cultura
El grito de la cultura caleña tras el sismo: Entre el duelo colectivo y la urgencia de reactivación
El foro “Cali y su cultura, ¿qué?”, organizado por Madame Blue, destapó la crítica realidad que afrontan los artistas y espacios independientes tras la tragedia que enluta a la ciudad. Urge un mapeo urgente. Más de 2400 empresas del sector resultaron afectadas. Se activan planes de continuidad basados en la esperanza y la resiliencia.
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1 de oct de 2026, 08:18 p. m.
Actualizado el 1 de oct de 2026, 08:19 p. m.
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El panorama del sector artístico y cultural en Cali atraviesa uno de sus momentos más desafiantes. Los efectos del sismo del pasado 10 de agosto de 2026 no solo resquebrajaron las estructuras físicas de la ciudad, sino que profundizaron las grietas de un ecosistema que históricamente ha remado contra la corriente.
Sandra Hernández, directora de Madame Blue, expresó durante la apertura de este sexto encuentro, que “la cultura nos atraviesa de forma cotidiana, pero persiste una dificultad para dimensionar hasta qué punto se transforma en ese valor patrimonial indispensable, siendo, en última instancia, lo único que puede contar qué es una ciudad”.
Asimismo, la líder cultural enfatizó el inmenso poder de las artes como las guardianas legítimas de la memoria histórica y las encargadas de narrar la identidad de los pueblos. Advirtió que esta labor se ve amenazada por dinámicas externas, tales como decisiones institucionales equivocadas que derivan en la suspensión, disminución o aplazamiento de los presupuestos destinados al sector. E hizo un llamado para que se abran los canales de diálogo necesarios con los tomadores de decisiones, buscando que se reconozca y respete el valor real de la cultura.
Sin embargo es consciente de que en Cali se respira un ambiente distinto gracias a un fuerte interés en la reactivación económica, un compromiso que no solo se percibe a nivel general, sino que impacta de manera directa y positiva al ecosistema cultural.
Un diagnóstico institucional: la crisis venía de antes
Para la administración municipal, la emergencia actual es la agudización de un problema estructural. Así lo manifestó María Fernanda Teja, subsecretaria de Desarrollo Económico de Cali, quien al ser consultada sobre el panorama de las empresas culturales tras el sismo, fue enfática en señalar que la vulnerabilidad de los artistas no nació con el movimiento telúrico.
“Bueno, lo primero que hay que decir es que la lucha del sector cultural no es una lucha después del 10 de agosto de 2026. En realidad la lucha cultural viene desde siempre. En este sentido tenemos unas unas necesidades puntuales”, afirmó Teja.

La subsecretaria detalló las dinámicas de precarización que afrontan los creadores locales en su día a día: “Ejemplo, los artistas tienen que lidiar con menores a a su talento, a lo que ellos merecen, incluso algunas vitrinas las tienen que entregar de manera gratuita porque el mensaje que reciben es que pueden mostrarse, pero no hay un pago a su labor. Y esa situación viene desde antes del terremoto”.
Sin embargo, el sismo actuó como un detonante que empeoró la situación debido a la interconexión de la economía local. “El terremoto ha agudizado tal vez esta problemática en este momento. Tenemos unas afectaciones importantes en toda la red del sector cultural, que no es aislado a otros. En este momento el sector gastronómico está muy golpeado y es el que contrata tal vez a artistas, a DJs, y como los propietarios de negocios necesitan bajar un poco esos costos porque tiene que recuperar, ejemplo, la mampostería de sus lugares o conservar a sus empleados, dejan de contratar al sector cultural”, explicó la funcionaria, advirtiendo que esto ha provocado una notable “deserción cultural en la ciudad”.
A este freno comercial se suma un componente psicológico que afecta directamente el consumo de entretenimiento y arte: el duelo. “Desde el 10 de agosto la ciudad entra en un duelo colectivo que tal vez no le permite cada fin de semana a la gente salir con sus familias, con sus amigos a los restaurantes, etcétera. Entonces la intención es llamar a la ciudadanía a salir y disfrutar de la oferta cultural y abrir las oportunidades al sector artístico de la ciudad”, puntualizó.

El golpe definitivo para la temporada del segundo semestre fue la suspensión del evento más importante de la cultura afro en Latinoamérica. “Entonces es un poco como el diagnóstico, el Festival Petronio Álvarez, también la cancelación de eventos o el tener que posponerlos. En ese sentido, la afectación que sufren los músicos que estaban convocados: en la gastronomía, las cocinas, los artistas, los artesanos, el sector logístico, es muy grande. Esto hace que toda la cadena se vea afectada”, concluyó Teja.
El gremio empresarial: más de 2400 empresas afectadas y un refugio de esperanza
Desde la perspectiva del desarrollo corporativo y gremial, el impacto numérico dimensiona la gravedad de la tragedia, pero también abre una ventana a la resistencia. Catalina Rey López, directora de Dinamización Regional de la Cámara de Comercio de Cali, ofreció su balance sobre cómo se visualiza el arte y la cultura tras vivir la catatrófe.
“Queremos desde la Cámara de Comercio de Cali hacer la invitación a todo el tejido empresarial a que se mueva a través de la esperanza. La cultura nos atraviesa todo el tiempo. Es importante saber que no son solo los negocios, digamos, que están directamente relacionados con los temas culturales quienes la viven. Esto está presente en todo el tejido empresarial y es lo que nos da identidad y lo que nos representa ante Colombia y ante el mundo. Entonces, ese es el refugio que que se vuelve motivo de resiliencia para volvernos a levantar con más fuerza”, manifestó Rey López.
Al ser consultada sobre la invitación para los emprendedores, las compañías del sector y una ciudadanía que a veces se resiste a soñar o a disfrutar de la cultura como terapia en medio de la crisis, la directora fue contundente con la corresponsabilidad colectiva y reveló las acciones institucionales en marcha. “La invitación es que aquí todos sumamos, La reactivación del sector cultural no solamente pasa por obras, por reabrir puertas, por generar contrataciones, pasa también por volver a creer, a darnos la oportunidad de salir, de sonreír, de conectar, de escuchar. Con la Cámara de Comercio a todas las empresas afectadas que del sector son más de 2400 en Cali, estamos haciendo un plan de continuidad del negocio”, anunció.
No obstante, Rey López advirtió que la gestión técnica tiene un límite si no se acompaña del espíritu de la gente de la región: “Ese plan no es suficiente porque requiere algo fundamental que es toda la sociedad y la ciudadanía dispuesta a seguir viviendo al máximo, porque si algo nos dejó el 10 de agosto a todos los caleños y a todos los vallecaucanos es que tenemos el ahora para vivir al máximo”.

La cartografía digital y los medios alternativos: pausados pero en comunidad
La voz de los difusores independientes y los creadores de contenido cultural también se sumó a este diagnóstico generalizado de parálisis económica, aportando un matiz de resiliencia y solidaridad comunitaria. Natalia Salazar, directora de la plataforma cultural Circulátelo —y conocida en el entorno digital como “la Circulander”—, compartió su vivencia en el foro tanto en su rol de gestora como en el de víctima directa del movimiento telúrico.
Al indagar sobre la máxima lección que le dejó el sismo, Salazar relató el impacto personal y el contrapeso social que descubrió en la emergencia: “Yo soy una damnificada. El terremoto también me hizo salir de de casa, pues replantearme lo que significa hogar, pero la lección y como lo que más me conmovió es como el poder de comunidad que tiene la ciudad. (...) Sí, la solidaridad de Cali es algo que me encanta y me hace enamorarme de esta ciudad cada día más”, confesó.
Frente a la encrucijada emocional de los sobrevivientes y los dolientes, y al papel que debe jugar la cultura en su doble rol de sector afectado y terapia de sanación, la Circulander sugirió un cambio de mentalidad fundamental hacia el trabajo creativo que empiece por el reconocimiento de su valor real.
“Es importante que veamos también el arte como una forma de sanación. No solamente consumir ese arte, sino darle ese valor de sanación, porque además también permite que otras personas puedan vivir de él”.
Salazar defendió que el blindaje de la memoria cultural de Cali ya cuenta con herramientas estructurales construidas con anterioridad, las cuales hoy se convierten en un insumo de primer orden para la recuperación. “Un trabajo que yo venía haciendo antes del terremoto ya era clave para la activación cultural constante y la circulación también creativa de la ciudad. Yo tengo una página web que se llama circulatelo.com y ahí tengo un mapa interactivo donde tengo más de 150 espacios mapeados alrededor de la ciudad y un calendario de eventos donde mensualmente curo más de 200 y puedes acceder a ella gratuitamente”, explicó la creadora.
Cabe anotar que, actualmente, debido a las afectaciones del movimiento telúrico, el portal mantiene un aviso informando que se encuentra temporalmente sin actualización de eventos, proyectando su regreso en el corto plazo.
Al evaluar el alcance real de los daños en la dinámica de Cali, Salazar coincidió con la tesis institucional de la Subsecretaría sobre el impacto en los ingresos de los artistas: “Siento que ha sido una pausa económica inmensa y por eso me parece vital la reactivación económica cultural. Aunque es necesario atravesar el duelo. Pero es necesario reír, sanar junto a los a otras personas, para poder atravesar este proceso tan doloroso y eso también se logra a través del arte y la cultura”, concluyó la directora de Circulátelo.

Grietas físicas y soporte emocional: la resistencia independiente
Desde las entrañas de los espacios culturales independientes, las consecuencias de la tragedia se viven de forma paralela en la infraestructura y en la salud mental de las colectividades. Nat Montes, director de Espectra, un laboratorio de experiencias queer en Cali, detalló las condiciones físicas y el rol de contención social que ha asumido su espacio tras el desastre.
“En mi espacio hay un tema de grietas y de estructuras del techo que resultaron afectadas, y nos tiene en un standby y también hemos visto muchos procesos artísticos y culturales frenados, somos testigos de muchas angustias, muchas necesidades de otras personas y otros colectivos que han cerrado, y que se han volcado como a nuestra casita para encontrar sustento. Emocionalmente ha sido complejo”, relató Montes.
A pesar de la fragilidad del inmueble y de la incertidumbre locativa, la directora de Espectra reafirmó wue la cultura es el núcleo insustituible para tramitar los dolores de la catástrofe y avanzar hacia una reparación real: “La cultura ha sido siempre un detonador en todos los sentidos y es a través de muchas herramientas creativas que une también puede sacar, duelar, atravesar y hacer una reparación, porque el tejido social es lo que se ve más afectado y con el arte, la cultura, las creatividades y las diversidades, tenemos siempre un caminode reparación y de sustento”.
La respuesta de la Alcaldía y el llamado a no ser olvidados
Frente al diagnóstico unificado de pérdidas y la urgencia de intervenciones, la Subsecretaría de Desarrollo Económico desglosó el portafolio institucional de contingencia que se está implementando para mitigar los daños económicos de los artistas y unidades productivas registradas.
“La Alcaldía de Cali a través de la Secretaría de Desarrollo económico tiene varias iniciativas con el sector cultural. De hecho contamos con un área que se llama Economía Creativa. En ese sentido tenemos Cali Ruge,una estrategia que viene desde antes del sismo, que es un portafolio eh de empresas de empresas culturales que permite abrir las puertas a nivel nacional, incluso a nivel internacional, para que nuestros artistas se conozcan también”, señaló María Fernanda Teja.
Detalló además el funcionamiento del fondo de emergencia que se articulará con los datos de las empresas damnificadas de la ciudad: “Tenemos, a propósito del terremoto, un fondo de reactivación económica, al cual se han destinado unos recursos importantes para entregar insumos de capital, capital de trabajo no reembolsable. Vamos a trabajar con la caracterización o con el registro único que ha hecho la Cámara de Comercio donde se han registrado algunas unidades productivas de todos los sectores, incluido el cultural”.
El foro “Cali y su cultura, ¿qué?“, que expuso en su espacio en el barrio Granada, las posturas institucionales, gremiales e independientes, concluyó con una exigencia clara por parte de los creadores independientes sobre el enfoque que deben tener las políticas de reconstrucción y el reconocimiento de su permanencia en el territorio.
“Creo que lo más importante es entender que todos tenemos necesidades distintas, es importante que se haga un mapeo de los espacios, de las zonas y de cuáles son esas necesidades que se cubren, que no se olviden que nosotres hemos estado aquí y seguiremos estando acá, no vamos a desaparecer por esto y es muy relevante que a través de un incentivo y unos apoyos eh económicos, podamos tener un motorcito y un empuje que ha permitido el desarrollo cultural de esta ciudad”, concluyó Nat Montes.
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