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¿Para qué sirven las constelaciones familiares? Experta explica cómo sanar el pasado con ellas

Noviembre 15, 2020 - 11:30 p. m. Por:
Redacción de El País
Familia, felicidad, imagen de referencia

La terapia de las constelaciones familiares busca sanar el pasado para avanzar en el presente y en el futuro.

Foto: Archivo de El País

No sanar viejas heridas o reconciliarse con el pasado incide en el presente y en el futuro éxito o fracaso en nuestra vida, en nuestras relaciones con la pareja, los amigos, los hijos, el trabajo, la prosperidad y la salud.
Por eso, la terapia de las constelaciones familiares busca sanar el pasado para avanzar en el presente y en el futuro.

Luz Marina Bravo, terapeuta sistémica y trasgeneracional con énfasis en dicho método, habla sobre este tema, como preámbulo de la charla que dará en Exposer (inscripciones gratuitas en la página web de Coomeva): ‘Del inconsciente familiar a la conciencia personal’, el 20 de noviembre, a las 2:00 p.m.

¿Qué es la constelación familiar?

Es una técnica de terapia sistémica, que considera el contexto, es decir que aquí el portador de un síntoma es mucho más que un problema, es la voz del sistema familiar que nos está hablando y nos está mostrando lo que la familia en este tiempo o generaciones atrás no pudo resolver, porque no tenía la solvencia emocional o intelectual para hacerlo.

¿Cuál es el origen de esta terapia?

Las constelaciones familiares fueron traídas a la luz por el alemán Bert Hellinger, que murió hace un año de 93 años. Trabajando como misionero con la tribu zulú en Sudáfrica, encontró que dichas comunidades tan primitivas tenían unas armonías, unos órdenes, unos sistemas de vida tan desconocidos para él que se dedicó a estudiarlos, lo que luego llamó los ‘Órdenes del amor’.

¿Qué es y cómo funciona una constelación familiar?

Es una representación de una imagen interna. Es poner afuera cualquier tema de la vida sobre el que sentimos que estamos dando vueltas como corcho en remolino; cuando hay una enfermedad o un síntoma, una relación que no fluye, cualquier cosa se puede constelar. Una representación es dibujar, una persona puede representar una enfermedad, otra al papá o a la mamá. La constelación mira hacia dónde está mirando el alma, es una terapia de contexto, mira el síntoma con relación a lo que estaba pasando o a lo que está ocurriendo, observa a la persona como una unidad: mente, cuerpo, espíritu, emociones, familia, sociedad, historia, transgeneracional, actual.

Un ejemplo de cómo actúa esta terapia...

A veces en una constelación podemos encontrar como en una pareja que no puede tener hijos, hay una historia familiar de una bisabuela que se murió al dar a luz al abuelo de quien realiza la terapia. Una representación de una imagen inconsciente puede sanar el presente. Lo importante es la intención, la conciencia con la que se hace.

¿A través de las constelaciones se sanan también espacios?

Así es, con constelaciones sanamos casas, fincas que no se logran vender, herencias que no se han podido mover, y trabajamos desde la constelación para darle lugar a los excluidos, mirar cuáles son las dinámicas inconscientes familiares, los rencores, las rabias que aún atan, porque los lugares son energía y representan la energía de los vivos.

Luz Marina Bravo, terapeuta sistémica y trasgeneracional

Luz Marina Bravo, terapeuta sistémica y trasgeneracional.

Foto: Especial para el El País

¿Cómo es que el amor crece dentro de unos órdenes? ¿Cuáles son?

Los órdenes del amor son los órdenes de la vida. Constelaciones familiares sistémicas se basan en tres principios de vida, que son los mismos de la tribu zulú en Sudáfrica, de los indígenas en Perú, México y Colombia. El primero es el principio de vida, de inclusión, de pertenencia, de vinculación de todo con todo. Este dice que al sistema pertenecen todos los que con su vida han incidido o han pagado un precio para la vida que tenemos. Al sistema familiar pertenecen los vivos, los muertos, las pérdidas, los abortos, el hombre que embarazó a la abuela, se fue y nunca más se volvió a saber de él. Pertenecen también los perpetradores, los asesinos, los violadores, el corrupto, el que en un accidente mató al niño o al abuelo.

Lo más importante es tener en cuenta los eventos que marcaron nuestra historia familiar y dejaron una huella dolorosa. Porque cuando no les damos lugar, las generaciones más jóvenes se los darán a través de un síntoma. Esos que llaman ‘las ovejitas negras’ son las voces que están al servicio del sistema familiar, que están diciendo “aquí hubo algo que no se ha honrado o mirado respetuosamente”.

¿El pasado que no se sana, se cierra y se perdona, tiende a repetirse?

En las huellas del dolor es que hacemos una historia, una marca, de lo que es posible o no para nosotros y desde las que construimos un pensamiento. El inconsciente es como un cerebro que nos ayuda a garantizar la supervivencia. Este dice que todo lo que ha dado como resultado vida, se repite; todo lo que ha dado como resultado muerte, dolor, sufrimiento, se evita. Eso parece lógico, pero ahí empiezan unas lógicas que no logramos comprender muchas veces. Si una abuela se muere al dar a luz, la nieta dirá “dar a luz hijos representa muerte”, “si tengo un hijo muero”.

¿Qué tan importante es respetar la jerarquía en la familia?

La jerarquía es el segundo principio de los órdenes del amor. A veces cuando los hijos sentimos que el papá no está en casa o está muy ocupado o creemos que no es lo que la mamá necesita, ocupamos el lugar de este. O si la mamá es huérfana o siente que le hace mucha falta su papá, viene un hijo o una hija y ocupa ese lugar.

¿Cómo se puede lograr un amor que esté equilibrado?

El tercer principio de los órdenes del amor es el equilibrio en un sistema familiar o en una relación laboral o amistosa. Muchos dicen “yo lo di todo” refiriéndose a la pareja, pues con razón se acabó, todo en el universo tiene una medida. Lo doy todo porque carezco de algo y cuando doy más ejerzo poder sobre el otro y lo infantilizo. Cuando tomo todo en una relación y no doy, también actúo como niño o niña y no crezco, no maduro. Uno se puede morir a los 88 años todavía gobernado por un niño interior de tres años que fue abandonado, huérfano o con una herida viejísima. El principio del equilibrio dice que el orden está en dar, recibir y tomar. Tomar significa que cuando me caso con otro lo tomo como es, casi todos le tenemos al otro un plan de cambio, que sea mejor y distinto para que nuestra vida sea perfecta y así no es. Tomar al otro es tomarlo como se toma a un hijo cuando viene con algún problema, con todo, tal y como es. Uno toma a la pareja con su mamá, su papá, su ex, sus hijos, sus neuras. Si solamente quiero lo bueno, esa relación se acaba. Necesitamos los opuestos, constelaciones familiares busca la unión de los opuestos, la reconciliación. No existe eso de ser mamá y papá al tiempo, cada uno tiene su lugar en nuestra historia.

¿Cómo resolver los desórdenes amorosos?

Casi nunca vivimos en los órdenes del amor o de la vida, porque siempre hay conflicto de separación, hay dolor, hay duelos, que no nos dejan estar, es como si fuera parte de la tarea que venimos a cumplir. Debemos preguntarnos: ¿Cuál es la herida que tenemos que sanar? Trascendemos en la medida en que logramos trascender esa herida. Eso es lo que se busca a través de las constelaciones familiares, humanizarnos. Cada que hay conflicto, dificultades, roces, que no florecemos en la vida, en el trabajo, en la pareja, en el dinero, miramos y encontramos que detrás de todo síntoma hay una historia, un duelo.

Sin embargo, no toda historia tiene detrás un síntoma, porque si una historia la supimos vivir, la dejamos pasar, superar, no debe tener un síntoma.

Charlas

Jueves

3:30 p.m. Gayatri Naraine. ‘A qué nos llama el tiempo hoy’.

4:00 p.m. Enrique Rojas. ‘La madurez de la persona’.

4:30 p.m. Ken Odonnell. ‘Lecciones espirituales de la pandemia’.

5:00 p.m. Catalina Holguín. Yoga.

7:00 p.m. Adriana Santacruz y Tuto Albán. ‘Mientras tanto vivo’.

7:30 p.m. Adriana García. Masaje tailandés.

Viernes

8:00 a.m. Adriana García. Kundalini Yoga.

10:00 a.m. Sister Jayanti. Creando un clima de cambio.

10:30 a.m. Charlie Hoggei. Poder de la paz interior.

11:00 a.m. Enrique Simo. Espiritualidad y neurociencia

2:30 p.m. Marcelo Bulk. Cómo desarrollar resiliencia.

3:00 p.m. Francesca Arbeláez. ‘Esta tempestad también pasará’.

5:00 p.m. Jorge Carvajal. ‘De la biología de la paz a la salud social’.

6:00 p.m. Catalina Holguín. Meditación y respiración

Sábado

8:00 a.m. Mauricio Lozano. Meditación y autosanación, paz interior.

10:00 a.m. Shivani Verma. Nuevos hábitos para una vida de bienestar.

10:30 a.m. Carlos Climent. Las caras de la depresión.

11:00 a.m. Jeison Aristizábal. Consejos para ser feliz.

2:30 p.m. Andrea Otero. Caja de herramientas para la ansiedad, la depresión y el duelo.

3:30 p.m. Mario A. Puig. Mindfulness.

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