Germán Villegas

Germán Villegas

Septiembre 11, 2018 - 11:35 p.m. Por: Carlos Mejía Gómez

Para mí es fácil recordar a Germán Villegas. Desde muy jóvenes alternamos en reuniones sociales. Y en eventos políticos. Me llamó la atención siempre su capacidad de silencio y reserva. En eso consistía su habilidad mayor. “Nadie sabe lo que piensa Villegas”.

Algunos tuvimos el privilegio de conocer algunos de sus secretos. Fui su asesor en diversos y complejos temas. Siempre decía: “Hay que ir a lo importante y no detenerse en la cosas menores”.

Su lema era: “Hay que hacer cosas, cada vez más realizaciones en todas partes. Quiero dejar mi impronta en cada rincón del Valle”. Y lo logró con toda clase de obras mayores y menores

Su obsesión era preservar su buena imagen. Ganó como el mejor gobernador y sus altísimos índices de aprobación no bajaban del 80 %. Por eso siempre le apuntaba a ‘la opinión’.

Nunca formó un grupo ‘villeguista’, pero tenía amigos políticos de todos los linajes. Yo venía del lloredismo y pude ser su asesor en muchos escenarios. Incluso fui gobernador encargado. Aún en temas internacionales con el Pnud.

Ahora que está de moda la transparencia y el rechazo a la corrupción hay que destacar que Villegas nunca tuvo una sombra en la materia, pese a haber sido representante, senador, alcalde de Cali, gobernador en dos oportunidades, un récord que nadie más ostenta en la comarca.

Siendo tan hábil como ningún otro reconoció errores en las últimas campañas que lo llevaron a sus únicas derrotas electorales, las cuales incidieron en los altísimos niveles de estrés que le indujeron derrames cerebrales que se llevaron una vida de tanto juicio y orden en lo personal y en lo espiritual.

Quiero destacar las palabras de su esposa y compañera Adiela Muriel en el colegio Berchmans: sus hondos y últimos silencios espirituales como preparación para una vida más profunda, más noble. Germán fue un hombre bueno, un caballero, alguien a quien nadie le puede reprochar agresiones gratuitas de esas que son tan comunes en la política. Germán fue todo un señor.

Carne de ministro. Qué hay de cierto en las sindicaciones al Ministro de Hacienda. Hay unos cargos que lo involucran en asuntos personales de orden ético y otros de naturaleza administrativa.

Lo cierto es que se disparó contra el Gobierno la denominada reciente oposición con personajes como Petro, como Jorge Robledo y como el periodista Daniel Coronel. Si procede moción de censura o no es cuestión de interpretación. Pero lo cierto es que le ha caído al presidente Iván Duque, muy en sus inicios, una inmensa gota fría. Lo peor radica en que no ha iniciado el gobierno cuando se ciernen dudas tan graves de ahora y de antes.

La verdad es que hay que ser honesto y además hay que parecerlo. La realidad es que el ministro Carrasquilla aparece con una sombra difícil de borrar. Lo más grave radica en Papeles de Panamá que, se dice, enriquecieron al ministro y empobrecieron a numerosos municipios nacionales. Gravísimo de toda gravedad. Pero esto llega al propio Gobierno Central cuando apenas da sus primeros pasos. Se estrena, así, además, la Oposición con mayúscula...

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