El país que aún no existe

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El país que aún no existe

Noviembre 10, 2019 - 09:32 a. m. Por: Gustavo Gómez Córdoba

Las ondas negativas nos rodean con la misma efectividad del aire. La firma McKinsey & Company, que hace 25 años opera en estos predios, reunió a un puñado de personas que viven de las ideas para repensar el rumbo del país, y los mudó a un libro con visos de ameno manual: ‘Reimaginando a Colombia’.

La palabra es algo odiosa y enredada, reimaginar, pero la acompaña un supuesto fundamental: no basta con pensar. Hay que llevar a la realidad esas ideas que somos expertos en parir, pero no en criar. Cinco rollos interesantes, condensados aquí para su fácil digestión dominguera:

Juan Carlos Echeverry (exministro de Hacienda). Combatimos la corrupción con un errado enfoque legalista. Empapelamos la vida con normas, de manera que incluso en este momento estamos a la espera de que el Congreso tramite más y más leyes anticorrupción. No basta con redactar leyes: la ética necesita gerencia. Y nos aferramos a la honradez como principio rector, cuando lo importante es la integridad. La honradez está amparada en criterios negativos tipo ‘no robarás’. La integridad es un principio regulatorio de todos nuestros actos, dice Echeverry: “Lo que hago es igual a lo que digo”.

Ángela Patricia Janiot (periodista). No son los medios quienes deben ostentar el monopolio de la fiscalización. La sociedad se sienta a esperar que los periodistas y los medios destapen las ollas podridas, entre otras, por el paso paquidérmico de la Justicia. No: las alarmas deben provenir de la comunidad. Los medios socializan proyectos, licitaciones y decisiones, pero la gente de a pie y las organizaciones ciudadanas no pueden delegar su tarea de vigilancia.

Juan Ricardo Ortega (asesor del Banco Interamericano de Desarrollo). De la misma manera en que los alemanes dejaron atrás los oscuros años del nazismo, la Colombia del sangriento conflicto interno también puede quedar relegada al pasado. Esa Colombia que va para adelante no puede arrastrar lastres. La mejor manera de honrar a las víctimas y a sus familias es construyendo un país próspero, con derecho a la reparación de los que sufrieron e instituciones sólidas: “Un país que logre perdonar al prójimo y se perdone a sí mismo”.

Jorge Fergie (fundador de Nimax Capital). Dejemos de pensar en que necesitamos una especie de tsunami de capitales, en donde nos inunden los recursos. “Para atraer la inversión”, sostiene Fergie, “primero hay que entenderla”. Si la inversión no se acepta como una manera confiable de lograr mejoras que no sean intermitentes, y que, además, fortalezcan el talento, estaremos expuestos al riesgo de ahogamiento. No es sensato conformarse con hacer las cosas bien: hoy hay que hacerlas mejor y más rápido que los demás, porque eso determinará la dirección que tomen los capitales.

Haisong Tang (socio fundador de SpringHill Partners). Hace unos siglos bastaba con tener tierra, y los reyes del mundo eran sus dueños. Luego, dominaron quienes controlaban el comercio y, después de la Revolución Industrial, ha sido la tecnología la que manda la parada. Si Colombia continúa dando la espalda a la tecnología, pensada y desarrollada de manera genuina, el camino será tortuoso. Ñapa: no podemos seguir teniendo generaciones de jóvenes que en su inmensa mayoría no hablen inglés. El real bilingüismo logrará cambios significativos, para bien, y en menos de una década.

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Ultimátum. La eternización de Morales en Bolivia debe ser lo que la izquierda llama Evolución.

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