Cúcuta logra un ascenso más que merecido después de tres años en la B

Cúcuta logra un ascenso más que merecido después de tres años en la B

Noviembre 14, 2018 - 10:06 p.m. Por:
Colprensa / El País
Cúcuta

Cúcuta logra un ascenso más que merecido después de tres años en la B.

Colprensa / EL País

Con lleno total en el General Santander, que no se veía desde la Copa Libertadores de América 2007, el Cúcuta Deportivo puso fin a tres años de permanencia en la segunda división, al derrotar 2-0 a Llaneros en la última fecha de las semifinales del Grupo A, con goles del volante Jhon Vásquez (49’) y del delantero Wilberto Cosme (78’), quien ha sido cuestionado porque no había rendido lo que se esperaba.

Sin embargo, la experiencia del tumaqueño se hizo sentir y el Cúcuta está de vuelta a la A. Ahora deberá definir el título de la B, contra Unión Magdalena, final que arranca el fin de semana en Santa Marta.


Terminado el partido de este miércoles en la noche, la fiesta continúo en la cancha, los jugadores saltando de felicidad y en las tribunas los aficionados no se cansaron de aplaudir al equipo y al técnico Lucas Pusineri.

Abrazo va, abrazo viene, no lo podían creer, a pesar de que Lleneros fue un hueso duro de roer, que aguantó, pero finalmente en el segundo tiempo el Cúcuta sacó a relucir su jerarquía y domesticó literalmente a un caballo llanero, que intentó patalear, pero las fuerzas no le dieron para más.

RIVAL ENREDADO

Un primer tiempo dominado por los motilones, que desde el pitazo inicial tomaron la manija del partido y no dejaron respirar a Llaneros, que nunca pudo sacudirse para salir de su campo.

Salvo una acción de juego en el minuto 44 que aprovechó un contraataque, que sorteó bien el arquero Juan Camilo Chaverra cuando el delantero de Llaneros, Dumar Herrera, se disponía a rematar. Esa fue la oportunidad más clara del visitante en todo el partido.

Cúcuta salió a arrollar a un Llaneros que se parapetó en su arco, viendo como la tribu rojinegra le bombardeaba flechazos por todos los flancos, pero los disparos nunca dieron en el blanco.

El conjunto local se llenó de nervios por la ansiedad, no se habían encontrado con un estadio abarrotado de público en toda la temporada hasta este miércoles, y eso le puso más tensión de la cuenta.

Pese a eso, el equipo de Lucas Pusineri atacó sin parar a lo largo de los 45 minutos, generando opciones de peligro, pero faltó la puntada final.

Sin embargo, hay que ver que los volantes Jhon Vásquez y Mateo Muñoz lucieron enredados en su fútbol y ahí Cúcuta pecó, pues la generación de juego ofensivo de los motilones estuvo en la velocidad y potencia del lateral derecho Henry Obando.

Por su parte, Diego Chica, que suele acompañar en la ofensiva, no se mostró mucho y el equipo bajó un poco dándole respiro a los lleneros que se cansaron de rechazar balones a diestra y siniestra, dando a entender que para derrotarlos, Cúcuta tenía que sufrir más de la cuenta.

45 MINUTOS DE PACIENCIA

En la etapa complementaria, el plato fuerte iba a ser el mismo: Motilones atacando y Llaneros defendiéndose con todo. Mientras que en la Heroica, el Real Cartagena le ganaba a Cortuluá 2-1.

Apenas habían transcurrido cuatro minutos de la etapa final y Jhon Vásquez, quien no había tenido un buen primer tiempo, se inventó una jugada individual con un doble enganche dentro del área para fusilar al arquero Juan Lemos y darle el triunfo parcial al Cúcuta 1-0, que lo instalaba en la final del Torneo de la B y automáticamente en la primera A en 2019.

El gol de Vásquez le devolvió la tranquilidad al técnico Lucas Pusineri, que se veía caminando a veces de lado a lado por los nervios, pero Vásquez bajó la presión y Cúcuta continuó con el control del juego.

No obstante, Llaneros tras la anotación, adelantó líneas y fue a presionar la salida del rojinegro con el ánimo de intentar igualar el encuentro, pero no era claro de tres cuartos de cancha hacia adelante.

A los 67 minutos, Pusineri le dio paso a Luis Miranda por Vásquez. El Cúcuta que jugaba apaciguado con el resultado a favor, encontró el 2-0 en los botines del discutido atacante Wilberto Cosme, que a los 78 minutos empalmó un remate que soltó Lemus y el balón se le pasó para sentenciar el partido y sellar el regreso a la máxima categoría del fútbol profesional colombiano.

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