Inocencia

Inocencia

Septiembre 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Jorge E. Rojas

Chalo, que es pescador, me pregunta si es una buena noticia. El otro lunes leyó en el periódico que luego de doce años de haber salido del pueblo por amenazas, el exalcalde Jaime Mosquera quiere volver a ser alcalde de Buenaventura. El asunto, dice Chalo, es que el periódico también enumeraba a otra gente con las mismas intenciones y nombres que a él le sonaron muy familiares: Héctor Copete, Remberto Quiñones, Edison Mosquera, Bernavé Mosquera y Cenén Grueso.Chalo, que es pescador, ha estado preguntando por ahí, a la gente del Yeras y de Piedras Cantan, de La Independencia y a unos amigos que venden gafas en el malecón, también a unos señores que a veces le compran pescado y a veces comen empanaditas de piangüa ahí arriba de la cancha sintética donde no juegan los niños del Yeras ni de Piedras Cantan, lo que recuerdan de esos nombres que a él le suenan y le suenan: de Jaime Mosquera, cuenta, se han acordado de las amenazas que lo sacaron de la Alcaldía; hombre bien intencionado pero incumplido, que implementó la Ley 550 para sanear las finanzas del Municipio y prometió agua potable las 24 horas a todo el mundo. Que Chalo se haya dado cuenta, lo del agua no pasó. ¿Lo de las finanzas sí?De Copete recuerdan que apoyó al exalcalde José Félix Ocoró. Y de José Félix recuerdan que siendo alcalde fue a dar a la cárcel acusado de peculado por apropiación y cositas varias entre las que se cuentan fraude procesal y falsedad de documento público. José Félix llegó a la Alcaldía con el respaldo político del PIN, es decir, cogido de la mano de la tenebrosa mano de Juan Carlos Martínez, Dios me ampare y me favorezca, vade retro, vade retro, vade retro. Cenén Grueso, que es otro de los interesados en la Alcaldía, fue jefe de Planeación en la Administración de Ocoró. En la interpretación de Chalo, que es pescador, los manes son del mismo parche.Remberto Quiñones, escuchó decir, va por firmas. Abogado insistente; representó a un grupo de trabajadores del Municipio que reclamaba el pago de salarios atrasados. Al parecer lo hizo bien. Es el secretario jurídico del actual alcalde, Bartolo Valencia, que ya le aceptó la renuncia. Edison Mosquera sería otro de los funcionarios de Bartolo con ganas de dar el salto. Pero el Alcalde, dicen, le ha pedido que todavía no deje el cargo. Mosquera es su director financiero.De Bernavé Mosquera, exsecretario de desarrollo económico, mano derecha del alcalde Bartolo en campaña, le han contado que es buen tipo, con mucha ascendencia en la zona rural del puerto, bendito sea Dios.Y aunque parezca raro, dice Chalo, jura haber escuchado de más interesados. Uno es Manuel Vallecilla, exsecretario de Hacienda del difunto Fredy Fernando Salas (asesinado en Cali después de terminar su alcaldía), que luego de doce años en Canadá regresó para postular su nombre. Aunque no es seguro, uno más podría ser Jaime Oswaldo Marines, encargado de la Alcaldía un par de meses cuando el exalcalde Saulo Quiñonez fue a la cárcel. Y el otro sería el exconcejal Eliécer Arboleda, que entre charla y charla, le han comentado a Chalo, es la mano derecha de Dilian Francisca en el puerto, ave María purísima sin pecado concebido rogad por nosotros que recurrimos a vos.Chalo, que camina mucho y tiene muy buen oído, cuenta que los comerciantes que impulsaron el plantón contra la violencia quieren proponer el nombre de Alexánder Micolta como candidato. Micolta es el presidente de la Cámara de Comercio. Tipo camellador, dice el bochinche, bien visto en Bogotá por la gente de las corbatas, las decisiones y el billete. Yendo de aquí para allá, al hombre le contaron que el sueldo de un alcalde de Buenaventura no supera los siete millones de pesos. Para él, que es pescador, mucha plata. Pero nada, dice, para el chicharrón de la Alcaldía. A Chalo no le cuadran las cuentas. ¿Por qué tanto aspirante? ¿Será buena noticia?

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