Columnistas
Francia Márquez y los negros
Francia Márquez no pide permiso porque tiene la conciencia del derecho ganado y esto se refleja en su actitud, orgullosa y afirmada hasta en su estilo de vestir.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


21 de abr de 2023, 04:50 a. m.
Actualizado el 25 de abr de 2023, 11:28 p. m.
No voy a hablar de afros si no de negros, como ellos se denominan y con quienes hemos convivido en Cali y en el Valle del Cauca desde siempre. Negros. Sin eufemismos, sin tener que ser políticamente correcta, ahora que comienzan a tener una presencia relevante en la vida política y en el escenario público del país. Ahora que esos 15 millones de negros, casi que la tercera parte de los colombianos, invisibilizados, empiezan a existir como sujetos, personas de carne y hueso con historias de vida; vidas luchadas y no simples cifras estadísticas, siempre en la cola de los indicadores sociales.
No hay aún transformaciones de fondo pero sí briznas de un cambio que comenzó con un fenómeno político llamado Francia Márquez. Sus sorprendentes 900.000 votos en la consulta del Pacto, nítidos en las zonas marginadas del país, la voz de los negros, de la pobrecía y de muchas mujeres, forzaron a Gustavo Petro a volverla la fórmula presidencial que terminó ganadora y la colocó en la vicepresidencia de Colombia. Por lo demás un símbolo que ha ido abriendo caminos para que otros negros rompan barreras como ella.
Impactaba ver a dos mujeres negras inaugurando este miércoles la Feria del libro de Bogotá: Francia Márquez y su aliada de muchas luchas, la ministra de Educación Aurora Figueroa. Contundente su presencia -incluso su estética-, imponente su talante. Altivas y dignas como son las negras y los negros que han conseguido liberar sus mentes y sacudirse el yugo de una sumisión ancestral, como la impronta que los ha perseguido.
Tuve la suerte, hace casi quince años, de haber vivido de primera mano el triunfo de Barack Obama en las elecciones de 2008. El júbilo de la celebración de un sueño aplazado de millones de hijos de la esclavitud, como si se tratara de la compensación de una deuda histórica. Un triunfo que al mismo tiempo despertó un demonio dormido y sacó a la superficie el odio enconado de una gran población blanca que aún no acepta que los negros existan como ciudadanos de primera -menos que uno de ellos llegue a la Casa Blanca-, dispuesta incluso a desaparecerlos físicamente como se ve con las permanentes matanzas selectivas o en aquella imagen imborrable de humillación: la bota de policía apretando el cuello de George Floyd hasta producirle su muerte por asfixia.
Esa rabia primitiva y elemental que exacerbó el triunfo de Obama, motor luego del ascenso de un personaje como Donald Trump, nos remite a Colombia y a la furia que a muchos les despierta Francia Márquez, una mujer negra que no nació para agachar la cabeza. Y de allí esa espontaneidad visceral con la que defendió su derecho a trasladarse en helicóptero a su casa en Dapa. “De malas, soy la vicepresidente”. De malas, el eco de una palabras que retumbaron recordando a tantos gobernantes, esos sí abusivos con los privilegios del poder, que hemos visto en el país.
Francia Márquez no pide permiso porque tiene la conciencia del derecho ganado y esto se refleja en su actitud, orgullosa y afirmada hasta en su estilo de vestir. Lo que irrita de ella volviéndola casi provocadora, no es su discurso sino su postura triunfal en un país acostumbrado a ver a los negros como una raza derrotada, nacidos para servir, y de allí que su llamado a construir un país donde se pueda vivir sabroso golpeara con la fuerza de una cachetada.

Profesional en Filosofía y letras en la U de los Andes. Periodista durante 25 años. Ha sido directora de noticias del Noticiero Nacional, Canal RCN y de las revista Cambio, Cromos y El Espectador. Ha ganado tres Premios de periodismo Simón Bolívar y el Premio Alfonso Bonilla Aragon. Escribe para El País desde el año 2005 con la cual ganó en el año 2008 el Premio Rodrigo Lloreda Caicedo a la mejor columna.
6024455000





