Columnistas
Inseguridad: historia de un retroceso
Cada vez son más las voces que demuestran que la fuerza pública cuenta con muy pocos incentivos para operar en algunas regiones
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25 de sept de 2023, 01:32 a. m.
Actualizado el 25 de sept de 2023, 01:32 a. m.
Varias veces, desde este mismo espacio, he hablado sobre el cada vez más claro fracaso del Gobierno Nacional en materia de seguridad. Esta semana, en medio de los gravísimos hechos que han golpeado a nuestra región, hago nuevamente un llamado a las autoridades nacionales y territoriales para recuperar la muy desprotegida seguridad, esencial para poder cumplir cualquier proyecto de nación.
Algo debería haber entendido el Gobierno Nacional desde hace años: que la seguridad está lejos de responder únicamente a agendas de la derecha a la que tanto se ha opuesto. Lejos de desestimar el fundamental rol de la seguridad en una sociedad, el presidente y su equipo deben entender que cualquier iniciativa de gobierno que busque proteger la vida, como tantas veces lo repiten como eslogan de mandato, debe hacer frente desde todos los ámbitos a uno de los factores que más amenazan la vida: la violencia.
Mientras este siga siendo un país definido por la violencia, y el gobierno desconozca la urgencia en materia de orden público, el eslogan de ‘potencia mundial de la vida’ no será otra cosa que una promesa incumplida. A este ritmo, y de no ser atendida con contundencia, la ola de violencia y la inseguridad que golpea al país podría terminar siendo uno de los factores capaces de definir el cuatrienio Petro y a obstaculizar cualquier proyecto de cambio. ¡Señores del gobierno: es tiempo de tomarse la seguridad en serio!
La respuesta del presidente Petro, como siempre, es de discursos que en palabras parecen resolverlo todo, pero que más allá de la empalagosa retórica demuestran lo grande que le ha quedado a su administración resolver los problemas de orden público que con tanta certeza prometieron solucionar en pocos meses. Al mismo tiempo, luego de varios meses desde el inicio de los diálogos con diferentes grupos ilegales, es muy poco lo que los procesos de negociación en el marco de la ‘Paz Total’ han logrado en términos reales.
En cambio, el abandono de la política de seguridad en departamentos como el Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander es aterrador, hasta el punto que varios municipios se han vuelto a convertir en ‘tierra de nadie’ como en décadas pasadas. Cada vez son más las voces que demuestran que la fuerza pública cuenta con muy pocos incentivos para operar en algunas regiones, y que por cuenta de los procesos de la ‘Paz Total’ tienen menos mecanismos para proteger a la ciudadanía.
La preocupación es aún mayor si se tiene en cuenta la enorme amenaza que los violentos representan para las elecciones regionales que en un mes serán celebradas en todo el territorio nacional. Aún no existe claridad sobre la manera en que el gobierno nacional garantizará unas elecciones seguras, ni manifestaciones claras de los grupos ilegales de pactar ceses del fuego durante la temporada electoral. A estas alturas, el gobierno debería insistir en un requisito inamovible para avanzar en cualquier eventual diálogo con estructuras ilegales: el cumplimiento serio de un cese total de hostilidades, así como también un absoluto respeto por la población civil.
Mientras el país enfrenta una situación tan preocupante y violenta, el presidente Petro -como tantas veces él mismo y sus enfurecidos seguidores le criticaron al expresidente Duque- recorre las calles de Nueva York con una desconcertante calma. Es hora de que el Gobierno Nacional dimensione la enorme gravedad de la creciente violencia en algunas regiones del país y del espantoso obstáculo que representa para cualquier sueño de un país en paz.
Posdata: es impresentable que el Presidente se haya ausentado del homenaje a uno de los grandes colombianos de todos los tiempos, sin ninguna excusa ni explicación.

Politólogo de la Universidad de los Andes con maestría en Política Latinoamericana de University College London. Es analista político para varias publicaciones nacionales e internacionales, y consultor en temas de política pública, paz y sostenibilidad.
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