“La verdad nos hará libres”

Abril 13, 2022 - 11:55 p. m. 2022-04-13 Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Estamos los colombianos en un momento crucial en el cual nuestra decisión para elegir a aquel que dentro de nuestro sistema democrático reciba la mayoría de votos de los ciudadanos para que los represente en el gobierno a todos ellos, es muy delicada. Hoy hay demasiada información pero por ser invasiva a todo momento, no se tiene la oportunidad de comprobar su veracidad y está creando un ambiente de desconfianza e inseguridad que produce temor y miedo porque se puede perder el lugar de la esperanza que sea posible, como lo dice Umberto Eco en el libro ‘En que creen los que no creen’, al decir que “sí es posible, en razón a la experiencia del trabajo que creyentes y no creyentes realizan, construir un mundo más justo y digno para todos”.

En el mismo libro citado, Carlo María Martini plantea dos preguntas: “1. ¿Cuál es el fundamento ético de los que no creen en Dios? Y 2. ¿Puede haber un terreno común de diálogo ético entre creyentes y no creyentes?”. Los principios de la ética no deben ser contingentes o negociables, ya que ellos deben establecer los fundamentos sólidos del actuar humano; ese principio de base que sirva a los unos y a los otros dice que puede ser la idea de solidaridad entre los hombres; dice también que existe un terreno común para ambos, cual es la búsqueda de la paz mundial a través del diálogo entre las grandes religiones.

El papa Francisco en sus muchas intervenciones, procurando este diálogo del mundo para la paz, en su libro ‘Soñemos juntos’ dice: “Para soñar otro futuro posible tenemos que elegir la fraternidad por encima del individualismo como nuestro principio rector, pero sin ignorar las vivencias de prácticamente un tercio de la población mundial”, se refería a aquellos que carecen de tierra, techo y trabajo.

El profesor Francisco Cortés Rodas, del instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia, dice: “Para que la participación democrática sea posible como mínimo se debe proponer una nueva forma de Estado social de bienestar con los siguientes elementos: Igualdad jurídica, libertad civil, participación democrática, igualdad social de oportunidades y justicia económica, e incluir una renta básica universal, un sistema fiscal simple y redistributivo y favorable al empleo y un régimen de salud universal, independiente del empleo, educación superior pública y gratuita. La democracia social propone la superación de la situación en que vive una gran mayoría de nuestros pueblos”.

El verdadero pacto histórico es que los colombianos trabajemos como un equipo por la salvación de Colombia y que esa sea la verdadera coalición de la esperanza y así seamos un testimonio de recuperación de la senda de la paz, en palabras del papa Francisco: “Hemos olvidado la lección de las tragedias del siglo pasado, el sacrificio de millones caídos en las guerras mundiales. Hemos desatendido los compromisos asumidos como comunidad de naciones y estamos traicionando los sueños de paz de los pueblos y las esperanzas de los jóvenes. Nos hemos enfermado de avidez, nos hemos encerrado en intereses nacionalistas, nos hemos dejado endurecer por la indiferencia y paralizar por el egoísmo”.

Es el momento de construir entre todos la nueva Colombia y escucharnos en un diálogo fraterno, de hermanos que vivimos en la misma Patria, la amamos y la queremos libre, digna y grande.

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