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Los corredores verdes

En la medida en que vayan apareciendo esos corredores, se irá construyendo toda una cultura que invitará a todos los ciudadanos a estar vinculados a una causa como esta.

15 de octubre de 2021

Existe una tendencia que se está abriendo paso en el mundo, que tiene que ver con la estructuración de corredores verdes en las ciudades, idea que motiva no solo para promover el paisajismo, sino para procurar por la pureza del medio ambiente, en cuanto a se refiere a la descontaminación del aire y producción de oxígeno.

Muchas ciudades en el mundo están trabajando sobre proyectos de este tipo y en Colombia ya se comienzan a estructurar algunas ideas.

Inclusive en la China es posible observar estos corredores no solo al interior de las urbes, sino en extensos recorridos que unen varias ciudades.

En nuestro medio, estamos entrando un poco tarde en este tema, pero sería bueno llamar la atención de los alcaldes, para que asociados con las corporaciones autónomas regionales se propongan identificar esos modelos, no solo en las principales avenidas, sino en todas las calles de sus ciudades, sellando de paso un compromiso con las comunidades para cultivarlos, protegerlos y disfrutarlos en toda su intensidad.

En la medida en que vayan apareciendo esos corredores, se irá construyendo toda una cultura que invitará a todos los ciudadanos a estar vinculados a una causa como esta.

Acabamos de festejar el Día del Árbol, en donde se ha visto a toda clase de funcionarios sembrando uno, en medio de un alarde de publicidad.

El Día del Árbol, debería ser todos los días, para ir más allá de una fachada populista, en donde el resto de los 364 días, nos olvidamos del propósito.

Las principales ciudades colombianas, cada vez más, parecen enormes moles de cemento, en donde lo verde va desapareciendo y la contaminación genera el caos, lo que hace posible percibir una preocupante disminución en la calidad de vida y el incremento del agobio y la desolación.

Cada individuo en una sociedad, debe tener un compromiso con el medio ambiente, y qué mejor que éste nazca en su barrio, en su cuadra, y por qué no decirlo, en su propia casa; el que no lo tenga debería ser considerado como un asocial.

Esta forma de integración comunitaria, alrededor de un objetivo encomiable y permanente, permitiría llegar a acuerdos sobre la clase de árboles que se deben sembrar, sobre el componente de jardín con que se debe complementar; sobre la forma de su cuidado y sobre la manera como se va a competir con otros proyectos.

Nuestros alcaldes necesitan de más elementos integradores con la sociedad, y este proyecto de corredores verdes les significaría un compromiso muy grande, que después la misma comunidad va a destacar y reconocer.

Es hora entonces de emprender el camino, y que pronto comencemos a identificar esos corredores verdes que se pueden hacer en las diferentes ciudades del país.

Vamos a ver cuáles son las primeras.