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Fútbol y literatura: La felicidad que atrapó Óscar Córdoba

Octubre 20, 2019 - 12:05 a. m. Por:
César Polanía - Editor de Afición 
Óscar Córdoba

Óscar Córdoba, mítico portero de la Selección Colombia.

Efe / El País

La pregunta es obligada: ¿Por qué un futbolista escribe sobre la felicidad? Y la respuesta que da Óscar Córdoba es simple: “Todos los días me levanto con la ilusión de aprender algo nuevo y eso me permite reinventarme permanentemente”.

Han pasado diez años desde que el emblemático arquero de la Selección Colombia, campeón de la Copa América del 2001, mundialista, y quien se coronara también en dos copas Libertadores y una Intercontinental de Clubes con el Boca Juniors de Argentina, guardara para siempre los guantes y se dedicara a disfrutar del fútbol desde otro escenario. En otras palabras, a seguir siendo feliz.

Córdoba, hoy de 49 años, presentó este sábado su obra ‘12 pasos para atrapar la felicidad’, en la Feria Internacional del Libro de Cali, ante un auditorio que lo ovacionó por lo que hizo dentro de las canchas y fuera de ellas. Porque Óscar se volvió ídolo no solo por las atajadas que valieron triunfos y trofeos, sino por el ejemplo que dio en la calle.

Y pensar que antes de meterse a un arco era beisbolista. Y que a los tres palos llegó solo con la ilusión de integrar un equipo de fútbol para conocer los parques de diversiones de Orlando, en la Florida. Y ese, sin saberlo, sería el principio de una larga diversión que aún sigue vigente. Sobre la felicidad, cómo no, está construida esta charla con Córdoba.

Usted dice que Planeta fue irresponsable al creer en este proyecto. ¿Por qué?
La gente piensa que los futbolistas solo sabemos pegarle patadas a un balón, pero Planeta cree que no todos los deportistas estamos encasillados de esa manera y por eso su apuesta.

¿Cómo fue el proceso de escritura?
Me encontré con un gran amigo que fue el periodista Antonio José Caballero, que en paz descanse. Él planteó la idea de escribir unas memorias de lo que ha sido mi vida deportiva y familiar, pero siempre me insistía que había que contar algo más, y le respondía que no había nada más que eso. Entonces, él entendió mi forma de pensar, dejamos el proyecto en ‘stand by’, hasta que ahora se dio la oportunidad y pudimos desarrollar la idea de manera más concreta.

En el libro usted resalta la incondicionalidad de la familia, pero los equipos de fútbol se vuelven una más. ¿En qué club la encontró?
Después de que me retiré del fútbol activo, hubo una persona que me hizo caer en la cuenta de un detalle muy especial que nunca lo había visto, y es que en mi infancia tuve una familia muy tradicional, mi padre, mi madre, mis hermanos, el colegio… en fin, nunca nos faltó nada, pero hay otras familias donde falta el padre, o la madre, y los que hacen de padres son los abuelos, y eso mismo me pasó en el fútbol, cada equipo de Colombia, Argentina, Italia o Turquía me dio una familia a su manera.

Todos vimos a Córdoba regalándonos felicidad, pero también hubo muchos fracasos. ¿Cuál fue ese momento amargo que lo marcó más?
Tuve momentos amargos de derrotas, de perder títulos, pero ninguno se puede comparar con el episodio del asesinato de Andrés Escobar. Daría cualquier título o triunfo por tener a Andrés con nosotros todavía, con esa caballerosidad que lo identificaba. Nada puede costarte la vida y menos la de un tipo como Andrés.

El libro narra una anécdota de cuando llegó usted a Boca Juniors de Argentina y Maradona lo recibió entregándole las llaves de un carro y ofreciéndole la amistad y la de su familia. ¿Cómo amar a un ídolo dentro de la cancha que a la vez es cuestionado fuera de ella?
Hay que separar las dos cosas. Una es Maradona el futbolista que te muestra ese colegaje, ese cariño, y otra el que se expresa públicamente. El genio dentro de la cancha es tan distinto al ser humano fuera de ella, y te preguntas por qué, si son la misma persona y sería lo ideal un solo comportamiento, pero a mí, como persona, Diego me mostró su lado más humano, y eso se los transmití a Tatiana, Vanessa y Adrián, que son mis hijos, para que siempre hicieran sentir en casa a un foráneo, como lo hizo Diego conmigo.

¿Qué le faltó hacer en su carrera?
Me hubiera gustado ser más exitoso en un Mundial. En Estados Unidos 94 pasé, en solo quince días, de ser el arquero más exitoso al peor del mundo. Nunca pude darme una alegría personal ni dárselas a los hinchas, y eso me duele.

¿Por qué no extendió su carrera en este deporte desde otro escenario, más allá de que haya sido dirigente del Bucaramanga fugazmente?
Yo sigo vinculado. Con Carlos González Puche dimos origen a Acolfutpro para defender los derechos de los jugadores. Hoy estoy vinculado con FOX opinando sobre fútbol.

Justamente en este momento hay una tensa situación entre la Dimayor y los jugadores, quienes han anunciado cese de actividades. ¿Cuáles de las peticiones de los futbolistas avala Óscar?
Avalo un 80 % de las peticiones, pero más allá de eso, cuestiono que no haya todavía un pronunciamiento de los jugadores de la Selección Colombia a favor de las solicitudes que hacen los futbolistas. No he escuchado un solo pronunciamiento de uno de ellos y eso me molesta, porque son los jugadores de la Selección los que primero tienen la obligación de manifestarse. Ninguno de ellos, por ejemplo, ha dicho nada en favor de la Liga Femenina. Que se pongan la mano en el pechito y digan con qué están de acuerdo y con qué no.

El desarrollo del torneo femenino, para citar solo un punto, es casi irrisorio en Colombia…
Es demasiado corto (dura tres meses), cuando lo ideal sería que fuera una liga de diez meses, al menos, que fuera más viable. Y uno entiende que esto es también un negocio, pero hay que organizarse para hacer visible el torneo femenino. En esto no hay vencidos ni vencedores, todos somos socios de un mismo deporte y en la medida en que entendamos eso, ganamos todos.

A propósito, su hija Vanessa es futbolista. ¿Lo hace feliz que ella se abra camino en un deporte en el que, como lo estamos viendo en esta charla, las mujeres tienen que luchar más que los hombres?
Me hace feliz que ella esté feliz, que se quiera dedicar a lo que ella desea, pero también me siento feliz por la manera como ha enfrentado las dificultades del fútbol femenino, donde es vocera, es incluyente, argumenta que no hay género, y ella expresa eso con mucha naturalidad, habla de la comunidad Lgbti sin tabúes, del embarazo de las futbolistas, en fin, y eso me llena de orgullo, porque es una persona que defiende con mucho criterio sus ideas.

Óscar Córdoba

Este es el libro de Óscar Córdoba.

Ahora que mencionaba su trabajo en FOX, hay que señalar que a muchos periodistas les causa roncha que cada vez haya más futbolistas retirados ocupando sus sillas en los medios de comunicación. ¿Qué responde a eso?
Yo siempre he dicho que no soy periodista. Esa es una profesión que admiro y respeto, porque quien la ejerce tiene unas competencias y habilidades que ni Aristizábal, ni Valenciano, ni yo tenemos. Nosotros lo que hacemos es opinar dentro del espacio que nos han dado sobre temas que conocemos por nuestra experiencia como jugadores, lo que hacemos es enriquecer el comentario de quienes sí hacen periodismo.

¿Le gusta el estilo Queiroz, que quiera practicar un fútbol vertical sin 10, que quizás atente contra lo que ha sido siempre el juego de Colombia?
A mí me gusta el 10, pero eso no significa que sea la única posibilidad en el fútbol. Queiroz está en la construcción de ese fútbol que desea para nuestra Selección, fue contratado para eso. Hay que darle tiempo. Lamentablemente nuestros jugadores de buen pie no han estado en su mejor momento para dejarle la posibilidad de convocarlos. Esperemos que en la próxima convocatoria, con James y con Quintero, podamos ver una selección no tan directa al arco, porque en los 90 minutos también se necesita a veces controlar la pelota, distribuirla, dormirla y luego acelerar.

Óscar mide 1,85 y eso nunca le impidió atajar en Europa. Parece que a Queiroz no lo llenan los arqueros de esa estatura. ¿Urge buscar un reemplazo de Ospina, como piensan algunos que es la idea del entrenador portugués?
El jugador tiene que evolucionar de acuerdo con las exigencias del fútbol moderno. Hoy, cuando miro lo que está pasando, me doy cuenta de que si atajara ahora sería un arquero enano. Hay que darles posibilidades a las nuevas generaciones para el recambio. En este momento el titular es Ospina y seguirá siéndolo mientras esté bien. El biotipo de nuestro arquero, en términos generales, no es el que juega en Europa, pero hay que ir adaptándose poco a poco a esas exigencias.

Apelando al título de su libro, ¿cree que esta selección nos va a regalar felicidad?
Seguramente nos va a dar resultados, el tema es que la felicidad pasa por los estilos. A mí me gustaría ver la Colombia que vi en el Mundial de Brasil, pero si la evolución de Queiroz es hacia otro fútbol, que al final le permitirá a la Selección ir al Mundial, pues habrá que analizar qué tanto ganamos en felicidad. En Brasil nos pusimos todos la camiseta amarilla con un orgullo en el que no cabíamos.

El libro

  • ’12 pasos para atrapar la felicidad’ fue editado por Planeta y comprende 202 páginas.
  • Contiene fotografías del archivo particular de Óscar Córdoba y el prólogo fue escrito por Christian Prada.
  • Cada capítulo es una narración desde los comienzos de Óscar Córdoba en el fútbol hasta su retiro.
  • Córdoba jugó en Deportivo Cali, Atlético Nacional, Deportes Quindío, Millonarios, Once Caldas, América, Boca Juniors, Perugia, Besiktas y Ankaraspor.
  • Jugó cuatro eliminatorias al Mundial, las de USA 94, Francia 98, Corea y Japón 2002 y Alemania 2006.
  • Participó en dos copas América y ganó una, la del 2001. Y estuvo en dos mundiales de fútbol de mayores y uno juvenil.
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