su religión.Finalmente, ¿qué hay en un nombre? Cierta prensa internacional y en especial la francesa ha decidido reemplazar la sigla ‘EI’ de Estado Islámico por ‘Daesh’.un acrónimo árabe que significa: “Al Dawla al islamiya fel Iraqwa belaad el Sham” Y traduce: la nación islámica en Iraq y Siria, casi lo mismo que EI. Sin embargo, a los oídos occidentales que alegan que el EI “no es un Estado, porque no tiene fronteras y no es Islámico, porque no representa los valores del Islam”, Daesh les resulta más abstracto y por lo tanto más cómodo... ¡Pero nos confunde aún más!

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