Columnistas

El día que no termina

Asesinaron familias enteras, bebés, niños, mujeres, ancianos, sobrevivientes del Holocausto, hasta a los perros los acribillaron sin piedad.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Marcos Peckel.
Marcos Peckel. | Foto: El País.

11 de oct de 2026, 12:26 a. m.

Actualizado el 11 de oct de 2026, 12:26 a. m.

Penetraron por 115 brechas que hicieron en la valla que separa Gaza del territorio soberano de Israel. Miles de terroristas palestinos miembros de Hamás y otras organizaciones llegaron a las pequeñas poblaciones -kibutz- aledañas a la frontera de Gaza con un solo propósito: matar a quien se les atravesara. La sevicia con la que lo hicieron no tiene parangón en la historia reciente. Asesinaron familias enteras, bebés, niños, mujeres, ancianos, sobrevivientes del Holocausto, hasta a los perros los acribillaron sin piedad. Todo lo filmaron con sus cámaras corporales y orgullosos lo transmitieron a sus familias, amigos y extraños. En el festival de música electrónica de Nova, 370 jóvenes fueron eliminados con una combinación de todas las formas de matar: bala, acuchillados, con morteros, granadas y demás.

Doscientos cincuenta seres humanos fueron arrastrados a Gaza, en camionetas pickup, motos, carros y a pie. Amarrados como otrora los esclavos y exhibidos en las calles de Gaza como trofeos de guerra. Permanecieron meses y años en los túneles en condiciones infrahumanas. Los niños Bibas, 1 y 4 años y su madre fueron estrangulados por sus captores en cautiverio.

Era el 7 de octubre de 2023. un día que aun no termina, un día que transformó la historia del Medio Oriente, un día que para siempre marcó la historia del pueblo judío.

Tres años han pasado. Gaza está devastada. El gobierno de Hamás la convirtió en un trampolín para atacar a Israel manteniendo a la población palestina como rehén y usándola como escudos humanos. En los días siguientes Hezbollah comenzó, sin provocación alguna, a atacar a Israel desde el norte, los Hutíes desde Yemen, 2 mil kilómetros al sur y finalmente la República Islámica de Irán, el titiritero mayor lanzando misiles desde el oriente. Una operación pinza que buscaba doblegar al Estado Judío.

Tres años han pasado. Hezbollah está en ruinas, dando patadas de ahogado, su líder histórico Hassan Nassrala muerto en un ataque a su búnker por parte de Israel. La derrota de Hezbollah tuvo como consecuencia la caída del régimen de la familia Assad en Siria, 50 años en el poder. Ali Sayed Kamenei, líder supremo de Irán ya no está más en la tierra, al igual que gran parte de la cúpula gobernante en Irán y su equipo de científicos nucleares. No hay certeza de quién está a la cabeza de la República Islámica. Su programa nuclear, orientado a construir bombas atómicas, está degradado al máximo y sigue siendo el punto crítico para parar la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel en febrero. El régimen enfrentará en algún momento el furor popular tal como en el pasado y que fue siempre reprimido a bala.

Los palestinos están hoy peor que nunca, consecuencia de un liderazgo fracasado que lleva décadas haciendo lo mismo esperando resultados diferentes. Privilegiando el terrorismo, la deslegitimación, la guerra jurídica, la negación del derecho de Israel a existir, culpando a otros de sus yerros y victimizándose. El 7 de octubre no hizo mas que profundizar su tragedia y aun no se vislumbra cambio de rumbo. Hamas sigue siendo el impedimento para avanzar en el plan de paz de Trump.

El Medio Oriente sigue agitado. El estrecho de Ormuz cerrado. Los países del Golfo son víctimas de ataques desde Irán. Arabia Saudita, a pesar de riqueza descomunal, incapaz de hacer frente a los Huties, una tribu que tomó control de gran parte de Yemen en 2015 y bloquean el estrecho de Bab el-Mandeb cuando quieren. Israel se erige como la gran potencia militar capaz de atacar a su voluntad objetivos a miles de kilómetros, ya sea Teherán o Sana mientras que su economía muestra una impresionante resiliencia.

El 7 de octubre de 2023, un día que aún tiene capítulos por escribir.

Analista internacional para varios medios en Colombia y el exterior. Fue profesor de la Universidad de Externado hasta 2022 y es actual docente de la Universidad del Rosario. Colaborador y columnista de El País desde el 2001.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Columnistas