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Colombiano y su esposa fueron declarados culpables en EE. UU. por fraude millonario: estos eran sus lujosos gastos
La investigación identificó solicitudes fraudulentas de recursos federales mediante documentos que incluían identidades robadas.
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6 de oct de 2026, 11:22 a. m.
Actualizado el 6 de oct de 2026, 12:18 p. m.
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Como culpables fueron declarados el colombiano Luis Pino Copete y su esposa, Jael Watts, por participar en un esquema de fraude que habría desviado más de 1,6 millones de dólares de programas federales de Estados Unidos, recursos que terminaron financiando gastos personales, viajes internacionales y compras de lujo.
Así lo informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos el pasado 2 de octubre, al detallar que un jurado encontró responsables a ambos de participar en una trama nacional que involucró más de 13 millones de dólares en solicitudes fraudulentas, mediante una empresa que supuestamente prestaba servicios de transporte a población vulnerable.
La investigación estableció que la pareja gastó más de 100.000 dólares en alquileres de vehículos Porsche y una suma superior a los 100.000 dólares en compras en Loro Piana, una marca italiana de ropa de lujo, además de realizar un viaje durante casi un año por Colombia, Aruba y Europa.
“Estos dos acusados cambiaron sus batas de spa toscano por overoles naranjas a juego”, afirmó John A. Sarcone III, primer fiscal adjunto de Estados Unidos, al reaccionar al veredicto.
El caso se centró en Pearl Transit Corporation, compañía con sede en Nueva Jersey que reportaba servicios de transporte para adultos mayores, personas con discapacidad y personas sin hogar, aunque las pruebas judiciales indicaron que no contrataba a los conductores ni prestaba los servicios que facturaba.

Entre julio de 2019 y octubre de 2025, Watts habría presentado documentos con información falsa ante administradores estatales y locales para obtener reembolsos de recursos federales, utilizando identidades robadas para registrar supuestos empleados y beneficiarios, algunos de los cuales ya habían fallecido.
Los fondos comprometidos provenían de programas de la Administración Federal de Tránsito y del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, con recursos de Georgia, California y Carolina del Norte, entre otras jurisdicciones.
La investigación también encontró solicitudes para financiar tratamientos dentales gratuitos dirigidos a personas sin hogar, aunque, según el expediente, las prótesis se elaboraban en condiciones insalubres mediante una impresora 3D y se cobraba por escanear la boca y colocar las piezas.
“Hay que estar comprometido con este tipo de trabajo... y yo lo estoy”, escribió Watts en una comunicación relacionada con la elaboración de documentos, según las pruebas presentadas durante el proceso.

En otro intercambio, la acusada también manifestó: “No son listos... nosotros somos mucho más listos”.
Así las cosas, el jurado declaró culpables a Pino Copete y Watts de conspiración para cometer fraude electrónico, falsificación de documentos y robo de identidad agravado, mientras que ella también fue condenada por un cargo de declaración falsa y cinco cargos de fraude electrónico.
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