Gloria, presidenta

Septiembre 22, 2022 - 11:45 p. m. 2022-09-22 Por: Angela Cuevas de Dolmetsch

Gloria Inés Ramírez, la ministra delegataria es la primera mujer que accede a la presidencia de Colombia en sus 200 años de vida republicana, así sea por un corto período de tiempo. Es un triunfo para el movimiento social de mujeres, en el que ella ha militado, siendo la autora de la Ley Rosa Elvira Cely, con la cual se tipificó el delito de feminicidio y participante del Consenso de Mujeres del Barco de la Paz, entre otros.

Desde las elecciones parlamentarias, la adopción por parte del Pacto Histórico de listas cerradas, cremallera, una mujer, un hombre, demostró que la ley de cuotas estaba entre las prioridades del Gobierno. Así mismo, el Gabinete nombrado por el Presidente tuvo presente que sería conformado por una cantidad igual de mujeres y no cualquier mujer, ellas deberían tener hojas de vida importantes y carreras exitosas.

Seguramente no es al azar que le haya correspondido a Gloria Ramírez ser la Presidenta Delegataria, pues la Constitución es clara en su artículo 196: “Cuando el presidente de la República se traslade a territorio extranjero en ejercicio de su cargo, el ministro a quien corresponda, según el orden de precedencia legal, ejercerá bajo su propia responsabilidad las funciones constitucionales que el presidente le delegue, tanto aquellas que le son propias como las que ejerce en su calidad de jefe del Gobierno. El ministro delegatario pertenecerá al mismo partido o movimiento político del presidente”.

Gloria Ramírez como ministra de Trabajo es del mismo partido del Presidente, fue seguramente nombrada para que recayera sobre ella la función de presidenta encargada, durante los viajes del jefe de Estado al exterior. A ella le cabe el país en la cabeza. Gloria es matemática, con liderazgo como presidenta de Fecode, de una simpatía arrolladora y capaz de capotear las situaciones más difíciles. Ante las críticas por la reforma laboral, ya lo ha dicho, será concertada con empresarios, sindicatos y trabajadores. Tiene la solución para ese 58,1 % de la fuerza laboral informal, en su mayoría mujeres, y propone incentivos a los que empleen mujeres y jóvenes en su primer trabajo.

Para los 50 diálogos vinculantes con las comunidades, que parecían una invención de retórica populista, ya Gloria dio las pautas y los aterrizó en un escenario constructivo. Cada reunión toma tres días: el primero, para conocerse y ver cuánta gente participa; el segundo, para hacer mesas de trabajo con facilitadores y relatores del gobierno en que se tomará nota de las peticiones de la gente, y el tercero, en el que se organizarán digitalmente las peticiones por temas. Cada encuentro vinculante tendrá una madrina o padrino de uno de los ministerios, quienes se encargarán de hacerle seguimiento a lo propuesto y llevarlos al plan de desarrollo.

Gloria es la mujer feminista que hemos buscado y con ella nos sentimos bien representadas.

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