Iglesia universal

Iglesia universal

Enero 16, 2019 - 11:45 p.m. Por: Jorge Humberto Cadavid Pbro

Mientras los obispos venezolanos un día antes de la segunda posesión de Nicolás Maduro publicaron un documento que denunció la ilegitimidad en origen del nuevo mandato, producto de unas elecciones no democráticas; y también el sitio web oficial de noticias del Vaticano el 11 de enero publicaba varias entrevistas a exponentes del episcopado venezolano, entre ellas la de su presidente José Luis Azuaje Ayala, quien pidió una consulta “para la elección de nuevas autoridades”, la Santa sede se hacía presente con un funcionario de segundo rango: el encargado de negocios ‘ad iterim’ de la Nunciatura apostólica de Caracas, George Koovadok.

Es sabida la reacción mundial ante esta segunda juramentación de Maduro como presidente, la cual desde el grupo de Lima, la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, así como la OEA y muchas más naciones y organizaciones internacionales fue considerada como antidemocrática, pero no se hizo esperar de inmediato el asombro de la presencia de la Iglesia universal representada en ella por lo menos por un miembro de segunda categoría.

Ante un acontecimiento real, donde es muy válido el testimonio de vida que se inicia con la misma presencia, en este caso de la Iglesia, no puedo dejar de pensar en lo que el mismo papa Francisco ha insistido con la palabra, de salir o ir a las periferias y por eso traigo textualmente lo que en el libro ‘Caminar con Jesús’, la esencia de la vida cristiana dice: “Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de autorreferencialidad, prefiero sin duda la primera. Y las calles del mundo son el lugar donde la gente vive, donde es accesible y efectivamente. Entre estas calles también se encuentran las digitales, pobladas de humanidad, a menudo herida: hombres y mujeres que buscan una salvación o una esperanza. Abrir las puertas de las Iglesias significa abrirlas así mismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos”.

Pablo VI describió la Iglesia universal como un gran árbol, cuyas ramas dan cobijo a las aves del cielo, y como una red que recoge peces de todas las clases. “Cualquier Iglesia particular se empobrecería si se desgajara fundamentalmente de la Iglesia universal; por otra parte, la Iglesia difundida por todo el orbe se convertiría en una abstracción, si no tomase cuerpo y vida precisamente a través de las Iglesias particulares”. (La Iglesia de Jesucristo: Walter Kasper).

La Iglesia una está presente en todas y cada una de las Iglesias locales, por esto el mensaje del 1 de enero del 2019, es una invitación a vivir en paz en esta casa, nuestro mundo, sin considerar al otro como enemigo, sino como un hermano.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS