CINE

El optimismo según Rocky Balboa: el poderoso mensaje de la saga creada por Sylvester Stallone que cumple 50 años

La obra maestra de Sylvester Stallone, una historia de perseverancia y fe en sí mismo que, a sus 50 años, sigue inspirando a las nuevas generaciones.

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Rocky
La inolvidable banda sonora de Rocky I fue compuesta por Bill Conti y es un tema motivacional recordado por acompañar su ascenso por los escalones del Museo de Arte de Filadelfia. | Foto: Metro Goldwyn Mayer Studios Inc.

27 de sept de 2026, 06:41 p. m.

Actualizado el 27 de sept de 2026, 06:41 p. m.

I. Parábola de los escalones

Bienaventurados los que se levantan a las 4:00 a. m. para salir a correr por la ciudad, porque llegado el momento tendrán la fuerza para subir los escalones de la victoria: el Museo de Arte de Filadelfia tiene una entrada monumental —de arquitectura neoclásica— a la que se accede por una escalinata de 72 pasos, los mismos que Rocky Balboa recorrió en la película homónima de 1976.

En la actualidad, 50 años después del estreno de la obra maestra escrita y protagonizada por Sylvester Stallone, este lugar es conocido como “los escalones de Rocky” y cuatro millones de turistas al año llegan hasta allí para emular el ascenso triunfal del boxeador barrial más icónico del cine, tarareando en su mente la inolvidable banda sonora de Bill Conti.

Para 1980, cuando se grabó Rocky III, la producción —encabezada por Stallone— contrató a un artista para realizar una estatua del personaje que se instaló en la entrada del edificio. Debido a la popularidad de la saga cinematográfica, donaron la escultura y, tras un breve periodo en el estadio local, la regresaron en 2006 a un jardín del Museo de Arte, justo al lado de las escalinatas.

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La película se filmó en Filadelfia durante solo 28 días. | Foto: Metro Goldwyn Mayer Studios Inc.

En el filme de 1976, Rocky sube en dos oportunidades: primero como un hombre temeroso de asumir el gran desafío y luego como un hombre seguro de sí mismo, indiferente a la derrota. Aunque al final Apollo Creed gana la pelea, Rocky demuestra que no es “un vago más del barrio” y tiene la fortaleza para llegar más lejos, más allá de lo que su resignación permitía imaginar.

Por eso, como explicó Stallone en una entrevista reciente para Deadline, Rocky no es una película deportiva, la sencilla historia “no tenía más mensaje que la realización personal: levantarse y enfrentarse a los propios miedos”.

No obstante, en los Premios Óscar de 1977 recibió 10 nominaciones y obtuvo tres galardones, entre ellos, a Mejor Película del Año, descontando que se produjo con poco más de US$ 1 millón y recaudó un aproximado de US$ 225 millones.

De hecho, para su creador, es una película de amor, “el elemento final era el amor y el apoyo de una mujer; algo que Rocky nunca había tenido y la razón por la que ganar el combate no importaba tanto como hacer que ella se sintiera orgullosa”.

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Bienaventurados los que escriben su propia historia, porque el tiempo olvidará sus defectos y apreciará sus virtudes, como Sylvester Stallone con el guion de Rocky, escrito en tres días, cuando pasaba su momento de mayor necesidad y estaba a punto de abandonar la actuación.

En marzo de 1975, Sylvester Stallone tenía 29 años, vivía en Nueva York y solo obtenía papeles menores como extra, y algunos roles secundarios que no dejaban suficientes ingresos. Su único protagónico hasta ese momento había sido en una película erótica llamada Fiesta en casa de Kitty y Stud (1970), por la que le pagaron US$ 200 y, según contó después, aceptó debido a que días antes lo habían desalojado y dormía en una terminal.

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El perro de Rocky en la película, era Butkus la misma mascota de Stallone. | Foto: IMBD / United Artists

“Tenía dos opciones, participar en esa película o robar a alguien, porque realmente estaba desesperado. En vez de cometer un delito, trabajé dos días por 200 dólares y pude abandonar la estación de buses”, contó.

Años después, cuando Stallone ya era una estrella de Hollywood, reeditaron aquel filme soft porn con el título de El Semental Italiano, sobrenombre de Rocky Balboa en la película de 1976.

El 24 de marzo de 1975, Stallone vio por televisión la pelea de Muhammad Ali contra Chuck Wepner, un boxeador veterano y sin mayor trayectoria que pasó a la historia por resistir, durante 15 rounds, los enviones del titán sureño.

En este enfrentamiento descubrió que había más belleza en contar la historia del perdedor, pero desde una perspectiva estoica. Contrario a la narrativa del éxito mundano y la ambición inmoral, Stallone escribió la historia del héroe barrial que, en su honestidad y grandeza de corazón, solo busca ser fiel a una modesta idea de amor y justicia que lo dignifica.

El personaje que creó no era perfecto: un hombre solitario, cobrador de un usurero y boxeador aficionado, entre malhechor simpático y deportista talentoso que, pese a sus pocas facultades verbales e intelectuales, busca ganarse el aprecio de su comunidad, así como de Adrian, su novia. Como un homenaje a Rocco Francis Marchegiano (1923–1969), uno de los grandes púgiles italoamericanos, cuyo sobrenombre era Rocky Marciano, así lo nombró.

Rocky —extrapolando sus características— fue creado a imagen y semejanza del propio Stallone, con sus propias limitaciones, entre ellas su leve parálisis facial y problemas de habla —que el actor padece por complicaciones en su nacimiento—, pero que otorgaron una autenticidad conmovedora al personaje.

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Rocky se estrenó el 3 de diciembre de 1976. | Foto: Metro Goldwyn Mayer Studios Inc.

A falta de roles en el medio, Stallone creó uno que solo él podía interpretar. Cuando llevó el guion a unos productores que reconocieron de inmediato la calidad de su historia y ofrecieron comprarlo, exigió que él actuaría como Rocky. Intentaron disuadirlo, incluso llegaron a ofrecerle US$ 350.000 para que el protagonista fuera un actor reconocido, pero, como su personaje, optó por un triunfo personal antes que ceder a la ambición y el éxito monetario.

No fue sencillo mantenerse firme, Stallone realmente estaba en una situación precaria, incluso vendió a su perro Butkus por US$ 40, un bullmastiff que era “mi mejor amigo, mi confidente, siempre se reía de mis bromas, y era el único ser vivo que me quería por lo que yo era“.

En 2026, Sylvester Stallone publicó sus memorias tituladas Los Escalones.

Al final, los productores aceptaron la condición de Stallone y compraron el guion. Con el primer adelanto, Stallone recuperó a Butkus, pero el nuevo dueño exigió a cambio US$ 15.000 para devolverle el animal y, además, aparecer en la película. “Valió cada centavo”, rememoró después el actor.

Con un presupuesto muy limitado, el rodaje tardó apenas 28 días. La película se estrenó el 3 de diciembre de 1976, en ella Stallone aprovecha para inmortalizar a Butkus como el perro de Rocky. El resto es historia.

II. El código de honor

A partir de una historia motivacional, con un marcado énfasis en la masculinidad, Sylvester Stallone convirtió la franquicia de Rocky en una de las más exitosas de la industria cinematográfica y en un símbolo de la cultura popular en Estados Unidos.

En la actualidad, cientos de conferencistas apelan a la historia de Rocky —y la del mismo Stallone— para sus discursos de superación personal. La banda sonora de Bill Conti suena en todas las graduaciones de bachilleres y universitarios, y la canción Eye of the Tyger, de Survivor, compuesta para Rocky III, es un clásico ochentero y está entre los preferidos para dar apertura a eventos deportivos.

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Carl Weathers en su entrañable rol de Apollo Creed en Rocky I, que dio inicio a la saga en 1976. | Foto: Metro Goldwyn Mayer Studios Inc.

Hasta el momento, la historia de Rocky consta de nueve películas: las seis primeras enfocadas en distintas facetas de su vida como héroe barrial, propia del género underdog: ascenso y caída como boxeador, la enfermedad que supera y la madurez como entrenador.

Mientras que las tres últimas son una derivación donde el protagonismo lo asume Adonis Creed, un hijo del desaparecido Apollo Creed, rival y amigo de Rocky en las primeras cuatro partes, que muere a manos del demoledor Iván Drago en la pelea más trágica de toda la saga original.

Cuando Carl Weathers, quien encarnó al entrañable Apollo Creed, murió el 2 de febrero de 2024, a los 76 años, Stallone publicó un conmovedor video en el que agradecía a su amigo y colega de la gran pantalla.

“Hoy es un día muy triste para mí. Es difícil expresar lo triste que estoy. Fue una parte indispensable de mi vida, de mi éxito, le doy mucho crédito a él. Porque cuando entré a esa habitación y lo vi por primera vez, vi su grandeza, me di cuenta lo genial que era. No podríamos haber hecho lo que hicimos con Rocky sin él”, dijo.

Pero Carl Weathers no fue el primer opcionado para interpretar al personaje. La producción quería tener al excampeón del mundo Ken Norton, quien había peleado con Muhammad Ali. Finalmente, el boxeador no aceptó la oferta y como el presupuesto era limitado buscaron a un actor sin mucho renombre.

En la audición, pidieron a Weathers que ensayara el papel de Apollo Creed con el guionista —él no sabía que Stallone también era el protagonista—, al final no quedó satisfecho con la demostración, por lo que antes de marcharse dijo con un tono provocador: “Si me hubieran puesto delante un actor de verdad, habría sido todo diferente”, criticando a Sly.

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Sylvester Stallone y Michael B. Jordan, protagonistas de Creed, la secuela de Rocky que mantiene vigente su mensaje de perseverancia. | Foto: New Line Cinema

Cuando los productores aclararon que el guionista era el actor principal, Weathers no se intimidó, sino que agregó: “Bueno, puede mejorar”. Stallone, en vez de molestarse, quedó encantado con su actitud desafiante y engreída, era la que buscada para su personaje, y lo contrató de inmediato.

La relación de Rocky y Apollo Creed rompe con la idea tradicional de los enemigos en combate, después de enfrentarse en varias ocasiones desarrollan una amistad de mutua admiración, y para Rocky III, Apollo asume el rol como entrenador y muestra su sabiduría paternal. De ahí que su muerte en Rocky IV haya ocasionado una herida tan profunda en los seguidores de la saga.

El productor Irwin Winkler tiene la mayor parte de los derechos por Rocky, pero Stallone busca recuperarlos.

Este es el hilo narrativo que continúa la dinastía de Creed, con Michael B. Jordan como protagonista, y en la que Rocky, siguiendo su inquebrantable código de honor, asume el rol de entrenador del hijo de su amigo muerto. La más reciente película, Creed III, se estrenó en 2023, pero Jordan, quien debutó como director en esta producción, anunció que ya están trabajando en la cuarta entrega que, al parecer, no contará con la actuación de Stallone.

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El decidido Sly es interpretado por Anthony Ippolito en I Play Rocky. | Foto: MGM / Amazon Studios

Por otro lado, acaba de estrenarse, en el Festival Internacional de Cine de Toronto, la película I Play Rocky (“Yo seré Rocky”), del director Peter Farrelly y que cuenta la épica historia de cómo Stallone concibió su emblemático personaje y alcanzó el estrellato. El joven y decidido Sly es interpretado por Anthony Ippolito. Después de su gira por festivales, se espera que la película llegue a las salas de cine en 2027.

III. Dolph Lundgren

El gigante despiadado Iván Drago, entrenado como una máquina en la helada Unión Soviética, fue el personaje que consagró a Dolph Lundgren como uno de los villanos ochenteros más recordados: todos lo odiaron por acabar a golpes la vida de Apollo Creed en Rocky IV, de 1985.

No obstante, gracias a este personaje, el actor sueco entró de lleno en el cine de acción, fantasía y superhéroes, protagonizando clásicos como Masters of the Universe (1987), en la que actúa de He-Man, y el Escorpión Rojo (1988) y The Punisher (1989), entre otras.

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Dolph Lundgren demuestra su conocimiento como ingeniero en la serie documental Grandes Máquinas de la Historia, próxima a estrenarse. | Foto: History

Aunque en los últimos años Lundgren obtuvo reconocimiento de nuevas generaciones con la saga de Los Indestructibles, en la que volvió a compartir pantalla con Sylvester Stallone y otras leyendas del cine de acción como Jean-Claude Van Damme, Chuck Norris, Jet Li, Arnold Schwarzenegger y Wesley Snipes.

El proyecto más reciente de Dolph Lundgren, quien destaca entre todos los actores de su generación por ser militar de formación y tener un máster de ingeniería química del MIT, es su debut como presentador de la serie documental Grandes Máquinas de la Historia, producida por History, que se estrenará el próximo 28 de octubre en Colombia y otros países de Latinoamérica.

Durante una rueda de prensa, el actor sueco recordó su participación en la saga Rocky, a la que volvió en 2018 para su papel de Iván Drago en Creed II. También habló de su interés por las máquinas y de la grave enfermedad que superó.

Contó que en Rocky IV su personaje debía ser como un robot, reflejando un poco el estereotipo del sistema soviético, “creando a este atleta imbatible”.

“Algunos de los equipos de gimnasio que usaba Iván Drago en la película no existían en aquel momento, pero ahora tienen algunas de esas máquinas o máquinas de aspecto similar en muchos gimnasios del mundo. Creo que cuando filmamos la película Stallone consiguió todo ese equipamiento y era tecnología de vanguardia en aquel momento. Y estamos hablando de hace 40 años”, comentó.

Sobre Soldado Universal (1992), en la que actúa junto a Jean-Claude Van Damme, dijo que “muestra la creación de soldados androides, con extremidades artificiales y componentes artificiales en sus cuerpos. Y, bueno, yo mismo tengo algunos componentes artificiales hoy en día: un reemplazo de tobillo y un reemplazo de cadera. Así que creo que, con la robótica, algunas de esas cosas pueden llegar a ocurrir, y probablemente ocurran en el futuro también en la vida real”.

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Rocky IV (1985). El actor e ingeniero químico sueco alcanzó la popularidad cuando Stallone lo escogió entre cientos para interpretar a Iván Drago. | Foto: Metro Goldwyn Mayer Studios Inc.

Pero, volviendo a su actuación en Rocky IV, “de alguna manera yo interpretaba una máquina o al ser humano perfecto, como decía Stallone. Así que era natural que me entrenaran utilizando esas máquinas de alta tecnología”.

Sin embargo, su interés por las máquinas viene “desde que era niño, porque mi papá era ingeniero, mi hermano mayor era ingeniero y mi hermano menor es ingeniero. Así que siempre estuve pensando en la ciencia y en las máquinas, y leyendo sobre estos temas por mi cuenta. Creo que mi carrera cinematográfica me acercó a algunas máquinas, como muchos vehículos, armas y cosas por el estilo. Pero también leo mucho y he leído muchísimo sobre otros inventos, descubrimientos y desarrollos”.

El actor fue diagnosticado con cáncer en 2015 y comenzó una serie de tratamientos sin buen pronóstico, incluso llegó a pensar en el suicidio asistido, pero en el 2022, tras un mejor diagnóstico, inició el último tratamiento, y para 2024 declaró que estaba libre de la enfermedad.

Toda su carrera y su combate contra el cáncer la cuenta en su autobiografía Fights Worth Fighting: Finding Strength in Struggle, publicada en inglés.

“Desde que era muy chico siempre sentí que la vida era bastante corta y valiosa. Y quería aprovecharla al máximo. En realidad, no sabía qué iba a terminar haciendo. Simplemente fui tomando aquello que se presentaba delante de mí”, expresó el actor de 68 años.

Periodista y escritor, entre sus publicaciones destaca el volumen de ensayos ‘Libro de las digresiones’. Reportero con experiencia en temas de cultura, ciencia y salud. Segundo lugar en los Premios Jorge Isaacs 2022, categoría de Ensayo.

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