Columnistas
Cómo se reconstruye
¿Cómo se medirá el avance? ¿Dónde se publicará la lista de obras, contratistas y montos? ¿Cómo se garantizará que la ayuda llegue a quien perdió su casa?
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12 de sept de 2026, 11:27 p. m.
Actualizado el 12 de sept de 2026, 11:27 p. m.
El día laboral suele comenzar a las ocho. El gobierno juramentado en Cali el viernes 7 de agosto iniciaba su primera jornada completa el lunes 10. A las 7:34, veintiséis minutos antes de la hora de entrada, la tierra se movió con magnitud 7,4 desde el Chocó y dejó una estela de daño de Pereira a Buenaventura, con particular dureza en esta ciudad. Para el presidente De la Espriella fue un reto exógeno que consume la agenda, como antes lo fue el Covid-19. Nadie planifica así su primer lunes.
Hoy se cumple un mes. Las imágenes de los rescatistas, de los hallados con vida y de quienes ya duermen el sueño eterno pasan a la memoria colectiva de un pueblo que no es ajeno a las grandes tragedias. Basta remontarse a la explosión del 7 de agosto de 1956, de cuyas secuelas se refundó Cali y de la cual nació, un año después, la Feria de Cali, emblema que hoy personifica lo opuesto a su génesis: la fiesta y la resiliencia de una gente que decide salir adelante.
Hoy la esencia es la misma. Gobierno Nacional, Gobernación, Alcaldía, sector privado, comunidad internacional y fundaciones han respondido, y para levantar a Cali y al Valle se necesitará a todos. La pregunta ya no es si se reconstruye, sino cómo.
Veo dos frentes. El primero es normativo. Cali discute su nuevo POT y la Alcaldía ya solicitó seis meses adicionales para incorporar la microzonificación sísmica antes de llevarlo al Concejo. Es sensato. Siempre llega el momento en que, a pesar de las buenas intenciones, lo burocrático y lo regulatorio se convierten en el principal obstáculo para canalizar la ayuda. Un POT claro, con reglas de juego estables y licencias expeditas, es la condición para que el capital privado y los constructores vuelvan a apostar por esta ciudad y para que la reconstrucción no se pierda en trámites.
El segundo frente es la coordinación. Con tantos compromisos privados e internacionales, el riesgo es la duplicidad y el peso que se diluye antes de llegar al damnificado. Por eso la designación de Juan Manuel Muñoz como gerente para la reconstrucción del Valle es una buena señal. Conoce la realidad del departamento, tenía ya el beneplácito para ser embajador en Brasil y pidió quedarse. Él mismo ha dicho que la plata es sagrada y que los medios deben ser veedores. Le tomamos la palabra.
Para eso está El País: para seguir las ejecutorias de esa gerencia y acompañar el proceso sin complacencia. ¿Cómo se medirá el avance? ¿Dónde se publicará la lista de obras, contratistas y montos? ¿Cómo se garantizará que la ayuda llegue a quien perdió su casa? Estas preguntas las haremos aquí cada semana, y las respuestas también las publicaremos.
Estas semanas también mostraron el valor de la comunicación directa en una crisis. Los empleados de El País se pusieron la camisa de la Selección de Cali y salieron a las calles a narrar, a contrarrestar informaciones falsas y a transmitir datos que en algunos casos fueron determinantes para el rescate. Muchos me han contado lo duro que fue estar tan cerca de la tragedia y contarla al mismo tiempo. Su reconocimiento es más que merecido. A las 7:35 de aquel lunes ya estaban trabajando.

Propietario y gerente general de El País de Cali. Es empresario en el sector de la tecnología de datos abiertos, además de asesor en políticas de gobierno abierto y transparencia de entidades como la Organización de Estados Americanos, OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI.
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