Tareas para Cali

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Tareas
para Cali

Septiembre 25, 2019 - 11:55 p.m. Por: Gustavo Moreno Montalvo

Cali necesita con urgencia reducir su tasa de homicidios, hoy el doble de la nacional, mejorar la movilidad, para lo cual se debe crear la autoridad única de transporte y transformar el sistema de transporte masivo con la incorporación de tren ligero en el corredor férreo y la troncal de Aguablanca, asegurar el suministro de agua a largo plazo, para lo cual hay que enderezar la institucionalidad de Emcali y reducir pérdidas en la red y en los procesos comerciales, evitar el riesgo de colapso de la ciudad mediante la recuperación del jarillón y la intervención en la cuenca del río Cauca y las de sus afluentes aguas arriba, y construir visión colectiva de ciudad.

Este último ejercicio, que implica revisar la ciudad física como hábitat, los procesos vitales y las posibilidades lógicas de derrotero que la ciudad puede tener, no consiste en tallar de manera indeleble programas y proyectos al estilo estalinista, sino en evaluar de manera sistemática y permanente diversas opciones desde la perspectiva económica, social y ambiental. Con fundamento en el impulso a los clusters ya identificados por la Cámara de Comercio y otros más que pueda haber, con consideración seria de lo social y ambiental, y canalizar inversión en educación e infraestructura en forma coherente con las ventajas comparativas de la ciudad. No se trata de proponer prioridades para los cuatro años de un alcalde, sino de diseñar curso de acción para al menos veinte años, revisarlo cada año y hacer nueva reformulación integral cada cuatro.

Debe ser el producto de amplias discusiones y talleres, debe contar con el liderazgo de una entidad idónea como Pro Pacífico, y abarcar todos los espacios relevantes de la ciudad-región. De especial importancia para Cali y el Valle es transformar a Buenaventura, único puerto colombiano sobre el Pacífico, en la ciudad más próspera del país, para lo cual debe trascender la vocación de muelle que hoy le asignamos, y convertirse en ciudad multicultural, con industria, comercio y servicios de clase mundial, con inversión extranjera, construcción de élite cultural y oferta de oportunidades para todos. De igual manera se debe revisar el futuro de todo el valle medio del río Cauca y trascender los linderos formales de la unidad política departamental. Cali es, con mucho, la ciudad más importante del suroccidente de Colombia, y debe desplegar el liderazgo que le corresponde.

Un cimiento de la visión colectiva es la construcción de estética compartida, con énfasis en el respeto por los demás. Esto significa negociar el derecho al arbitrio en las fachadas, cuidar y usar con inteligencia los espacios públicos, apoyar la construcción de expresiones culturales fundadas en raíces ancestrales, e impulsar el multilingüismo como vehículo para abrir oportunidades y placeres para toda la comunidad. Solo la visión amplia de vocación de ciudad permitirá abordar las complejas realidades sociales de Cali, penetradas por el narcotráfico y su violencia, y por el mal diseño de las instituciones públicas nacionales, que inhiben el cultivo de la autonomía regional, pero el objetivo de los caleños no debe ser encontrar culpables sino materializar soluciones prácticas.

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