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El médico Gabriel Ochoa Uribe dejó un gran legado para el fútbol colombiano

Agosto 09, 2020 - 11:45 p. m. Por:
Redacción de El País
gabriel ochoa uribe

Mejores instantes en la vida de Gabriel Ochoa Uribe, uno de los técnicos más importante en la historia de Colombia.

Archivo - El País

La muerte del técnico Gabriel Ochoa Uribe sin duda que deja un gran legado para el fútbol colombiano.

El entrenador más ganador de todos los tiempos en el balompié colombiano obtuvo trece títulos con América, Millonarios y Santa Fe, escuadras que tuvieron un antes y un después gracias al trabajo de Ochoa.

Su trayectoria estuvo siempre ligada al éxito y como él mismo lo pregonaba, desde joven fue formado para triunfar.
El fútbol y la medicina fueron sus dos grandes pasiones. Su partida deja una huella imborrable en el balompié del continente donde se ganó un gran respeto.

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Jugó en la época del Dorado
Gabriel Ochoa Uribe fue arquero en su carrera activa como futbolista. Integró el recordado equipo de Millonarios junto a otras legendarias figuras como Alfredo Di Stefano, Adolfo Pedernera, Julio Cozzi, entre otros, que conformaron el famoso ‘Ballet Azul’ y que marcó una historia en el país.

“Tuvo la fortuna de tener a su lado a un hombre que se las sabía todas como era Pedernera. Se hicieron muy amigos, compartir con los mejores jugadores del mundo en ese momento representó un curso gratuito de fútbol para el médico y eso representó formarse como uno de los mejores”, comentó Guillermo Ruiz Bonilla, historiador del balompié nacional.

Uno de los primeros arqueros en emigrar
Al lado de Efraín el ‘Caimán’ Sánchez, el legendario Gabriel Ochoa Uribe fue uno de los primeros guardametas en actuar por fuera del país.
Su estudio lo llevó a marcharse a Brasil, donde se graduó como médico con una especialidad en ortopedia y traumatología. A la par, continuó su carrera futbolística en ese país y jugó para el América de Rio de Janeiro, escuadra con la que fue subcampeón del Torneo Carioca de 1955 tras perder el título con Flamengo.

“Sin duda, mi formación académica y mi estructura profesional fueron definitivas en mi vida. Sobre todo, me sirvió mucho hacer la especialidad en ortopedia y traumatología porque me permitió tomar decisiones acertadas en los momentos justos. Creo que recibí un regalo de Dios y fue haber podido hacer la medicina de la mano del fútbol”, explicó Ochoa hace unos años en una entrevista.

Un adelantado como técnico
Su carrera como entrenador la comenzó muy joven tras retirarse en la temporada de 1958 y con tan solo 28 años decidió colgar los guantes para dirigir a Millonarios en ese mismo año del retiro de como futbolista.
Quienes tuvieron la fortuna de ser dirigidos por Ochoa no dudan en afirmar que fue un hombre que tenía una metodología de trabajo que estaba adelantada a su época, sobre todo a finales de los 70, luego en los 80 y hasta los 90, cuando abandonó los banquillos técnicos.

Fue el precursor en nuestro país del análisis del video para ver las fortalezas y debilidades de sus rivales, algo impensado por esos días.
Uno de sus alumnos aventajados y que llora la muerte del médico Ochoa es el profesor Jorge Luis Pinto, quien heredó muchos de sus virtudes como entrenador.

“El doctor Ochoa siempre estuvo adelante de todos los técnicos colombianos. Su presencia como observador en Mundiales le permitía tener ideas muy claras. Era muy estudioso de las tendencias tácticas que había en ese momento en el fútbol, le gustaba exigir y pedía cumplimiento desde la parte táctica. Dirigía equipos de gran preparación y analizaba todos los detalles de este deporte, por eso sus grandes triunfos”, apuntó Pinto.

El más ganador de todos
Un listón muy alto dejó Gabriel Ochoa Uribe en la historia del fútbol de nuestro país.

Cosechó trece títulos que lo convierten en el estratega más laureado.
Alguna vez le consultaron que cómo le gustaría que lo recordaran y él afirmó: “Como un hombre trabajador, como un hombre con una solo meta: ganar”. Y sí, así fue en el fútbol donde dio 7 vueltas olímpicas con América, 5 con Millonarios y una con Santa Fe.

“No daba punto perdido. Le gustaba ganar todo lo que disputaba y por eso sacaba ventaja con sus equipos”, explicó Henry el ‘Bocha’ Jiménez, periodista de Antena 2.

Datos
Gabriel Ochoa Uribe se caracterizó por ser un entrenador carácter fuerte y con una disciplina férrea con sus dirigidos.

Para motivar la disciplina del jugador, siempre multaba con un asado para todo el plantel al jugador que llegara tarde a las prácticas.
Para el estratega antioqueño eran fundamental los valores y códigos de respeto.

Gabriel Ochoa siempre fue un hombre líder dentro y fuera de las canchas, algo que sirvió de modelo para muchas futbolistas que siguieron sus pasos como entrenadores.

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