Volvió La Tele Letal y esto dice Santiago Moure de la nueva temporada del programa

Volvió La Tele Letal y esto dice Santiago Moure de la nueva temporada del programa

Marzo 07, 2019 - 11:45 p.m. Por:
Camila Cardona - redactora de El País
Martín de Francisco y Santiago Moure, de La Tele Letal

El 6 de abril en el Teatro Calima regresan Santiago Moure y Martín de Francisco con su puesta en escena ‘sit down tragedy’.

Foto: Especial para El País

Con sus usuales ‘preguntas estúpidas’, el corresponsal Santiago Mamermoure, como suele autodenominarse, llega de nuevo a una nueva temporada de 'La Tele Letal' junto a su inseparable amigo y coequipero Martín de Francisco.

Se rumoró que este “bodrio de programa”, llamado así por sus propios creadores Martín de Francisco y Santiago Moure, terminaría con el último capítulo del año pasado, pero para sorpresa de muchos regresó y recargado desde el pasado 25 de febrero en su horario de 9:00 p.m., por el canal Red+ de Claro.

Estos populares personajes de la televisión nacional —que marcaron una generación con El Siguiente Programa—, aseguran que las sorpresas no son lo suyo.

“Habrá pocas porque nosotros ya cruzamos un umbral en el que es imposible producir más sorpresas. Vamos a dar más de lo mismo. El tema político va a estar presente, seguiremos en nuestra misma línea y esperamos llegar con vida al final”, explica Santiago Moure quien, en compañía de Martín de Francisco, lidera desde su sofá café este visceral programa.

Los acompañarán los popularísimos Doña Anciana Decrépita y Don Cerdo con sus peculiares intervenciones y reportajes callejeros.
Hablamos con Moure, nominado al India Catalina a Mejor Presentador de Programa de Entretenimiento —además de la nominación a Mejor Programa de Entretenimiento— quien reveló la clave del éxito detrás de su humor político.

¿Qué invitados tendrán?

Vamos a tener todo el abanico, la amplia y variada fauna nacional, no puedo dar nombres exactos porque mataría la sorpresa, pero va a ser mezclado entre farándula política, artística y deportiva.

¿Cómo han logrado que este programa con crítica política siga al aire y con tanta audiencia?

Hemos corrido con la suerte de que en el canal nos apoyan y nunca nos han forzado a decir algo o a no decirlo. En esa medida hemos sido fieles a nosotros y a las únicas personas que puede perjudicar esa fidelidad es a nosotros. De alguna manera nos podemos proyectar ahí con lo que pensamos. Creo que el éxito radica en ser auténticos.

¿Ustedes se han autocensurado?

No. Creo que nunca hemos hecho un comentario que pueda generar una autocrítica o paranoia de tal magnitud. En mi caso es más fácil que se genere arrepentimiento y algún pudor o vergüenza por las bobadas que decimos.

¿Qué elementos de ‘El siguiente programa’ están en ‘La Tele Letal’?

La esencia. ‘El siguiente programa’, tanto como este, gira alrededor de esos personajes o a esos parapetos cantinflescos que hemos creado de nosotros mismos y se conserva esa esencia, de las opiniones nuestras y la visión del mundo que tenemos. Las líneas críticas, así sean un poco pueriles o unas indignaciones un poco tontas, pues son las nuestras.

En alguna entrevista dijo que no sabía cómo definir ‘La Tele Letal’, ¿ya lo sabe?

No. Pero sé con certeza qué no es. No es un programa de deportes, ni de periodismo, no es un programa de crítica política, porque no sabemos nada de crítica política.

¿Qué tanto le aporta al programa Martín y qué tanto usted?

Somos complementarios de alguna manera. Tenemos algunas opiniones parecidas y manías muy parecidas. Sin embargo, yo detesto el fútbol y Martín, la ópera. Nos unen más cosas de las que nos separan, como ese existencialismo infantil, esa cierta sensibilidad con respecto a los débiles y el rechazo al poder.

En su 'sketch' en el que interpretan narradores deportivos, se odian...

Esos de alguna manera son alter egos nuestros, son lo peor que podemos tener nosotros mismos y es como una sátira desde ese mundillo aborrecible de los cronistas deportivos, que es un fiel reflejo de Colombia.

Con ellos queremos mostrar una proyección de nuestra personalidad colectiva, de nosotros como colombianos competitivos, faltos de lealtad mutua, esos dóciles con el poder, pero tiranos con los débiles. Es el peor universo humano nacional que se pueda uno imaginar. Nos divertimos mucho, porque, en mi caso, puedo excederme algo más. Eso sí jamás sería como ellos a pesar de que tiene mucho de mí.

En época de dictadores ¿qué futuro le ve a Latinoamérica?

Uno malísimo. Aunque creo en el despotismo ilustrado, claro que eso es lo que dicen todos los que defienden las tiranías y las dictaduras, pero si el despotismo es ilustrado, y no lo digo de una manera relativa, si hay una dictadura de la libertad y el amor, del cooperativismo de la solidaridad, esa sería la dictadura que yo apoyaría. Ahora, la metodología de una dictadura suena cruel pero si es ilustrada y positiva realmente como la del amor, aunque en mis labios puede sonar almibarado, no sería una dictadura despreciable.

¿Se ha encontrado con ‘el innombrable’ político, como ustedes lo llaman, o les ha enviado un trino?

Siguiente pregunta, señorita periodista (risas). Alguna vez fuimos al Palacio para apoyar la Ley del Actor, él era presidente, llegó tarde a la reunión, nos saludó a cada uno de mano diciendo el nombre, cosa que en una sociedad tan fluvial como esta eso causa admiración, y después nos dejó con el Ministro de Trabajo. Nos dijo que ‘no nos podía atender, pero que podíamos comer unos sánduches’. Yo me curé en salud y preferí no comer.

¿Qué es ser 'chibchombiano'?

Te lo diré con un ejemplo. Nosotros acuñamos la palabra para definir de manera peyorativa e injusta a este país como si el problema fueran los chibchas, pero perdimos en los estrados judiciales el derecho a usarla, porque un vivo la registró como derecho de autor y propiedad intelectual, de manera que los que inventaron la palabra no la podían usar. ¿Puede haber algo más chibchombiano que defina lo que es ser eso?

Confiese su secreto para seguir vigentes...

Sencillo. En país de ciegos el tuerto es rey. Mentiras, es que pasa muy poco acá, pero hay cosas muy interesantes por ejemplo ‘La pulla’ o Cortés con la ‘Mesa de centro’, en fin hay opciones alternativas.

¿Cómo hacen para que sus entrevistados le sigan la corriente hasta en preguntas absurdas?

Creo que por la piedad de algunos. Algunos que van son personas muy estructuradas y uno en la mirada siente la piedad y la paciencia. Otros tienen sentido del humor o una elevada inteligencia que les permite bajar a nuestros infra niveles intelectuales y hacer del programa algo que fluya, en el caso de Ramiro Bejarano y Alejandro Gaviria. Entrar en ese set y sentarse en ese sofá no hay que tomarlo en serio sino como juego, pero en la medida en que el invitado juegue, todo lo demás funciona.

¿Tienen proyectos paralelos?

Para el otro semestre vamos a hacer la obra de teatro ‘Moure & de Francisco, segunda parte’. Y para el otro año queremos hacer una película, no sé si podamos, si las vacaciones y la procastinación nos lo permitan.

¿Qué ha pasado con la música?

La ejerzo en privado, para amigos sordos que tengo.

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