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Teoría sobre el fin del mundo, basada en análisis matemático, despierta curiosidad; ¿ocurriría en 2026?
La ecuación matemática data de 1960.
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11 de ene de 2026, 12:29 a. m.
Actualizado el 11 de ene de 2026, 12:29 a. m.
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Algunas fechas suelen llamar la atención de quienes especulan con algunas de las más emocionantes preguntas de la humanidad, como aquella que busca determinar si la Tierra tal y como la conocemos alguna vez terminará.
Años como los 2000, puesto que iniciaba un nuevo milenio, o el 2012, que trajo a colación el calendario maya, han sido algunas de las que han acaparado la atención de fanáticos en todo el mundo. Para este año no hay ninguna excepción, salvo que la teoría que sustenta el posible escenario fatídico para la vida en este planeta tiene, en teoría, bases científicas.

En redes sociales empieza a ganar fuerza una ecuación matemática desarrollada hace más de seis décadas, que señala al 2026 como el año en el que la humanidad estará en un punto crítico.
Este modelo, presentado en 1960 por los científicos Heinz von Foerster, Patricia M. Mora y Lawrence W. Amiot, de la Universidad de Illinois, y publicado en la prestigiosa revista científica Science, analizó, por medio de análisis numéricos, el crecimiento poblacional humano.
En dicho modelo los investigadores aplicaron el modelo para estudiar la evolución de la población a partir de datos históricos de natalidad y mortalidad. Según su planteamiento, si la población continuaba creciendo al mismo ritmo observado durante los 2000 años previos al estudio, se llegaría a un punto teórico insostenible.
Según esta perspectiva, el número de habitantes tendería al infinito en un tiempo finito, algo imposible en un planeta con recursos limitado como el nuestro. Al extrapolar las cifras disponibles en ese momento, la ecuación arrojó una fecha específica: 2026.

Los autores del estudio llamaron al día definitivo “Doomsday”, o Día del Juicio Final, que ocurriría, de acuerdo a sus cálculos, el 13 de noviembre.
Este día no traerá, sin embargo, escenarios fatídicos, con tormentas, maremotos y volcanes en erupción. Ni siquiera como el día en el que alguna potencia mundial se atrevería a usar, finalmente, su arsenal nuclear.
Este concepto fue planteado en otro sentido: advertir a la población acerca de los límites del crecimiento poblacional y la urgencia de repensar los modelos de desarrollo humano. En otras palabras: el planeta, al contar con recursos finitos, no podrá sostener un crecimiento demográfico sostenido, pues pronto no contará ni con el espacio ni con lo básico para la supervivencia humana.
Pese a que en décadas recientes dicho crecimiento se ha desacelerado, todavía sigue latente la posibilidad de que el ‘Doomsday’ ocurra en un futuro no tan lejano.

Comunicador Social y Periodista con sensibilidad por las artes, las humanidades y la cultura. Con larga experiencia en la cobertura de la realidad social, tanto regional como nacional. Interesado en cubrir fenómenos de medioambiente, posconflicto y DD.HH.
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