Política

El tablero de las alianzas se reconfigura para la primera vuelta presidencial; así llegan acompañados los candidatos

Con los votos de los partidos tradicionales divididos, los candidatos a la Presidencia empiezan a fortalecer sus adhesiones y a ampliar sus bases para el 31 de mayo.

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En las últimas semanas los candidatos presidenciales han sumado más apoyos.
En las últimas semanas los candidatos presidenciales han sumado más apoyos. | Foto: Collage El País

3 de may de 2026, 09:10 p. m.

Actualizado el 3 de may de 2026, 09:10 p. m.

A cuatro semanas de la primera vuelta presidencial, las candidaturas empiezan a fortalecerse sumando estructuras, sellando acuerdos y desligándose de sectores que les restan votos.

En los últimos días el mapa de alianzas se ha movido a favor de Iván Cepeda y Paloma Valencia, mientras que Abelardo de la Espriella sigue siendo selectivo al aceptar el respaldo de algunos sectores tradicionales.

La oficialización de la coalición ‘Alianza por la vida’ puso al candidato del Pacto Histórico en boca de todos, al concretar apoyos de sectores de derecha durante un evento celebrado el pasado lunes en Bogotá.

Ahí se reunieron militantes de los partidos Alianza Verde, En Marcha, Esperanza Democrática, Todos Somos Colombia y Comunes, así como de movimientos como Libres y sectores conservadores, liberales, de la U y comunidades indígenas.

De ahí que a finales de esta semana, el ‘Verde’ hiciera público su respaldo a Cepeda, luego de que algunos copresidentes de la colectividad como Antonio Navarro Wolf, Carolina Espitia y Rodrigo Romero se reunieran con él.

Se sabe que algunos congresistas que apoyaron la decisión fueron Duvalier Sánchez, Ariel Ávila, Jaime Raúl Salamanca, Andrea Padilla, Martha Alfonso y el senador electo John Amaya.

El partido advirtió desde ahora que habrá sanciones para quienes manifiesten su respaldo a cualquier otro aspirante a la Presidencia que no sea el del Pacto Histórico, y se hizo especial énfasis en Claudia López, quien fue integrante de esa colectividad, y Sergio Fajardo.

La decisión generó fricciones internas, especialmente con la senadora Angélica Lozano, quien defendió que, aunque Alianza Verde fue un partido de centro, ahora se le prohíbe votar por candidaturas de ese espectro.

Por el lado de los conservadores, quien promovió que algunos militantes ‘azules’ se aliaran con Cepeda fue el representante a la Cámara Fernando Niño, que mantuvo su respaldo pese a la sanción disciplinaria impuesta por el partido, que está promoviendo la candidatura de Paloma Valencia.

Además, a pesar de que hace unas semanas la U notificó que no apoyaría a Iván Cepeda y oficializó su respaldo a la aspirante del Centro Democrático, fragmentos de esa colectividad apelaron la decisión y se sumaron a esa campaña. Entre ellos está el senador Antonio Correa.

Bogotá. Mayo 01 de 2026.Iván Cepeda Castro ofrece un discurso ante manifestantes reunidos en la Plaza de Bolívar de Bogotá, en el marco de las movilizaciones y marchas por la conmemoración del Día Internacional del Trabajo.(Colprensa - Catalina Olaya).
Bogotá. Mayo 01 de 2026.Iván Cepeda Castro ofrece un discurso ante manifestantes reunidos en la Plaza de Bolívar de Bogotá, en el marco de las movilizaciones y marchas por la conmemoración del Día Internacional del Trabajo.(Colprensa - Catalina Olaya). | Foto: Colprensa

El presidente de la Cámara, Julián López, quien renunció a la U, también está con Cepeda.

Lo mismo pasa con el Partido Liberal, que, aunque está respaldando a Valencia, su sector progresista, del que hace parte la representante a la Cámara Olga Beatriz González, adhirió a la campaña del petrismo.

En Marcha, en cabeza del exministro Juan Fernando Cristo, ya había expresado hace meses su respaldo a Cepeda, y Todos Somos Colombia y Esperanza Democrática aterrizaron en esa campaña con la adhesión de la exaspirante Clara López.

Libres, que en las elecciones legislativas le ganaron la curul afro a Miguel Polo Polo, también se sumaron a la coalición, mientras diferentes movimientos indígenas llegaron a la candidatura del Pacto a través de la fórmula vicepresidencial, la ‘mayora’ Aída Quilcué.

Cepeda también cuenta con los apoyos de liderazgos independientes y de más de 300 sindicatos.

¿En qué se traducen esos apoyos? Rubén Erazo, presidente de la Asociación Colombiana de Consultores Políticos (Acopol), responde que lo que está haciendo la campaña progresista es ensanchar su base con ayuda de los experimentados Juan Fernando Cristo y Gabriel Becerra, “que entienden que el techo del Pacto Histórico no alcanza para sacar el 50 % de votos más uno”, como pretende esa colectividad para ganar en primera vuelta.

“Por eso el reencauche del proyecto bajo el nombre de ‘Alianza por la Vida’ no es cosmética, sino una señal política deliberada para dejar atrás el sello sectario y abrir la puerta a sectores liberales, verdes, conservadores disidentes y de La U. ¿En qué se traduce eso? En menos trinchera y más conversación. Menos soberbia y más acuerdo nacional. Menos ‘nosotros contra ellos’ y más convocatoria”, explica.

Indica que “es el lenguaje del centro, que es exactamente donde se gana o se pierde una elección presidencial en Colombia. ¿Le da fuerza significativa? Sí, y por una razón concreta: el votante indeciso no vota por afecto, vota por viabilidad. Cuando un indeciso ve que liberales, verdes y sectores de La U se están moviendo hacia un candidato, lee certeza. Lee que ese proyecto tiene gobernabilidad, tiene Congreso, tiene capacidad de ejecutar, y eso, en la última milla, mueve votos”.

De acuerdo con él, el analista y docente universitario Juan Camilo Vanegas comenta que los resultados de las recientes encuestas demuestran cómo la llegada de esos nuevos sectores a la campaña de Cepeda se materializa en la opinión pública.

“Se empieza a abrir el espectro para que la campaña pueda empezar a tener un crecimiento más allá del Pacto Histórico y se abre la posibilidad real para que Cepeda pueda ganar en primera vuelta. Queda cerca de un mes de campaña para materializar esos acuerdos y dependiendo de lo que suceda en debates electorales, puede generarse un impacto positivo o negativo”, dice.

No obstante, Carlos Charry, director del doctorado en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario, señala que estos nuevos respaldos al hoy senador no representan una gran novedad, ya que son votos con los que la candidatura ya contaba.

En visita a Cali, la candidata presidencial Paloma Valencia aseguó que integrantes de su campaña son perseguidos y amenazados en el Cauca. Foto Jorge Orozco
En visita a Cali, la candidata presidencial Paloma Valencia aseguó que integrantes de su campaña son perseguidos y amenazados en el Cauca. Foto Jorge Orozco | Foto: Jorge Orozco / El País

El docente recuerda que hace meses el candidato prometió que no se iba a prestar para componendas políticas ni para “pactos politiqueros”, como él mismo dijo tras ganar la consulta interna.

“Estas adhesiones sí pueden ser vistas por su propio electorado como arreglos más politiqueros que programáticos, quizás no tanto en el caso de Alianza Verde, pero que miembros de los partidos de la U y Conservador, que son más hacia la derecha, se adhieran a la campaña de Cepeda, puede generarle un ruido innecesario”, advierte.

Los candidatos de derecha

La apirante del uribismo ya suma el respaldo de la mayoría de militantes de los partidos Liberal, de la U, Conservador, así como un bloque de Cambio Radical, varios exmandatarios locales y otros políticos que se autodenominan de centro.

Tras el encuentro de Cepeda con sectores liberales, la colectividad emitió un comunicado en el que oficializó su sumatoria a la campaña de Valencia.

El anuncio fue rechazado por ese candidato, al asegurar que “no están del lado correcto”.

La U y el Conservador habían hecho lo mismo antes. El primero se decidió por Paloma luego de que el partido afirmara que no respaldaría a Cepeda; además, la senadora Norma Hurtado habría liderado las conversaciones internas para que se concretara el respaldo.

Los ‘azules’ también se decidieron por Valencia tras el rechazo del candidato Abelardo de la Espriella de recibir el apoyo de colectividades tradicionales, porque, para él, “son los mismos de siempre”.

El Directorio Nacional Conservador anunció sanciones contra quienes no apoyen a la candidata del Centro Democrático, de las que ya padecen algunos militantes que se fueron para la campaña de izquierda.

En Cambio Radical también hay un bloque que le dará su voto de confianza, ya que la colectividad dejó en libertad a la bancada para que eligiera entre ella y De la Espriella, con la única condición de que ninguno se fuera con Cepeda.

El partido Nuevo Liberalismo le dio el coaval poco después de que Valencia ganara la consulta interpartidista.

Asimismo, 17 exalcaldes se adhirieron a la aspiración de Valencia, entre ellos Juan Carlos Cárdenas, de Bucaramanga; Carlos Ordosgoitia, de Montería; Juan Carlos Saldarriaga, de Soacha; Andrés Fabián Hurtado, de Ibagué; Germán Chamorro, de Pasto; Alejandro Fúneme, de Tunja; José Manuel Ríos, de Armenia; Jairo Yáñez, de Cúcuta; Andrés Gómez, de Sincelejo; Ramón Guevara, de San José del Guaviare; Jairo Imbachi, de Mocoa; Jorge Gari, de San Andrés, y Carlos Penagos, de Mitú.

lanzamiento oficial de la campaña presidencial del Dr. Abelardo De La Espriella, evento en el que además se realizará el anuncio de su fórmula a la vicepresidencia. Arena Cañaveralejo.
lanzamiento oficial de la campaña presidencial del Dr. Abelardo De La Espriella, evento en el que además se realizará el anuncio de su fórmula a la vicepresidencia. Arena Cañaveralejo. | Foto: Jorge Orozco

También se sumaron líderes que se autodenominan de centro, como el excandidato al Congreso Juan David Aristizábal, la exconcejal de Cali Diana Rojas y el comunicador social Juan Sudarsky.

Abelardo de la Espriella, por su parte, apoyado por Salvación Nacional, se ha mantenido selectivo en los respaldos que acepta, asegurando que prefiere perder antes que recibir a partidos tradicionales.

Sin embargo, por su campaña están pasando liberales como Mauricio Gómez; miembros de la U como Alfredo Deluque y Ana María Rincón, y conservadores como Jaime Felipe Lozada. De las comunidades afro lo apoya Miguel Polo Polo.

Un fragmento de Cambio Radical también está con ‘El Tigre’, dividiendo sus apoyos con Paloma Valencia, principalmente por influencia del senador Carlos Fernando Motoa y la representante Lina Garrido.

Además, la casa Char, de Barranquilla, es el sector del partido más cercano a De la Espriella.

Recientemente se sumó a su aspiración el partido cristiano Colombia Justa Libres, decisión que, según su presidente Ricardo Arias, se tomó tras el pedido de las bases de la colectividad y no por acuerdos burocráticos con la campaña.

El fin de semana pasado también recibió el respaldo simbólico de líderes de las comunidades indígenas Wayuu, en el departamento de La Guajira.

“Tanto Paloma como Abelardo han logrado recoger nuevos apoyos. Los respaldos de Valencia representan lo que vimos hace cuatro años en la campaña de ‘Fico’, candidatos que no lograron llegar al Congreso, que buscan sumarse a la opción diferente al Gobierno y materializan el apoyo de las estructuras tradicionales a la candidatura que representa el establecimiento”, menciona el docente Vanegas.

Para él, aunque esos apoyos se están dividiendo entre la candidata del Centro Democrático y De la Espriella, y sí están logrando crecer a cada uno, ese incremento “aún no es tan significativo como para Paloma pasar a Abelardo o Abelardo pasar a Cepeda. Evidentemente son apoyos importantes, pero no logran marcar una tendencia fuerte que les permita asegurar el paso a segunda vuelta, por lo menos a Valencia”.

En el caso de De la Espriella, Charry anota que “su rechazo a las adhesiones del mundo de la política tradicional puede restarle caudal electoral, porque hay que reconocer que en Colombia hay un grupo de votantes que, si bien no es el mayoritario, sí sigue las doctrinas y los preceptos de los partidos, además de que también hay una fracción de votos que obedece a casas y clanes políticos que están moviendo maquinarias electorales”.

Las adhesiones de Paloma, en su análisis, han sido más estratégicas y más capitalizadas: “El hecho mismo de la unión con Juan Daniel Oviedo y de los restantes miembros de la ‘Gran Consulta por Colombia’, ya muestra que busca adhesiones dentro de un espectro político ideológico bastante amplio, aunque no tan amplio como para adherir con personas que participaron del actual Gobierno”.

No obstante, hace unas semanas Valencia aseguró que los “petristas arrepentidos y no arrepentidos” también serán bienvenidos a su campaña.

Lo cierto es que el politólogo Erazo percibe que Valencia y De la Espriella no se están sumando, sino que se están restando. “Cada apoyo que recibe el uno es un apoyo que el otro no va a recibir, y cada golpe entre ellos es un golpe que le ahorran a Cepeda. La aritmética es engañosa. Si uno suma los apoyos en el papel, parecen un bloque competitivo, pero los apoyos políticos no se trasladan automáticamente: dependen de la lealtad del elector con la figura, no con el endoso”.

Añade que “cuando dos candidatos del mismo espectro llevan semanas confrontándose públicamente, el elector de uno difícilmente migra al otro sin resentimiento. Esa es la trampa de la división tardía”.

Comunicadora social y periodista egresada de la Universidad Santiago de Cali, con diplomado en Comunicación Política. Escribo sobre política local, nacional e internacional.

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