Infraestructura vial

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Infraestructura vial

Enero 28, 2020 - 11:50 p. m. Por: Emilio Sardi

La movilidad es un servicio público esencial que determina en buena medida la competitividad de una ciudad y el bienestar de todos sus habitantes, desde el más pobre hasta el más pudiente. Una mala movilidad les roba a todos tiempo en su trabajo, en su descanso, en su vida. Les roba tranquilidad.

Las urbes competitivas del mundo tienen sistemas integrados que combinan transportes masivos eficientes y esquemas de uso de automóviles y motos modernos, cada vez más limpios, con la infraestructura vial requerida. En contraste, los problemas de movilidad de Cali nacen de la carencia de un sistema de transporte masivo eficiente, de la ausencia de una autoridad que establezca normas de tráfico y de convivencia lógicas, y de la falta de una planeación urbana seria que contemple vías con especificaciones adecuadas y flujos bien diseñados.

Para lograr las mejoras que con cada vez mayor urgencia se requieren, es necesario reconocer dos hechos claros. El primero es que Cali carece de un sistema de transporte masivo eficiente y que no es previsible que, con la concepción actual, el que tiene logre ofrecer una solución razonable a las necesidades de los caleños. El segundo es que los vehículos particulares, automóviles o motos, llegaron a la ciudad para quedarse.

En Cali los automóviles ya no son un lujo ni son un privilegio para sólo unos pocos. Con más de 450.000 automotores registrados y más de medio millón de motos circulando, es evidente que son cientos de miles las familias caleñas que los usan, entre otras razones porque la ciudad carece de un sistema de transporte público racional y eficaz. Familias todas que merecen respeto y que se atiendan sus necesidades. Es necesario que se entienda que esa penetración hasta los estratos populares hace que este no sea hoy el transporte aspiracional o ‘elitista’ que a los ideólogos de ciertos extremos tanto irrita.

Por eso, lo determinante para mejorar la movilidad de los caleños es la inversión en la infraestructura vial, una de las más rezagadas del mundo. Quiéranlo o no, el parque automotor de Cali crecerá, pues tiene mucho menos vehículos por habitante que el promedio latinoamericano (y ni qué hablar del de los países desarrollados). No será en bicicletas o a pie como llegaremos a los niveles de competitividad de las ciudades de esos países.

Ante esta realidad, ha sido muy esperanzador oír al Secretario de Infraestructura manifestar la intención de la nueva administración municipal de adelantar una serie de obras para mejorar la infraestructura vial que, de llevarse a cabo, generarán una gran mejora en la movilidad de buena parte de la ciudad. El tráfico fluye mejor en una intersección a desnivel que en una a nivel, y no hay duda de que la movilidad mejoraría enormemente en Cali con la construcción de puentes en diez o quince intersecciones claves de la ciudad. El anuncio de que se proyecta construir varias de ellas en el Sur y en el Oeste es muy alentador, así como lo es el de la decisión de prolongar la Avenida Circunvalación hacia el Sur.

Hace veinticinco años que se hicieron las últimas mejoras a la malla vial construida a fines de los 60, hace ya más de 50 años. Es una gran noticia para Cali que por fin se tomen las decisiones que tanto se requerían. Ojalá estas obras se adelanten con la celeridad y el rigor técnico y jurídico que su importancia para la ciudad impone.

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