Judicial
Casi tres años sin saber de su hija: la lucha de Natalia por encontrar a Isis en Cartago
Desde diciembre de 2023, esta mujer busca a su hija, Isis Sánchez Restrepo, desaparecida en Cartago, cuando tenía 13 años. La abogada del caso denuncia demoras, cambios de fiscal y falta de información sobre la investigación, que sigue sin esclarecer los hechos.
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1 de nov de 2026, 11:22 a. m.
Actualizado el 1 de nov de 2026, 11:23 a. m.
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“Cuando yo me levanto de mi cama, no está Isis, está el vacío”. Estas palabras de Natalia Restrepo resumen una ausencia que le pesa desde el 19 de diciembre de 2023, cuando su hija Isis Sánchez Restrepo, de entonces 13 años, desapareció en el municipio de Cartago, junto con su novio Jean Paul.
Desde ese momento, la búsqueda se convirtió en una lucha cotidiana que casi tres años después continúa sin darle la respuesta que esperaba: saber qué pasó con su hija y dónde está.
A la incertidumbre por la desaparición se sumó una nueva preocupación: el 13 de octubre Natalia supo, por medio de su abogada Ángela Margarita Rey Anaya, que el caso no tenía un fiscal asignado; según le explicaron, había sido retirado por razones administrativas. La madre aseguró que no recibió una comunicación directa de la Fiscalía sobre ese cambio.
Esa noticia revivió su inconformidad por el proceso; indicó que ya han pasado cuatro fiscales para Natalia; cada relevo ampliado, volver a iniciar y afrontar nuevas demoras, mientras su familia continúa esperando resultados.
“A Isis hay que buscarla, hay que preguntar por ella, hay que movernos”, expresó su mamá. En medio de la búsqueda, sus familiares han tenido que asumir varias tareas que no les corresponden: investigar, insistir ante las autoridades y aprender todo acerca de los procedimientos para intentar que el caso no sea olvidado.
La madre sostuvo que la investigación ha atravesado periodos de inactividad y que diligencias y reuniones previstas han debido aplazarse. También afirmó que aún no se les ha dado una fecha prevista para la asignación del nuevo fiscal.
Rey Anaya, abogada de la fundación estadounidense United 4 Justice y quien representa a Natalia, coincidió en que no hay avances para reportar: “No tenemos ningún avance, desafortunadamente, y tampoco tengo ningún reporte que consigne de alguna manera las diligencias que ha hecho la Fiscalía para generar el avance; es decir, yo no tengo ninguna actividad judicial que permita afirmar que la Fiscalía efectivamente está investigando”.
De acuerdo con ella, la familia ha presentado derechos de petición, ha solicitado la intervención de la Procuraduría General de la Nación y ha solicitado que se investigue la actuación de los fiscales que han estado a cargo del caso.
La abogada aseguró que ha recurrido a mecanismos legales para obtener información sobre el expediente y saber las actuaciones adelantadas. A pesar de ello, afirmó que la familia ha tenido que insistir durante meses para saber quién está al frente de la investigación, lo que para Natalia representa más tiempo sin respuesta sobre el paradero de su hija.

Cambios de fiscal
Rey Anaya explicó que el caso estaba a cargo de la Fiscalía 11 especializada de Buga; sin embargo, el 7 de mayo de 2025 fue trasladado a otra dependencia. No fue sino hasta el 12 de diciembre de ese año, luego de presentar un derecho de petición, que la letrada de la víctima pudo obtener información sobre dónde se encontraba el expediente.
“Del 7 de mayo al 12 de diciembre tuve que poner un derecho de petición a la Fiscalía, porque no me había notificado a mí de dónde estaba el proceso”, señaló.
Para la profesional, ese periodo genera preocupación, ya que se trata de la desaparición de menores de edad y, según afirmó, no conoce actuaciones que permitan establecer si durante ese tiempo se avanzó en las indagaciones.
Luego de presentar una queja ante la Procuraduría, según la abogada, llegó un fiscal con quien la familia había logrado establecer una relación de confianza; sin embargo, el pasado 13 de octubre se enteraron de que el funcionario ya no tenía a cargo la investigación.
“Yo estoy monitoreando y lo llamé para preguntarle cómo estaba la investigación, y ahí me notificó”, relató Rey Anaya, quien afirmó que ahora busca presentar otro derecho de petición para que el ente de acusación informe cuándo se asignará un nuevo fiscal y qué actuaciones se adelantan mientras tanto.
La abogada explicó que la falta de un responsable frente al expediente tiene consecuencias graves: cuando no está la cabeza o líder de la investigación, no hay órdenes que se ejecuten. Eso indica que, mientras no hay fiscal, pues no se está investigando”.
Ángela María Rey indicó que en los casos de desaparición el Estado tiene dos obligaciones centrales: esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y establecer dónde está la persona desaparecida.
Sin embargo, a su juicio, ninguna de esas obligaciones se ha cumplido en el caso de Isis y Jean Paul.
“A medida que ellos pierden tiempo, se va perdiendo toda la evidencia y se va perdiendo la oportunidad de poder encontrarlos”, sostuvo la letrada.
Para la defensa, la búsqueda de los adolescentes no debe quedar relegada mientras se intenta esclarecer quiénes podrían estar detrás de su desaparición. Por ello afirmaron que, para avanzar, se debe reconstruir lo ocurrido y esclarecer el paradero de Isis y Jean Paul.
Preguntas sin respuesta
Para Natalia, la ausencia de respuestas no significa que va a detenerse en su lucha. La búsqueda continuó ocupando un lugar central en su vida y en la de sus otros dos hijos, quienes, según contó, también han tenido que aprender a vivir con la desesperación de no saber del paradero de su hermana.
Según mencionó, el dolor no desaparece, sino que se aplaza para seguir preguntando, tocando puertas y buscando pistas.
Le digo que la estoy esperando, que la amo con mi carne, con mis huesos, con toda mi alma. “Que no pierda la esperanza ni la fe de que nos vamos a reunir de nuevo”, es el mensaje que la madre le envió a su hija.
Isis continúa presente en los sueños de Natalia y de sus hermanos; la imaginan en escenas cotidianas, como sentada en el comedor o durmiendo a su lado, y no pueden esperar para reencontrarse con ella.
La mujer insistió en que aún no sabe qué ocurrió con Isis y Jean Paul. Luego de la desaparición, escuchó una versión en la cual testigos aseguraron que los dos jóvenes habían sido vistos entre las 10 y las 11 de la noche de ese día en el sector de las Lomas, del barrio El Diamante de Cartago.
De acuerdo con ese relato, Jean Paul se habría acercado a una tienda para comprar algo y luego habrían sido vistos cuando se los llevaban en una camioneta de alta gama de color claro.

La madre indicó que esa versión ha sido escuchada en varias ocasiones, pero que no han hallado información que permita establecerla como un hecho confirmado.
Por ello, su expectativa es que las autoridades esclarezcan qué fue lo que ocurrió y determinen si este testimonio tiene algún sustento.
Del mismo modo, Natalia cuestionó los resultados de las investigaciones sobre el celular de Isis, ya que fue recogido por la Fiscalía en su casa, pero los investigadores indicaron que no habían encontrado información importante.
Asimismo, le genera dudas que las cámaras de seguridad de la ciudad no hayan permitido reconstruir el recorrido de los jóvenes y no hayan sido vistos por ninguno de estos elementos.
“¿Cómo es posible que en todo el trayecto y el recorrido que hizo Isis con Paul no hayan quedado registrados en las cámaras de ninguna cuadra?”, cuestionó.
La abogada Ángela María Rey confirmó que, de acuerdo con la información que recibió la defensa, Natalia había entregado a la Fiscalía datos relacionados con una posible situación de reclutamiento o captación forzada.
Sin embargo, indicó que las demás líneas de investigación deben mantenerse bajo reserva para no afectar las indagaciones.
Sobre el posible paradero de su hija, Natalia, con dolor en su corazón, contó que es posible que haya sido víctima de redes de trata de personas y explotación.
Según ella, llegó a esa hipótesis luego de que su hija y otros jóvenes desaparecieran en el municipio. Pero aseguró que esa posibilidad no ha sido confirmada por las autoridades y no se ha hallado evidencia oficial al respecto.
La madre solicitó que las hipótesis y la información que ha entregado la familia se examinen y que ninguna línea se descarte sin explicación.
“Es importantísimo que esto pase, que se esclarezca, que tengamos la verdad”, dijo Natalia.
Por otra parte, la abogada subrayó que la madre no ha enfrentado este proceso sola, sino que cuenta con representación jurídica, aunque advirtió que incluso con acompañamiento legal se han encontrado con obstáculos para obtener información y conseguir avances.
“Nosotros sabemos cómo navegar la institucionalidad, conocemos la ley y aun así los obstáculos también los hemos tenido como representantes de ella”, manifestó.
La red de acompañamiento
Mientras busca a Isis, Natalia también ha acompañado a otras familias que atraviesan la incertidumbre de tener a un ser querido desaparecido. Esa labor la desarrolla a través de la fundación y los de Justicia, organización que surgió del acercamiento con otras madres buscadoras y hoy ayuda a orientar, activar mecanismos de búsqueda, presentar denuncias y articularse con instituciones.

En la fundación también se realizan actividades de prevención con niños, niñas y adolescentes, y se busca ofrecer acompañamiento a las familias.
Según Natalia, el grupo base está integrado por diez personas y muchas de las actividades se realizan con recursos propios.
“Somos una familia, nosotros tenemos que actuar desde el amor, aquí no existen egoísmos, aquí todas somos iguales, aquí todas somos líderes”, aseguró Natalia, quien dijo que los lazos que ha construido con quienes comparten esta labor han sido vitales para seguir en su lucha.
Ante la falta de novedades reportadas por la familia, ella y otras personas realizaron un plantón el pasado 26 de octubre frente a la sede de la Fiscalía en Cartago.
De acuerdo con ella, con esa actividad se buscó exigir celeridad en las investigaciones, información acerca de los casos y respuestas para quienes aún buscan a sus seres queridos.
Además, la madre afirmó que buscaron orientación de la Misión de la Verificación de la ONU en Colombia, que les recomendó remitir un escrito a la Fiscalía con copia a dicho organismo.
Según mencionó, hasta el momento de realizar este informe no habían recibido una respuesta sobre la asignación de un fiscal en el caso de Isis.
“Queremos exigir nuestros derechos”, señaló Natalia sobre el plantón pacífico que espera haya dejado un mensaje claro: las familias necesitan respuestas y acciones concretas.
Tras el plantón realizado con Cartago, la vida de esta mamá sigue dividida entre las gestiones, las preguntas que no tienen respuesta y la esperanza de encontrarse nuevamente con Isis.
A través de la fundación ha convertido parte de su dolor en acompañamiento para otras familias; sin embargo, esas acciones no reemplazan la respuesta que espera desde diciembre de 2023.
A su hija le sigue hablando desde la ausencia, con la esperanza de que algún día pueda escucharla de nuevo. La búsqueda continúa mientras reclama saber qué pasó con Isis.

Comunicadora social de la Universidad Santiago de Cali. He sido reportera en temas étnicos, tengo experiencia como periodista comercial y judicial. Disfruto la moda, las tendencias y soy apasionada por la lectura, el café y las buenas historias.
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