El País habló con Roger Payne, la voz de las ballenas
El ecologista estará del 11 al 13 de noviembre en la Universidad de Los Andes, en Bogotá, en la muestra de cine ambiental Planet On.
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11 de nov de 2015, 12:00 a. m.
Actualizado el 17 de abr de 2023, 08:01 p. m.
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El ecologista estará del 11 al 13 de noviembre en la Universidad de Los Andes, en Bogotá, en la muestra de cine ambiental Planet On.
Planet On es una muestra de cine documental ambiental que durante una semana presentará al público, en exclusiva, los estrenos para Latinoamérica de cinco documentales que aborden diferentes temáticas sobre las amenazas que enfrenta el planeta. Para la muestra, vendrá a Colombia Roger Payne, biólogo y ecologista reconocido por el descubrimiento -en 1967- del canto de las ballenas jorobadas. Actualmente es el presidente de la organización Ocean Alliance y su constante lucha por la conservación de estas especies lo ha llevado a ser una de las voces más fuertes en contra de la caza comercial de ballenas. El documental que protagoniza Roger se titula Jane & Payne, y junto a los demás de la muestra serán presentados del 11 al 13 de noviembre en la Universidad de Los Andes, de Bogotá. No obstante, El País contactó a Payne para traer a los lectores un puñado de estas buenas enseñanzas. ¿Doctor Payne, qué espera de su próxima visita a Colombia?Espero ver a mis viejos amigos y conocer nuevos. He estado muchas veces en Colombia y he estudiado a las ballenas allí y he trabajado con dos estudiantes que hacen investigaciones sobre las ballenas jorobadas. Cuál es su lazo con el mar, ¿cómo lo vivió en la infancia?Mi padre tenía un pequeño bote de cinco metros en el que aprendí a navegar. Fue en ese barco que me enamoré del mar. Nunca vi una ballena, pero soñaba con ellas. Cuando finalmente vi una por primera vez yo cruzaba el océano Atlántico y vi un distante spirit spout (la respiración de la ballena). Esto me impactó como pocas cosas en mi vida. ¿Y por qué decidió dedicar su vida a esta criatura en particular?Asistí a un seminario en Harvard con Johan Rudd, director del comité científico de la Comisión Internacional en defensa de las Ballenas (IWC), quien exigía cuotas racionales de pesca y protección para las ballenas azules y jorobadas. Yo estaba advertido sobre el peligro de desaparición de estas especies así que, meses después, cuando enseñaba en la Universidad Tufts en Boston, Massachusetts, escuché la noticia de que una ballena había quedado atascada en una playa cercana, así que decidí ir a verla. No era una ballena sino un delfín, alguien había cortado sus aletas, había grabado sus iniciales en su lomo y había apagado un cigarro en su hoyo de respiración. Me quedé allí una hora, y aún después de irme lo único que podía ver en mi mente era ese delfín de hermosas curvas y aún hoy en día me conmueve hasta los huesos y batallo con oscuros pensamientos sobre el maltrato que estas criaturas místicas reciben de manos humanas y me doy cuenta que la devastación no solo afecta a las ballenas sino a todas las especies marinas también. ¿Qué hizo entonces?Pude hacer un registro fonográfico de los sonidos de las ballenas, que incluía un solo sostenido y vocalizado de una ballena del norte. Era un canto largo y suave y profundamente evocativo, el más misterioso, el más inefable sonido que he escuchado en mi vida. Y lo he escuchado tantas veces que a veces lo llevo conmigo para sentir ese sonido cerca. ¿Qué eventos lo han marcado en su lucha a favor de las ballenas?Han sido tres eventos. El primero, leer a Rudd, luego el indescriptible sonido de aquella ballena y la experiencia con aquel delfín mutilado que finalmente murió pero me dio el coraje de anunciarles a mis jefes (en la más pura ignorancia e inexperiencia del momento) que yo quería pasar el resto de mi vida estudiando a las ballenas, promoviendo la vida marina y luchando por erradicar por completo la pesca de ballenas. Y eso es lo que he estado haciendo.
[[nid:480859;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2015/11/roger_payne_biologo_y_ecologista.jpg;left;{Roger Payne, biólogo y ecologista.Especial para El País.}]]¿Qué es lo que le parece más impresionante de las ballenas?
Lo que más me impresiona de las ballenas es que siendo tan gigantes son asombrosamente gráciles, amables, gentiles. Poseen lo que llamo la luz del ser. Amo el hecho de que, a pesar de ser los más grandes y poderosos animales que han vivido, llevan su poder sin agresión. Es una lección importante que debemos aprender de ellas. ¿Qué es lo más urgente que debemos saber sobre la subsistencia de las ballenas?Que nuestras vidas solo son posibles gracias a cientos de otras especies que hacen el mundo habitable, y eso es porque cada una de esas especies también necesita cientos de especies para sobrevivir. Es urgente que reformulemos nuestras prioridades, que protejamos a las especies no humanas y les garanticemos salud, vidas no disminuidas. Estos seres deben estar entre nuestras más altas prioridades. ¿Cómo ve el futuro?El que dependamos de otras especies es un hecho que debemos aceptar si queremos que nuestros descendientes tengan algún chance de sobrevivir. Si fallamos al comprender que somos interdependientes con muchas otras especies y que eso es lo que nos mantiene con vida, no tendremos ningún futuro. ¿Cómo ha contribuido la ciencia a crear conciencia sobre estos hechos?Solo en los años recientes la importancia de la interdependencia ha sido demostrada científicamente. Es el hallazgo científico más revolucionario de los últimos 100 años, y con consecuencias más grandes que la fórmula E=mc2, más importante la caracterización del genoma humano, que la revolución de los computadores, que poner a un hombre en la luna y que el desarrollo de armas nucleares. Ninguno de esos hechos afecta directamente la vida de cada uno de nosotros en la tierra, pero si ignoramos la destrucción de la vida salvaje no podremos tener un mundo habitable y nuestra especie no sobrevivirá. En su concepto, ¿Qué puede hacer Colombia?Colombia es miembro de la International Whaling Commission (IWC). Esa comisión fue creada en 1946 para procurar la buena conservación de las ballenas y el desarrollo ordenado de la industria ballenera. Esto, en línea con la agenda de la Convención que establece protección pero no para todas las especies de ballenas. Sí establece ciertas áreas como santuarios de ballenas, limitaciones en el número, talla y edad de las ballenas que pueden ser matadas, prescribe temporadas abiertas y cerradas de pesca y la forma de matarlas. Las ONG latinoamericanas y los gobiernos del Continente son líderes en la conservación de ballenas. Hay un bloque de países latinoamericanos que votan en la International Whaling Commission y que han sido cruciales para establecer códigos de pesca que han sido contravenidos por todas las naciones pesqueras que siguen matando miles de ballenas por año. Aún así el voto latinoamericano ha salvado el día incontables veces en las reuniones de la Comisión. ¿Cómo las ballenas han cambiado su vida?Cuando comencé a estudiarlas sabía que iban rumbo a la extinción, pero cuando escuché sus cantos se me ocurrió que estos son tan hermosos y evocativos que nadie que los oyera podría dejar de enamorarse de las ballenas. Si podemos hacer que mucha gente escuche los cantos de las ballenas y lo dejamos integrarse en la cultura humana, podremos detener a sus enemigos antes de que las destruyan por completo.El documentalJane & Payne es un documental sobre el encuentro entre Jane Goodall y Roger Payne, dos leyendas de la conservación, en la Patagonia argentina. A sus 80 años, después de admirarse toda su vida, se encuentran en el mítico campamento de observación de ballenas que él creó en su juventud, para convivir en medio de la naturaleza extrema y conversar sobre los problemas que afectan a nuestro planeta y sus soluciones. Boy Olmi, con el estilo personal de sus documentales, nos sumerge, en la vida de ese refugio junto al mar, en la estimulante intimidad de sus protagonistas.
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