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Camino hacia el más allá

Año nuevo y viaje de personas queridas al mundo de la luz, ese otro plano donde no hay dolor físico ni sentimientos terrenales como el odio y el desamor.

12 de enero de 2023 Por: Elpais.com.co

Año nuevo y viaje de personas queridas al mundo de la luz, ese otro plano donde no hay dolor físico ni sentimientos terrenales como el odio y el desamor. Algunas personas que han transitado temporalmente dicen que se siente una inmensa paz y felicidad y que no quieren volver. Pero el vacío para los que estamos en esta tierra existe y los seguimos viendo en los lugares habituales, nos hacen falta sus palabras, sus gestos, sus abrazos y solo con los años lograremos comunicarnos con sus espíritus nobles.

Se fue Lía Echavarría, mujer admirable, artista y artesana, nos deja las hermosas agendas de mola en papel reciclado y muchas otras enseñanzas. Emilia Giraldo, matriarca del clan Botero, viuda desde temprana edad, sostuvo un negocio y levantó una familia ejemplar que seguía al pie de la letra sus concejos y recomendaciones. Mi maestro Arturo Corchuelo, fundador de Telepacífico, de él aprendí a enamorarme de la televisión, a que no hay malos entrevistados y que todos tienen algo que contar no importa su origen, clase social, fama o alcurnia. Un caballero de exquisito lenguaje donde nunca cupo una palabra soez, o un gesto de rabia.

Emma Alder de Gamboa, una mujer enamorada de las ciencias médicas desde su infancia. Su padre la inscribió en 1948 en el programa de bacteriología en la Universidad Nacional y obtuvo un puntaje suficiente para estudiar medicina, pero por respeto a la voluntad de su progenitor no lo hizo. La medicina era considerada una carrera masculina. Ingresó a la Universidad del Valle como docente y al enterarse que se había abierto el programa de medicina, a la edad de 32 años ya casada con el poeta caleño Octavio Gamboa se embarcó en la carrera médica. Vivió en el Mameyal, tierra ancestral de la familia Gamboa y se bañó en el charco de los patos para impregnarse de la vena poética. Frecuentó los círculos literarios y su preocupación por lo social los llevó a militar en la izquierda. Fue docente en la Universidad Nacional e investigó sobre las nuevas metodologías de aprendizaje para las carreras de medicina que empezaban a abrirse en Colombia. Fue también madre y crió dos hijos y cinco nietos. Como lectora incansable, no había tema que le quedara grande. Vivió casi 100 años, nos deja sus enseñanzas cono modelo de vida.

Casi llegamos al cuarto de siglo, mi vecina acaba de tener una bebe, se llama Aruna y si creemos lo que dicen los biólogas podría llegar a vivir 150 años, hasta el año 3070, antes de trascender a ese otro plano en el que ya no nos interesan los descubrimientos, ni los viajes interplanetarios y quizá para los que creen en la reencarnación quién sabe con qué identidad volveremos a este planeta, pues hay algunas personas que en transgresiones se ven en otras culturas o quizá es esa gran sabiduría del ser humano que solo algunos han aprendido a aprovechar que nos permite trascender al mundo de la luz.