“El Nadaísmo ha regresado”

Julio 25, 2022 - 11:50 p. m. 2022-07-25 Por: Jotamario Arbeláez

Y así pasó lo que tenía que pasar. Dejé a buen recaudo a mis perros Dina y Monje y a mi irremplazable Claudia VII en el castillo que con la ayuda del cielo y la poesía nos fue dado construir en Villa de Leyva para saborear paraíso, y regresé a mi valle de lágrimas de cocodrilo y capital del cielo de celuloide, o sea a Caliwood, donde aún se llora y goza con la memoria de Andrés Caicedo y Mayolo, y de Luis Ospina, a quienes no deja desaparecer Sandro Romero con el rescate de sus obras, y con las suyas que son bacanas.

Invitado por el subsecretario de Cultura Leonardo Medina, hice ochas y panochas sin descacharme en una conferencia en la Biblioteca del Centenario en homenaje a los desaparecidos del nadaísmo, una charla en la Biblioteca del Estadio Cuálpaz Guerrero, entrevistas con Óscar López Pulecio y con Mario Fernando Piano, un lanzamiento en la Librería Nacional Oeste del libro de poemas Mi reino por este mundo Los poemas de la vida versión final, en edición radiante que me hizo la Universidad del Valle, que está en proceso de reedición por el FCE y que tendrá presencia en la Feria del Libro de Guadalajara, a la cual una prestigiosa entidad de cultura -Galería La Cometa-, me ha candidatizado a su premio morrocotudo.

No le puedo pedir más a la vida ni a la literatura. Y menos ahora que he visto cumplido mi sueño político de que llegara al poder alguien que nos sacara de la pesadilla de la mortandad que nos viene desde antes de los cincuenta y acabó de dispararse con el asesinato de Gaitán. A la presidencia accede Gustavo Petro, al Ministerio de Cultura la “nadaísta, camarada e hippie” Patricia Ariza; al Senado el político nadaísta Humberto De la Calle; en París triunfan con sus obras literarias los niños nadaístas desaparecidos María de las Estrella y Luis Ernesto Valencia; por toda Europa Armando Romero con sus novelas y poemarios; en Barinas Venezuela se homenajea a la poeta nadaísta residente en el Ancianato de San Andrés Dina Merlini; a ese evento asiste en nuestra física representación la poeta nadaísta de nuevo cuño Tatiana Arango; Álvaro Barrios anda por Europa de exposiciones entre ellas en el Museo de Arte Moderno con los 50 años de sus Grabados Populares; Pablus Gallinazo alcanza los 80 y pronto se proyectará la película de su vida; y acaba de aparecer el volumen ‘Nadaísmo: Una propuesta de vanguardia’, escrito por Laura Rubio León. Y nuestro especial aliado el poeta Fernando Rendón, quien a la campaña petrista volcó el caudal poético de sus seguidores del mundo, arranca con la versión 32 del Festival Internacional de Poesía de Medellín, al que vamos arribando, para celebrar el renacimiento de nuestras esperanzas de paz que los guerreristas de ayer nos estaban embolatando.

Se me ha criticado por pasarme la vida hablando de un movimiento que nació hace 64 años y sigue tan campante. Si no lo hubiera hecho hace tiempos que habría desaparecido. Petro se empecinó con el suyo detonado en el 74 y apaciguado en el 90 y miren hasta dónde llegó. Y hasta dónde llegamos. Entre otras cosas, a recoger las banderas de la paz lograda en 2016, gracias al delegado del presidente Santos, Nobel de Paz, el nadaísta De La Calle, y armar el rompecabezas de las trizas en que la estaban convirtiendo.

Se recibe con gracia la noticia de que la verdeoxigenada Íngrid Betancourt, por cuyo martirologio farxista tanto sufrimos y condenamos, ha expulsado de su movimiento a nuestro Humberto De La Calle por negarse a ser su peón de brega como opositor cerrero del gobierno en el Parlamento. Lo cual él y nosotros hemos recibido con una carcajada tonante. Como iba a manejar esa posición si de lo que se trata es de restablecer la paz firmada en el 16 y darle toda su dimensión social e histórica. Y De La Calle sería pieza clave en ese programa presidencial.
En sus declaraciones aclaratorias a los medios terminó declarando: “El Nadaísmo ha regresado”.

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