2023, año decisivo

Diciembre 18, 2022 - 11:35 p. m. 2022-12-18 Por: Alejandro Éder

En menos de dos semanas el año 2022 será historia. Un año menos complejo que los inmediatamente anteriores, pero que nos deja retos que debemos enfrentar con éxito. La crisis del MÍO y el preocupante aumento de los hurtos en toda la ciudad son dos de ellos. El año 2023 iniciará con retos muy importantes y, de hecho, será un año decisivo para Cali. De las decisiones que tomemos el próximo año dependerá nuestra suerte en los años siguientes.

La crisis del MÍO preocupa y genera gran inquietud cuando las intenciones de la Administración son usar la sobretasa a la gasolina para apalancar un proyecto de sistema inteligente de transporte, del cual poco se sabe porque poco se ha socializado. Este proyecto resulta inconveniente para el Masivo, que enfrenta su peor momento. Al MÍO debemos sacarlo del hueco por el bien de centenares de miles de caleños que lo necesitan. Es compromiso irrenunciable y en 2023 el Concejo y la Administración deben garantizar los recursos para mantener a flote al sistema y moverse para aumentar el número de pasajeros.

Por supuesto, nos debe preocupar la seguridad. Este mes estamos viviendo el diciembre más violento en cuatro años y los hechos horrorosos de asesinatos en vía pública y a plena luz del día nos hablan de la criminalidad latente que ronda a Cali y que exige un compromiso local con la seguridad, pero también una mayor responsabilidad del Gobierno Nacional. El mapa del crimen en Cali arranca en la frontera con Ecuador y termina en la Costa Pacífica mexicana. Es obligada la acción de la Nación para enfrentar estas amenazas. Además, es urgente enfrentar los hurtos, que aumentaron el 25%, este delito es el de mayor impacto para los caleños. Y no perdamos de vista que el 35% de los robos se cometen en el MÍO, que necesita ya eficaz vigilancia. En 2023 esperamos que por fin se celebre el convenio entre la Policía y Metrocali para lograrlo.

Esperamos en 2023 que el Gobierno Nacional resuelva los vergonzosos retrasos que desde 2015 tienen varias instituciones educativas oficiales de Cali que fueron derribadas para reconstruirse y actualizar su infraestructura, en el marco de un programa del Ministerio de Educación, pero que hoy son obras civiles abandonadas. Nuestra ciudad tiene la peor calidad de la educación básica en Colombia y un paso para enfrentar ese reto es que la infraestructura educativa reúna las condiciones. Esperamos que este año que viene se entreguen esas aulas a las niñas y a los niños de Cali.

Es igualmente fundamental, que se pedalee el tren de cercanías. Para 2023 estarán los estudios de factibilidad y será necesario cristalizar el sueño de la ciudad región asegurando los recursos que por ley de metros corresponde. En ese sentido, el próximo año esperamos tener el documento Conpes que dé luz verde a este proyecto y que la Gobernación y la Alcaldía aseguren los recursos para empezar las obras de la primera línea entre Cali y Jamundí. Si esto se logra, en 2024 se puede estar contratando y dando inicio a las obras.

Y el próximo año acontece el reto mayor: elegir el mejor alcalde para darle la vuelta a Cali. Un alcalde con visión; con capacidad de ejecución; transparente y que tenga claro el camino para consolidar una Cali segura, próspera y unida. Ese reto es de todos nosotros, no podemos improvisar y caer de nuevo en la inexperiencia o en embustes demagógicos que nos dividen y destruyen aún más.

Respetando nuestras diferencias, es fundamental hacer un acuerdo que nos permita sentar las bases de una Cali desarrollada y líder de cara a 2036, cuando cumpliremos 500 años de fundación. Lo debemos, lo vamos a lograr.

¡Les deseo Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo 2023!

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